“Attack on Titan” by Panda Klein… (pero si es sólo una mordidita… no necesitas las dos piernas ¿no?)

Han pasado más de 100 años desde que los Titánes aparecieron y comenzó el experimento social in vitro más grande desde Universo 25, El Parque de Ratas,   La teoría de las ventanas rotas y el primer gobierno de Alan García. No fue Skynet, no fueron zombis, ni siquiera simios alterados genéticamente, la humanidad vive literalmente entre muros que los protegen de seres gigantescos que viven para comérselos.

Bienvenidos a una clase más de anatomía comparada con el Panda que camina.

Los Titanes: como típico ejemplo del patriarcado opresor son gigantes humanoides calentones con apariencia masculina pero sin genitales (punto para las feministas), o sea que no pueden penetrar, aunque sea consensuado, su heteronormátivo falo (segundo punto para las feministas). No necesitan comer y solo necesitan luz solar para sobrevivir, la envidia nos corroe a todos. No se preocupan de pagar la luz, agua, arbitrios, que hay que llevar al petizo al doctor, que nos olvidamos de pagar la mensualidad, que todavía no depositan, entre otros verdaderos Titánes de la vida diaria. Son el sueño húmedo de todo socialista. Algunos son llamados “anormales” (como si ser un gigante de 6 metros fuera normal) pues realizan proezas varias como moverse muy rápido, comerse a un humano al vuelo, etcétera.

Son biodegradables y no matan animalitos, como muchos de los amigos de los gatos del parque Kennedy, o sea, los Titánes están en armonía con la naturaleza, excepto con la naturaleza humana pues se tragan al humano que se les cruce. Son bastardos difícil de matar pues se regeneran a lo Death Pool. Su único punto débil es hacerles una profunda incisión en la parte posterior del cuello. Los Equipos de Maniobra Tridimensional fueron creados para acceder a estos puntos débiles y ser accesorios de PlayStation 5 para jugar Spiderman.

Diversos grupos ecologistas, amigos de la naturaleza y demás hippies “millennials”, han levantado su voz de protesta por la matanza indiscriminada de Titanes: “Que se coman a la gente y hayan llevado a la humanidad casi a la extinción no es motivo suficiente para quitarles su derecho a la vida”, dicen.  “Quiénes somos para decidir si viven o mueren. Eso es especismo”, dicen otros. “Que sean plagas, no nos da el derecho a acabar con ellos. Ellos solo quieren amor… y carne. Bueno, nuestra carne”, dicen unos terceros. “Hay ejemplos inteligentes, progresistas, modernos, tolerantes dignos de imitar de otras sociedades de vivir en equilibrio con estas llamadas plagas. Tenemos que intentarlo”, los cuartos. “Hemos visto videos en donde se ve a una loca militar experimentando con ellos. ¡NO AL USO DE COSMÉTICOS PROBADOS EN TITANES!”, grita un quinto. “Su naturaleza es comernos; bien, que lo hagan. Nuestra naturaleza humana es poder decidir no matarlos. Ellos no pueden hacerlo, nosotros sí”, declaró Carl Torca representante de Veganos Amigos de la Naturaleza, mientras era partido en dos por un Titán.

Titán Cambiante: son seres humanos que aprendieron a cambiar a Titanes pero cambiando la cara de pavo característica de la mayoría de Titanes. Un Titán promedio es lento, come más de lo que puede aguantar y jode al resto durante el proceso; son como políticos, pero no cobran por ello.

Titán de Ataque: es el Titán de Eren. Es el “Calvin Klein” de los Titanes. Atlético, con músculos muy marcados; hace 15 minutos de caminata con “Bola de Atlas”, tres series de sentadillas y peso muerto con 6 toneladas. Como es costumbre de los gobiernos con sus héroes, después de su acto heróico, lo arrestan y lo enjuician por ser justamente lo que le permitió salvar sus traseritos dulces.

Titán Colosal: es un Titán cambiante siendo el más grande con unos 60 metros de altura (ahora que lo pienso, menos mal que no tienen genitales porque si no todo el capítulo tendría que tener un pixel de censura que abarcaría media pantalla). Tiene ese aspecto por ser un pagador al día con sus impuestos.

Titán Blindado: o también llamado el Titán Combi. No se sabe mucho de éste, solo que le gusta romper muros como Mario Baracus en la película “The Toughest Man in the World”… muy retro, ok, entonces como un ciudadano de la Alemania Oriental en Noviembre de 1989… muy histórico, ok, como KOOL-AID en sus comerciales… muy americano. Público difícil.

Titán Tipo Femenino: Es un Titán de 14 metros de altura con cuerpo femenino. (Alerta de chiste machista). Inteligente a pesar de ser rubia. (Fin de chiste machista). Posee habilidades nunca antes vistas en otros Titanes como crear diamantes a voluntad (todas las mujeres gritan: ¡MALDITAAAAA!). Además de habilidades ya conocidas de las mujeres rubias y bonitas: gritan algo y todos los babosos que están cerca le hacen caso.

Las murallas: hacen que la humanidad sea como una “cajita feliz” para Titanes.

Bienvenido a Shiganshina.  ¿Quiere su humano bien cocido, término medio o extra crispy?
– CRUDO.
– Sale un número 6 en partes.

¡Usagi, una sailor es!

¡Usagi, una sailor es!

Había pensado publicar un test que hace tiempo mencione haber hecho, pero gracias a una historia cuyo título me mencionaron en un inicio como ¨El primer agarre de Ami-chan¨ y que, luego de verlo, resulto ser tan solo otro absurdo capitulo que se sumaría a los otros 200 y algo más, me vi en la obligación de buscar en el baúl de los recuerdos mi primer raje. Así que, sin más presentaciones –y disculpen lo poco ofensivo que les va:

Usagi: La ciencia médica aún no se explica en qué momento de la evolución  del hombre salió ¨esto¨. Unos lo atribuyen a las explosiones de Hiroshima y Nagasaki, otros a la guerra del Golfo; yo digo que en el hospital se les pasó la mano con la anestesia o la palanquearon con fórceps oxidados.

Esta insigne aspirante a ser humano es la líder de las Sailors. No es por alabarla ni por levantarle a moral, pero…Es una bestia. No cocina, no lava y no piensa (en es orden de importancia) y ésas son sus cualidades; sus defectos son un poco extensos (7 u 8 tomos máximo), y serán tratados en números posteriores. En realidad, no hay forma de explicar su existencia, pues si queremos estudiarla debemos tomar su esencia tal como lo calificó un experto un experto en genética: ¨Cambio patológico ultra metamórfico ocurrido en el embrión al experimentar variaciones muta genéticas cromosomáticas en su desarrollo evolutivo hacia un ser humano…¨. Me explico: ella nunca es la misma, sino que es otra y esa misma no es la misma sino una diferente. Pero eso sí, es igual a la anterior. Si has podido entender esto, felicítate, porque estarías a un paso de no sólo entenderla a ella, sino de entender a las mujeres en general (uno de los mayores misterios del universo). Si no pudiste, preocúpate, porque una de dos: eres firme aspirante a loco o, lo que es peor, vas a querer inscribirte en el club de fans de Salior Moon (Qué horrible). Nota: nos reunimos después de la reunión de callejón donde juegan ajedrez.

Mamoru: Resulta admirable la actitud y el tensón que toma este valiente frente al ineludible destino que lo condena a tener que pasar al resto de su vida con alguien tan infinitamente inferior a él (intelectualoidemente hablando), así como su estoicismo al haber truncado, por las puras, su vocación de catador de desechos nucleares en Chernóbil sólo para evitar posibles malformaciones en su descendencia (un cuarto ojo o una espalda en el pecho) para que al final, y desgraciadamente, su sacrificio fuera en vano, pues esa tara genética llamada Chibi-Usa sería su hija en el futuro, sin que él pueda hacer nada al respecto (como que accidentalmente la enana caiga del mirador de la torre de Tokio y encima de Usagi, que por coincidencia pasaba por ahí). Caso contrario, el futuro se iría al diablo. Todo esto le vale para ir directo al cielo y sin escaleras, porque purgatorio e infierno lo conocerían de memoria. Cuando las Sailors han sido atadas, arrinconadas y sólo faltaban 5 segundos para que una bomba les haga justicia, aparece él y su afeminada flor y nos malogra el asunto (Y después dicen por qué uno raja). Ya en el futuro, la constante domesticación aplicada en el pasado de sus frutos, a tal punto que el hombre no es más que un saco largo. En Tokio de Cristal, madre e hija mandan, y la única función de él, como magníficamente rey, es hacer juego con los muebles (lo que le sale perfectamente). A la menor rebeldía como no sacar la basura, no lavar los platos o no limpiar lo del gato, es enviado de un solo grito a dormir a la casa del perro, con previo consentimiento del can, por supuesto.

Makoto: Estilizado milshake genético de un genotipo aislado superpuesto a la matriz helicoidal de un gameto femenino (¡Está bien, no sé qué es!¡De acuerdo!). Sufre un trauma esquizofrénico múltiple por los constantes roches dados a su persona, y en su subconsciente le echa la culpa a su elevada estatura (aunque un cambio de desodorante no le vendría mal). En una ocasión quiso disputar con Haruka el puesto de ¨Quien lleva los pantalones en la serie¨. Resultado: Empate. Al final pudieron arreglar sus diferencias, quedaron como amigas y luego se fueron a tomar un par de chelas y a hablar de futbol. Claro. Haruka dejó a la mujer (Me refiero a Michiru) cocinando, como debe ser, para cuando a las 4 de la mañana regrese a la casa borracho, digo, borracha.

Rei: A simple vista escapa a todo raje, pero no, caería por el lado vegetariano¨, su árbol genealógico, su ¨abuelito¨ (quien asegura y reasegura que la encontró en una montaña y antes tenía cola). Seria éste quien le enseñaría el arte de embaucar a cuanto ingenuo se le cruce en el camino, Como lo que compran videos pirata o loterías, los primeros socios del Fukatsu, etc. Como herencia le dejaría su cargo, el templo y todas las joyitas de éste (malversaciones, facturas no pagadas, evasión de impuestos y uno que otro problemita con los yakusa). Quiso serrucharle el piso a Serena mandándosele a Mamoru. Su estrategia: lanzarse contra el cemento duro cada vez que el susodicho pasaba. Viendo que esto no funcionaba, tuvo que cambiar de estrategia; recurrió así a la más antigua, el soborno. Pero al final, no tuvo otra que devolvérselo a la rubia. Quien casi no lo acepta al alegar que era de segunda mano. ¡Ah, mujeres!

MINA: En el primer intento de crear a Serena les salió esto otro, un esbozo de la que sería la ¨firme¨ (o la ¨titular¨). Este personaje es el más antiguo de todos, pero apareció tardíamente en la serie (Esperó a que casi mataran al grupo, pero no se le hizo) con un roñoso gato llamado Artemis (Mas animales; cuenten: son Usa, Ri,….cinco). A la popular ¨¡Yo también tengo un corazón puro!) No le importó las terribles secuelas que resultarían de dar su sangre (como estupidez crónica, insuficiencia irrigatoria cerebral, razonamiento incoherente, o el contagio con el virus ¨infinitamentus estupidus¨ o ¨ animalus incalculabilis¨), sólo para demostrar que tenía un corazón puro. Además, como es posible que alguien con corazón puro se cite con dos muchachos el mismo día y al final quiera zampárselos por igual. Preocupada por hacer que le noten en la serie, se hundió en lo más profundo de la depre al enterarse de que ningún niño sabía quién era Sailor Venus (snif).

AMI: (Aquí el motivo de este raje). Es la clásica niña buena. Es del tipo que nunca ha hecho algo tan abominable como tirarse la pera o no hacer la tarea. Es el tipo de chicas que se sienten mal si hacen algo indebido, sin primero haber pedido permiso. Su estándar de moral es tan elevado que reacciona a algo tan insignificante como que un chico tome su mano, y esto de dos maneras; le dice que, antes de permitir que toque un centímetro cuadrado de su piel, debe hacer una petición escrita a mano y por triplicado dirigida a su señor padre, la cual deberá ser antes refrenada por notario público y aprobada en última instancia por su tía recluida en un convento; o segundo, irá corriendo a hablar de lo sucedido con el mismo progenitor, toda sollozante, y le contará en forma exagerada cómo el maldito se atrevió a violar la santidad de su mano, la cual no ha tocado nunca nada largo y circular (su lapicero de transformación, sarta de pervertidos). Tales palabras serán suficientes para que el preocupado padre vaya a tocar la puerta del condenado acompañado, aparte de su mágnum 44, del juez civil y el forense para arreglar las cosas de una buena manera. Es obvio que el personaje fue inspirado de la ciencia-ficción, porque una mujer con todas estas ¨cualidades¨ juntas no existe. Si dudas, búscala. Te apuesto que en un tiempo razonable-digamos, toda tu vida-no la vas a encontrar. ¿Alguna vez han conocido a alguna chica que camine a su casa estudie, al comer estudie, en el parque estudie y después de estudiar, para relajarse, ¡estudie!? Yo me pregunto, y yo mismo me respondo: ¿De dónde saca tiempo para pelear con tanto enemigo en la serie? ¿Tendrá novio antes de que tanto libro la raye? ¿Se enamorará de alguien de alguien más bruto que Einstein? Si la respuesta es sí, ¿habrá algún mooni –shonen que se apunte? ¿En serio estudia o es pura pantalla? ¿Sacarán al panda del club de fanáticos de Sailor Moon por este sobreinsultante raje a las marineras y a sus condiscípulos? Lo que sí es innegable es que nada con la soltura y gracia de un pejesapo. Recordando ese capítulo en la piscina con Michiru cuando, en plena competencia, le dio ventaja a la Narcisa sólo… ¡para ser su amiga! (No digo que es…) No se habrá arriesgado, porque de seguro Michiru se dijo:¨Llego primero y antes de que salga le meto corriente en la piscina¨, pensando que ésta le hacía ¨ojitos¨ a su Haruka. Bueno me faltaron más personajes, para otra será.

(Sí, claro, todavía me debes el raje de Kare Kano, maldito…-El Editor)

Y de que esta manera el Panda nos revela algo que el comité Editorial de Masaka venía sospechando: es un moonie. Realizadas las consultas con afamados doctores el diagnóstico ha sido concluyente: es irreversible. Y nosotros que le veíamos tan seriecito, no mataba ni una mosca. Si pues, ¨nada somos¨. Q.E.P.D. el Panda. ¡El siguiente rajón, por favor!

Revolución Caliente II

Cuando escribí este raje pensé que alcanzaría para un mes más, pero el editor hizo su habitual ¨magia¨ y parece que voy a tener que chambear extra. Pero bueno, qué le vamos a hacer, continuemos:

C) Blanco y Negro:

Anthy Himemiya: De oficio esclava y saco de boxeo en su tiempo libre. Es la bruja que se ganó el castigo de ser la Novia de la Rosa al salvar a su princess de una muerte segura, porque su trabajito lo tenía más flaco que Felpudini con tuberculosis; por la buena acción fue castigada con ser anticucho humano por el resto de su vida. Oculta detrás de una sonrisa muy condescendiente el sentimiento de furia que debe tener toda persona cuando le están rompiendo la cara y tiene que quedarse callado porque el agresor es más grande que él y además es el hijo del jefe de su viejo. Según las reglas, cualquiera que ganase el duelo se convertiría en su dueño, algo que ella acepta- se podría decir-con placer. Deja así con una actitud completamente pasiva que todo el colegio Othori le pase por encima si se le antoja (¡Soba, negra!). Nadie sabe lo que en realidad piensa o siente esta chica (en realidad, nadie sabe lo que en realidad piensa o siente esta chica, pero bien, eso ahora no tiene mucha importancia). Porta el arma de Dios en su pecho, por lo que debe haber un gran espacio; ahora, si lo puede sacar por otros lados es algo que ya no me compete. En el capítulo final, en un loable ejemplo de la fidelidad que todos deberían tener hacia su hombre (No no soy machista… Bueno un poquito), le dio por su lado sensible a Utena atravesándola con una espada que aún no sé de donde diablos la sacó. Ahora bien, que la revolucioneria no haya muerto aun habiendo quedada tendida en un charco de sangre luego de ser ensartada, y por el contrario tuvo fuerzas para levantarse, abrir la puerta y sostener a Anthy que estaba dentro, cuando también estaba afuera es simplemente¿? ¡¿Acaso la herida se cauteriza al entrar?! (-¿Por qué?…Anthy!—Lo siento Utena no eres original-).

Utena Tenjou: Cada cien años nace la elegida que salvara al mundo de los vampiros y del director snaider, y este siglo no fue la excepción. Es la supuesta nieta de Lady Oscar (aún no puedo creer que algunos se creyeran la roca que escribí en el *25 y, más aún, que Lady Rosca es del mil setecientos y tantos, así que Utena sería algo de su bis, bis, bis, y algo más, nieta, lo que lo convierte en una verdadera rocaza. Ya pues, chicos). Utena es toda una machona en reformación, que por sus nobles fue escogida para revolucionar el mundo (Uno donde los héteros no tendremos nada que hacer). Llevando el feminismo a niveles de lo extremo, viste un estilizado uniforme escolar de varón, con el resto de accesorios masculinos adaptados para la ocasión (suspensor con la cara de hello kitty, por ejemplo). Le gusta el básket y todo deporte que la obligue a sudar para poder ducharse en las regaderas con sus compañeros varones del colegio. Le siguió los pasos a Mina de Sailor Moon al querer con dos chicos a la vez. Vence a Saionji para salvar el honor de su amiga y se vincula así con los duelos y el consejo. No acepto de primer momento tener a la Novia de la rosa, primero porque creen en la libertad individual, los derechos del ser humano y todas las demás frases bonitas que quedan en el papel, y segundo porque eso de ¨novia sonaba un poco homosexual, y aparte, el IGV que tenía que pagar por la morena iba a ser mucha plata. Le concedió a Akio el privilegio de ensartarla primero con el engaño del cuento de las flores (¡Ya ves!). Es terca como una mula al querer enseñarle algo a la cabeza de aire de Anthy, quien sólo le sigue el juego y luego la agarra de tarada al hacerle creer que ya aprendió a hacer humana.

Los que sobran:

Kozue Kaoru: No posee las mismas habilidades de su hermano Miki en el piano, pero tiene otras muy buenas encima de él; si no me crees, pregúntale a Touga. Sabe sostener muy bien la nota larga.
Wakaba Shinohara: La princesa del país de la cebolla. Es la cusa de que Utena entrara de lleno en la historia al defender su honor cuando Saionji echó al tacho la carta de amor-previo usarla de pañuelo-que ésta con tanto cariño había escrito declarándole lo templada que estaba y jurándole- darle su amor y todo lo que viene después si aceptaba corresponderle. En una oportunidad logra alojarlo en su casa, mismo ilegal mexicano en Los ángeles presto a esconderse hasta en el wáter (jalando la palanca para escapar si fuera necesario) cada vez que lo podía encontrar en la migra. Cuando fue resuelto el malentendido de su situación, es decir, de que no quiso matar a Utena en serio sino de broma, la abandono descaradamente y pagó con un mísero broche por todos los días que comió gratis, durmió gratis y no la dejó dormir grat… Aunque creo que a ella le pago por el servicio. Se enfrentó a su amiga después de ir a uno de los seminarios Mikage.

Mitsuro Tsuwabuki: Demostrando que lo chato no quita lo valiente, quiso ser el hermano de Nanami ante la ausencia de Touga en cierto momento en la historia, pero terminó siendo su esclavo de medo tiempo al no poder derrotar a un canguro (que tenía rabia de seguro).

Keiko Sonoda: La judas de la serie. Se unió a las hordas de Nanami sólo para estar cerca de Touga. Al final le salió cara la traición, ya que Nanami la aballó como a las otras que se revelaron.

Kane Ohtori: Es la llave de Akio para el éxito. Akio Adoptó el apellido Ohtori al ser su promedio, además del puesto de director del colegio tras la ¨enfermedad¨ de su futuro suegro (una pierna rota, cadera dislocada, y una marca de llanta Good Year en la cara). Ganó el título de Santa Cachona en su facultad por tercer año consecutivo. Ser rubia natural (aún no confirmado) no le fue suficiente para que Akio le sea fiel ni con el pensamiento, ni con su hermana (la de él), ni con su vieja (la de ella).

Souji Mikage: Excelente alumno que se da el lujo de hacerle la tarea a los profesores y también castigarlos si se portan mal. Opera en los sótanos del ¨Centro Conmemorativos Nemuro¨. Supuestamente, ahí se dictan los seminarios Mikage, y los alumnos asisten para lograr superar algunos problemas de personalidad, como creerse intelectual por usar unos lentes, alucinarse Súper Saiya, etc. Al ser asesorados psicológicamente por alguien más chiflado que ellos, mismo reformatorio, entran mal y salen peor. Lo curioso es que todos salen con una misma intención: cortar en trocitos a Utena. Trata de encontrar la eternidad para regalársela a su amigazo Mamiya.

Mamiya Chida: Personaje cuya identidad aún causa controversias. Dicen que es Anthy antes de la operación y de la pasada de lejía a lo Michael Jackson. Es el encargado de cultivar las flores negras. Se las vende a buen precio al caballero de Piscis.

Los cien genios: Entidades que no resultaron tan geniales cuando vieron que se estaban quemando; al menos al menos supieron pedir auxilio en varios idiomas. Cachosamente, Nemuro dijo que era la fogata más inteligente que había visto.

A-ko, B-ko, C-ko: Kashira, kashira, me pregunto, me pregunto, por qué será, me pregunto, que les estoy dando más presencia a estas tres ¨ko¨ de la que ya tuvieron. Porque, si no se acuerdan, han tenido la más alta puntuación en apariciones, después de Utena y Anthy durante toda la serie, y todo para enredarnos más de lo que ya estábamos con sus comentarios sin sentido. Son actrices de teatro que, por la baja de presupuesto que propició el alquiler de los elefantes (y la cirugía de reconstrucción con adamantium al esqueleto de Nanami cuando uno la llegó a alcanzar) y consiguiente escasez de plata para vestuario, sólo les quedó aparecer como sombras (con vela para hacer luz porque le foco también salió caro). Al principio, los personajes no le hicieron caso, pero en el último arco les llegaron que estuvieran comentando de su vida y metiéndose donde no las llamaban, así que empezaron a mandarlas al diablo a cada rato.

El corvete rojo: El mecha más impresionantes y revolucionario que se ha hecho en anime alguno, por encima del Gunbuster y todos los modelos de Gundam. Esto no se debe sólo a características como su avanzado diseño aerodinámico futurista, que le permite correr a 640 kilómetros por hora sin sacarse la madre en un bache o curva, ni su fabulosa transmisión, que le permite al conductor dejar el volante a semejante velocidad y hacer mariconadas sobre el capó. ¡No! Lo es por el amplio espacio que ofrece el asiento trasero, suficiente para albergar a cuanto a chabón suba a su interior a… Lo siento, el asco no me deja escribir más.

La Arena de Duelos: Lugar sagrado en donde los rudos guerreros miden sus fuerzas para ser vencedores y merecer el honor de tener a la Novia de la Rosa. Simula el antiguo coliseo romano en donde sólo hace falta una manada de leones y un par de cristianos para entrar en confianza.

Y termina aquí la búsqueda de defectos y cosas graciosas que el Sr. Panda ha hecho de esta serie en particular. La verdad que si sumamos los fans de evangelion a los de Utena, descubriremos que últimamente mucha gente quiere ¨conocer de cerca¨ a nuestro amable Panda. Pero esto no es más que el principio, pues hay muchas más series de las que rajar, ya verán

Revolución Caliente

Battle Angel Pandita

NOTA: el presente artículo trata de reflejar la cuestionable personalidad de los personajes de la serie de Tv y sólo de la serie de Tv, pues tuve la desgracia de ver la película sin previa autorización escrita de mi psiquiatra, o sea, la entendí menos que la serie, por lo cual ni siquiera voy a intentar opinar algo al respecto.

Tres son multitud:

El príncipe: Fusión entre Dios y Akio. Reservado personaje que por las fachas nos inclina a asociarlo con el caballero de brillante armadura por el que moquea toda chica novelera y romanticona cuando, postrada en su cama, sueña con algún día caber en un traje de princesa y ser llevada por su príncipe a un mundo de fantasía. En este mundo alterno, sujetos como él -que allí a son abundantes- se dedican cada día a arriesgar la vida con gran valor y coraje, matando a los injustos, sirviendo de al­muerzo a los dragones y salvando hermosas doncellas en peli­gro por una buena suma, y, como buenos feudales, con derecho de pernada incluida (pernada: Dar el primer disparo antes que el novio, para los puros de corazón que no entendieron).

Pero lo curioso es que, en ese mundillo, su chamba -cuentan los trovadores- fue superabundante, ya que aparentemente las “damiselas” se pasaron la voz de lo bueno que estaba, así que no se esperaron: se raptaban ellas mismas, pedían el rescate y se llevaban solitas a la cueva. Con ello sumían al infeliz dragón de turno en una interminable agonía dentro de su propia mora­da. Como resultado de tal proceder, nuestro héroe cayó enfermo (las mujeres terminaron por secarlo) justo cuando todos los pue­blos de los alrededores se pusieron de acuerdo para reclamar su presencia, y no por que querían que siguiera en su labor de hé­roe, sino para que respondiera por la protuberancia en el bajo vientre que a sus “virginales” hijitas se les manifestara cinco meses después de que el infame las rescatara. Por esto Anthy, para asegurarse que a su amado no le hicieran la tortura china, lo narcotizó con una de esas drogas lo bastante poderosas para hacer a uno proferir el suicida “sí” en la iglesia.

Ya en este mundo, se acercó a Utena porque vio en ella cuali­­da­des innatas para fenómeno de circo, y quiso raptarla para venderla y hacerse rico. Pero luego vio que mejor le serviría para sus propósitos de salvarlo de él mismo, así que en vez de dejar­la jugar a “Quién soporta estar más tiempo en un ataúd, el muerto o yo”, le enseñó a la morena dentro de su cámara de torturas personal. Fue entonces buscado en todos los reinos por aprovechar­se, con el cuentazo del anillo, de pobres e ino­centes jovencitas enseñándoles su “Fin del mundo” (y también por meter al caballo en el asunto).

Dios: Kamisama para los amigos. Es la misteriosa fuerza que Akio desea con tanta pasión y por la cual ven­dería a su madre si ya no la hubiera empe­ñado para comprarse su corvette rojo. Se supone que el fin primor­dial de los duelos es obtener su poder, pero capaz ninguno sabe para qué diablos le vaya a servir. Vive en estado tieso, con el princi­pito valiente como su asistente de modas, empollando una bola que creo que repre­senta el mundo, dentro de un castillo que está de cabeza y dando vueltas encima. Cabe mencionar que la arena de duelos es como su campo de juegos, al que se llega a través de una escalera de caracol (parecida a una que he visto en algún lado, pero no me acuerdo dónde). Cla­ro que, como los del consejo no son misios, se pusieron ascen­sor para evitar la fatiga; la calabacita de Utena recién en los capítulos finales se dio cuenta de que estaba al costado de las escaleras. Al comienzo, participa en la serie sólo para tirarse un clavado sobre Utena (simulando el Salto del Tigre) cada vez que ésta necesita un empujoncito para vencer en la batalla (con vara cualquiera puede).

Cuando todos pensábamos que la batalla final sería épica y victoriosa, propia de una serie fuera de lo común, realizada por los Bii “Tengo treinta y no le hago caso a mi mamá” Papas; enca­­bezada por Kunihiko “Rebelde Viejo” Ikuhara, llena al igual de grandes efectos especiales vanguardistas a lo Spilverto y con estrellas invitadas como Goku, Kenshin o Aburatsubo de Mahou Tsukai Tai! (fue Touga quien le presentó a Takeo, son patazas), en donde Dios ayudaría a Utena a derrotar a Akio -montando como se ve en el opening junto con Anthy en su caballito de bata­lla-, a la amoral deidad en cuestión le llegó ver cómo mil y tantas dagas se incrustaban en el cuerpo de Anthy y que a Utena le dieran como hija ajena, mientras el susodicho tomaba su refresco de cincuenta céntimos con Akio. Por todo esto, yo no precisamente le rezaría antes de dormir.

Akio Ohtori: La parte malvada de Kamisama. Con la razón social de Fin del Mundo, era la entidad oculta que desde el pri­mer capítulo se dedicaba a enviar cartas al Seitokai en las que ordenaba la realización de los duelos para que le ahorren el trabajo de revolucionar al mundo, pues viendo que Fidel no pudo y al Ché se lo bajó la CIA, éste trataría de hacerlo a lo shoujo (además ya tiene quiénes paguen pato). Mujeriego empedernido, colecciona mujeres a montones, las pega en un álbum e inter­cam­bia con Touga las que le vienen repetidas. Mismo pituco, conduce panudamente su corvette rojo haciendo acrobacias que desafían por completo las leyes de gravedad, cinética, acelera­ción, velocidad y reacción y una que dice que es ilegal que un auto corra a 640 km/h en una zona escolar -excepto, claro, si Chibi-usa está cruzando la pista-. En plena carrera se suspende en el capó, mostrando su lampiño y bronceado pecho y arries­gán­dose a que le dé una bronconeumonía fulminante que lo mande a revolucionar al otro mundo más rápido que decir súper califragiluístico espialidoso, aunque decirlo suene enredoso. Algunas preguntas: ¿Cuántos kilómetros tiene esa pista?, ¿Cuán­to gasta en gasolina? ¿Puede dar curvas a esa veloci­dad? ¿La municipalidad de la zona es tan misia que no pone señales de tránsito ni policías? Y si por casualidad un perrito o un director de colegio accidentalmente se cruzan en su camino, ¿le daría el tiempo para frenar? Akio aprovecha su cargo de director del colegio Ohtori para llevar a las alumnas a un educa­tivo recorrido por sus instalaciones. Dicho recorrido termina en su mirador de la torre, en donde, con ayuda de su telescopio personal, les hace ver las estrellas. No le lleves flores si no es con alguien acompañándote, de lo contrario no me hago respon­sable. Acepta que tiene un serio problema de narcisismo, a tal punto que se ha enamorado de él mismo, pero es tan lindo que ni él se hace caso, qué triste (Usted… ¿Nos puede decir cómo hace?

Los chicos del pollito (el Seitokai):

Kyouichi Saionji: Primer Novio de la Rosa conocido y prime­ro en ser derrotado humillantemente por una Utena armada con una peligrosísima espada de bambú partida a la mitad, apolillada y de segunda mano. No soportó la idea de ser vencido por al­guien menos femenino que él, así que se sometió a un duro entrenamiento con sesión de manicura y tintado de cabello color verde alfalfa con su estilista el Capitán Planeta (recuerda, el ver­de es vida, aunque éste ya se pasó a la vida loca). Creyéndose listo, se enfrentó por segunda vez a Utena para ser derrotado de nuevo y con más roche todavía. Fiel creyente del amor serra­no (más te pego, más te quiero), no tiene reparos en demostrar­le su amor a Anthy con sonoros impactos en el rostro cada vez que se acuerda de que la ama. Llevaba, hasta antes de que Touga lo quemara, un diario con Anthy en el cual éste le dice cuánto la ama y todo lo que ha hecho durante el día, y ella le cuenta cuánto ama a Utena-sama y qué hizo Utena-sama todo el día (y qué querías, la morena no tiene personalidad). Es el mejor amigo de Touga, con quien desde la infancia ha practicado largas sesiones de kendo en el solitario bosque. No regresaba sino hasta tarde, con diferentes partes adoloridas, moretones por todo el cuerpo (por el entrenamiento), ambas espadas de kendo a medio usar y húmedos por la lluvia. Sin importar que sea vicepresidente del consejo, será tratado de inferior por Touga y Akio (ya que éstos son más bonitos y no les gusta de a tres).

Touga Kiryuu: El primer playboy feminista. Demostrará que no se es presidente sino para aprovecharse de cualquier situa­ción, usando el método cuasi-cientifico más antiguo, del cual el Australo Shonenpitekus se ha valido para ganarse los favores de una mujer desde tiempos inmemoriales. El palabreo, en otras palabras, pudo vencer a Utena, mientras ésta lo miraba con ojos de cordero degollado. Y al respecto, me refiero a frases muy sutiles pero de gran peso contextual, tales como (apunta sino sabes): ¡Hace mucho, un día como hoy, ella me rompió el cora­zón! ¡En realidad soy una persona muy sensible, tengo miedo de que hieras mis sentimientos!. ¡Aún estoy dolido, no sé si pue­da volver a confiar! ¡Mi perrito está con la pata inflamada, nece­sito alguien que me quiera! ¡Estoy ofendido, no puedo creer que pienses que te veo sólo como un pedazo de carne! O la clásica: ¡Eres la chica más bonita e inteligente que he conocido! (¡Más hipócritas!). Se cree que tiene contacto directo con el Fin del Mundo desde hace mucho tiempo (qué tan directo no sé, ya dije que no me compete, aunque eso de tomarse fotos sin polo encima de una cama, manosearse el pecho y andar juntos todo el día se me hace recontra sospechoso). Con un espíritu de morboso mirón de porquería, espiaba los duelos de Utena -de lejos para que no salpicara- con unos binoculares de ópera que le quitara a su mamá.

Nanami Kiryuu: Tan dulce como un bebé y tan peligrosa como un mono borracho con una navaja recién afilada. Esta altiva, egoísta y típica niña mimada fue incapaz de obtener a Touga. Para ella el único hombre que vale la pena es él, por ser el rey, el papá, el más más, el ya no ya, o sea, simplemente su príncipe. Cuando se enteró de que Touga no era su hermano de sangre se entusiasmó aún más, ya que ahora sí era socialmente posible agarrárselo sin remordimientos, aparte de que, si se le escapaba un maratonista a Touga, genéticamente el feto ya no saldría en superdeformed. Tuvo que recorrer casi todo el mundo buscando curry para curar un pequeño cambio de personalidad, y padeció unos ligeros percances en el camino, en especial con unos elefantes surfistas, y todo por tacaña, al no querer comprar­le a Garfield su repelente para elefantes. En un capítulo lució orgullosa un cencerro; de algunas chicas se dice están tan gordas que sólo le falta decir “muuu”, pero esto ya es el colmo. Y siguiendo el lema “Primero muerta antes que no estar a la moda”, usa tacones con zancos del #5 en los duelos, y por este caprichito se arriesga a que se la bajen de una estocada. Y encima puso un huevo; qué chica tan rara.

No, aquí no acaba. El próximo mes continuaré destru… digo rajan… comentando acerca de la vida y milagros de los “raros” personajes de esta peculiar serie.

Y tal como promete, los próximos meses el pernicioso, rajón y malinten­cionado Panda hará un raje pormenori­zado de esta serie, dedicándoles unas “amables líneas” a todos los personajes. Esperamos que al final deje algo en pie de Shoujo Kakumei Utena. Aparte, la dirección de la revista se disculpa por la realmente monstruosa galeria de este mes, la cual es bastante nociva para la salud.

La Internet y los otakus (segunda parte)

Volviendo a un tema menos serio, decía que una de las formas de usar la Internet –ya no tan educativamente- se da en las cosas no contemplados dentro de las normas de conducta de un buen niño/a de Mamá, como ver al sexo opuesto en la vestimenta más barata que hay, o sea la de pellejo… calatita por si no entendiste, o también calatito (Ellas y ellos no se “salvan”).

Claro para poder ver este tipo de cosas, aparte de plata, no puedes darte el lujo de tener vergüenza. Y si llegaste a poseer ese defecto, no se queda otra que acatar las reglas que Heitai no Kamisama (un pata mío) invento para estos casos. Y son:

1. Trata de que nadie te conozca en el local
2. Escoge siempre la cabina más alejada de los demás (cada lugar tiene por lo menos uno de esos lugares, para gente como tú)
3. Toma unas clases de Internet antes de pedir ayuda
4. Si no pudiste cumplir lo anterior, entonces trata de disimular la cara de perdido que seguramente vas a poner. Eso si NUNCA pero NUNCA estés con las manos bajo la computadora (Da mala impresión, ya que puede llegar a interpretarse de otra manera). Tampoco entres al baño, aguántate.
5. Coloca los parlantes en “MUTE”, por si te cruzas con algún video de ésos en que las actrices son asmáticas.
6. No dejes que nadie ocupe parte del espacio que te corresponde. Siempre el del costado sentirá el morboso deseo de pescarte “in fraganti”.
7. Trata de llevar poca plata, así no tendrás la oportunidad de enviciarte (Porque una vez que agarras viada, eres capaz de dejar hasta tus zapatillas por media hora más).
8. Si el encargado es mujer trata de no hablar con ella.
9. Si te descubren y se ríen a tus espaldas, toma una posición firme y decorosa (No se te ocurra salir corriendo antes de terminar tu tiempo, porque es peor).

Si todos siguieran estas simples reglas, no tendrían problemas como los que le paso a un conocido mío:

Sucede que el pata, al que llamaré Jorge, le pasaron el dato de una dirección de Internet. Aunque en ese tiempo el pata se hacia bolas hasta para usar una calculadora, quiso probar suerte, y buscando encontró un lugar en el que imagino nadie conocido lo vería, el mismo que estaba en la esquina de su casa (regla 1). Al entrar y verlo prácticamente lleno, se desanimo un poco y más aun ver que todos los monitores se veían desde el pasadizo… todos excepto uno, que estaba ubicado en una solitaria esquina (regla 2). Pero para mala suerte estaba ocupada. Así, no tuvo otra que esperar turno. Y fue en ese momento en que empezó a quebrar los mandamientos antes estipulados:
– Disculpe, SEÑORITA (regla 9) ¿A qué hora se va a desocupar la cabina 4?
La encargada lo miro con ojos extrañados.
– Joven, hay varias que están desocupada, si gusta puede ocupar cualquiera (Lo dijo en tono tan firme que varias personas empezaron a notar su presencia).
– ¡No, gracias, prefiero la 4!
– No se preocupe todas las PCs tienen la misma velocidad.
– Si, puede que sean iguales, pero prefiero la 4.
– No entiendo porque insiste en ocupar la 4 (La gente empezaba a murmurar)
– Es que, mire, yo voy a ver cosas que no quiero que los demás vean.
– ¿Qué cosas?
– A estas alturas, Jorge ya maldecía hasta la quinta generación de la maldita.
– Verá son cosas algo personales. Mire voy a ver dibujos que…
– Dibujos, que lindo, justamente la señora de la 9 está viendo con su hijita unos de Disney. Si quiere puede ponerse al lado de ella.
– ¡NO! Es que lo dibujos que yo voy a ver son algo así como… con poca ropa.
– ¡Ya se Tarzán! La otra vez vino un niño preguntando dónde podría buscar algo de la película. Un ratito por acá lo tengo (¡No, maldita de m!)
– Usted no entiende, son… hentai…
Luego de un momento, la señorita puso los ojos como un par de huevos fritos y le respondió en un tono despectivo.
– Ah, hen…
– ¡Eso!… ¡Sí! (Al fin entendió, pero no lo diga tan fuerte)
Con un tono visiblemente empapado en asco, le dijo:
– La que usted quiere se desocupa en una hora ¿Va esperar?
– Si, espero
– Siéntese por allí… enfermo (susurro)
– ¡¿Qué?!
– Nada

Así que no tuvo otra y esperó. A los pocos minutos la noticia ya estaba corriendo. Jorge notó como la chica cuchicheaba cosas con sus compañeras, las que luego lo miraban y reían (regla 10), pero él aguanto como buen articulista de esta revis… digo, heroicamente.

Pasaban los minutos y las cabinas se iban desocupando… todas menos la 4, incluso llegó un momento en que sólo esa era la ocupada de las 16 disponibles.

– Maldito ¿piensas vivir ahí? ¿A qué hora vas a quitarte? Menos mal que no hay nadie, así que menos roche.

Cuando al fin la desalojaron, la ocupo de inmediato, casi por magia, las demás también se llenaron, entre una señora con sus hijas, jóvenes universitarias y hasta un cura que “chateaba” con el Vaticano, intercambiando de seguro con un colega los pecados del domingo pasado (regla 7). Toda la sangre se le subió a la cara.

– Bien ahora, ahora como funciona esto… señorita, disculpe, ¿Cómo funciona esto? (regla 3)
– Primero tiene que poner la dirección… ¿tiene la dirección?
– Tengo esta
– Díctemela
– A ver … es “www erec… (Maldita sea, qué dirección me han dado…!)
– ¿Bueno? ¿Cuál es?
Era obvio, quería despachar rápido al condenado.
– Es que… yo…
– Mira, estoy muy ocupada, no tengo tiempo para cosas, a ver dame…
– Y lo leyó en voz alta
– A ver “www erectoland…”

No terminó la frase, obviamente, pero el final se sobrentendía.
Visiblemente avergonzada, lo escribió y se retiro a pasos agigantados. Jorge estaba a puertas del suicidio. Y de la locura, cada vez que se perdía entre tanta ventana (regla 4), presionaba cualquier tecla que lo mandaba a cualquier sitio; lo llevaba a un lado, lo llevaba a otro, lo regresaba al mismo sitio, se metía en una cosa y lo enchufaban a otra. Ni loco volvería a pedir ayuda, manos aun al encontrar en el camino fotos de “señoritas” en posiciones no muy santas (de esas que te dan a conocer lo elástico y moldeable que es el cuerpo humano).

Finalmente, encontró un ícono que decía que decía VideoSex en español
Por fin algo bueno, pensó.

Presiono teclas al tanteo, y después de recibir el aviso que había terminado de cargar, presiono inocentemente START. En medio de la emoción, no había notado que el parlante (regla 6) tenía volumen a 1600 KW, ya que el salvaje que había ocupado la cabina anteriormente había vuelto requesón su cerebro escuchando rock pesado de ultratumba. Así, del parlante salió de golpe, y sin avisar, una voz chillona de los labios de una joven animada (animada porque era dibujo y por el asunto que tú ya sabes), con un inconfundible dijo español. Esta, con gran entusiasmo y deseo de superación grito:

– NO, POR EL C… (Palabra recontra censurada por el Editor)… ¡OH, NO! ¡POR AHÍ NO, NOOO…!

(Obviamente, lo dijo al sentir la yuxtaposición de un objeto contundente dentro de una parte de su anatomía que no voy a entrar a detallar).
Esa fue la última vez que se le volvió a ver por esos lares. Me entere mucho después por boca de una de las encargadas que el local fue exorcizado inmediatamente por el cura allí presente, y que la señora todavía va al psiquiatra dos veces por semana, después de recoger a sus hijas del colegio (a quienes no les choco porque una amiga les había contado algo del asunto). Además, aún están buscando al pata para que cancele las 5 horas (regla 8) que gasto miserablemente en el vicio.

Esta historia es real: le sucedió al amigo de un amigo. Hoy en día, Jorge se dedica a escribir una sección de preguntas y respuestas en una revista nacional de anime. Y ya no usa más la Internet; ahora prefiere escuchar su walkman sentado en una escalera y pensando cochinadas de los socios y socias de cierto club de anime.

Fin… Si, ya se acabo.

(Este documento fue sometido a la censura preventiva del Comité Editorial, porque el miserable Panda le hacía mucha cachita a uno de los Editores)