Revolución Caliente II

Cuando escribí este raje pensé que alcanzaría para un mes más, pero el editor hizo su habitual ¨magia¨ y parece que voy a tener que chambear extra. Pero bueno, qué le vamos a hacer, continuemos:

C) Blanco y Negro:

Anthy Himemiya: De oficio esclava y saco de boxeo en su tiempo libre. Es la bruja que se ganó el castigo de ser la Novia de la Rosa al salvar a su princess de una muerte segura, porque su trabajito lo tenía más flaco que Felpudini con tuberculosis; por la buena acción fue castigada con ser anticucho humano por el resto de su vida. Oculta detrás de una sonrisa muy condescendiente el sentimiento de furia que debe tener toda persona cuando le están rompiendo la cara y tiene que quedarse callado porque el agresor es más grande que él y además es el hijo del jefe de su viejo. Según las reglas, cualquiera que ganase el duelo se convertiría en su dueño, algo que ella acepta- se podría decir-con placer. Deja así con una actitud completamente pasiva que todo el colegio Othori le pase por encima si se le antoja (¡Soba, negra!). Nadie sabe lo que en realidad piensa o siente esta chica (en realidad, nadie sabe lo que en realidad piensa o siente esta chica, pero bien, eso ahora no tiene mucha importancia). Porta el arma de Dios en su pecho, por lo que debe haber un gran espacio; ahora, si lo puede sacar por otros lados es algo que ya no me compete. En el capítulo final, en un loable ejemplo de la fidelidad que todos deberían tener hacia su hombre (No no soy machista… Bueno un poquito), le dio por su lado sensible a Utena atravesándola con una espada que aún no sé de donde diablos la sacó. Ahora bien, que la revolucioneria no haya muerto aun habiendo quedada tendida en un charco de sangre luego de ser ensartada, y por el contrario tuvo fuerzas para levantarse, abrir la puerta y sostener a Anthy que estaba dentro, cuando también estaba afuera es simplemente¿? ¡¿Acaso la herida se cauteriza al entrar?! (-¿Por qué?…Anthy!—Lo siento Utena no eres original-).

Utena Tenjou: Cada cien años nace la elegida que salvara al mundo de los vampiros y del director snaider, y este siglo no fue la excepción. Es la supuesta nieta de Lady Oscar (aún no puedo creer que algunos se creyeran la roca que escribí en el *25 y, más aún, que Lady Rosca es del mil setecientos y tantos, así que Utena sería algo de su bis, bis, bis, y algo más, nieta, lo que lo convierte en una verdadera rocaza. Ya pues, chicos). Utena es toda una machona en reformación, que por sus nobles fue escogida para revolucionar el mundo (Uno donde los héteros no tendremos nada que hacer). Llevando el feminismo a niveles de lo extremo, viste un estilizado uniforme escolar de varón, con el resto de accesorios masculinos adaptados para la ocasión (suspensor con la cara de hello kitty, por ejemplo). Le gusta el básket y todo deporte que la obligue a sudar para poder ducharse en las regaderas con sus compañeros varones del colegio. Le siguió los pasos a Mina de Sailor Moon al querer con dos chicos a la vez. Vence a Saionji para salvar el honor de su amiga y se vincula así con los duelos y el consejo. No acepto de primer momento tener a la Novia de la rosa, primero porque creen en la libertad individual, los derechos del ser humano y todas las demás frases bonitas que quedan en el papel, y segundo porque eso de ¨novia sonaba un poco homosexual, y aparte, el IGV que tenía que pagar por la morena iba a ser mucha plata. Le concedió a Akio el privilegio de ensartarla primero con el engaño del cuento de las flores (¡Ya ves!). Es terca como una mula al querer enseñarle algo a la cabeza de aire de Anthy, quien sólo le sigue el juego y luego la agarra de tarada al hacerle creer que ya aprendió a hacer humana.

Los que sobran:

Kozue Kaoru: No posee las mismas habilidades de su hermano Miki en el piano, pero tiene otras muy buenas encima de él; si no me crees, pregúntale a Touga. Sabe sostener muy bien la nota larga.
Wakaba Shinohara: La princesa del país de la cebolla. Es la cusa de que Utena entrara de lleno en la historia al defender su honor cuando Saionji echó al tacho la carta de amor-previo usarla de pañuelo-que ésta con tanto cariño había escrito declarándole lo templada que estaba y jurándole- darle su amor y todo lo que viene después si aceptaba corresponderle. En una oportunidad logra alojarlo en su casa, mismo ilegal mexicano en Los ángeles presto a esconderse hasta en el wáter (jalando la palanca para escapar si fuera necesario) cada vez que lo podía encontrar en la migra. Cuando fue resuelto el malentendido de su situación, es decir, de que no quiso matar a Utena en serio sino de broma, la abandono descaradamente y pagó con un mísero broche por todos los días que comió gratis, durmió gratis y no la dejó dormir grat… Aunque creo que a ella le pago por el servicio. Se enfrentó a su amiga después de ir a uno de los seminarios Mikage.

Mitsuro Tsuwabuki: Demostrando que lo chato no quita lo valiente, quiso ser el hermano de Nanami ante la ausencia de Touga en cierto momento en la historia, pero terminó siendo su esclavo de medo tiempo al no poder derrotar a un canguro (que tenía rabia de seguro).

Keiko Sonoda: La judas de la serie. Se unió a las hordas de Nanami sólo para estar cerca de Touga. Al final le salió cara la traición, ya que Nanami la aballó como a las otras que se revelaron.

Kane Ohtori: Es la llave de Akio para el éxito. Akio Adoptó el apellido Ohtori al ser su promedio, además del puesto de director del colegio tras la ¨enfermedad¨ de su futuro suegro (una pierna rota, cadera dislocada, y una marca de llanta Good Year en la cara). Ganó el título de Santa Cachona en su facultad por tercer año consecutivo. Ser rubia natural (aún no confirmado) no le fue suficiente para que Akio le sea fiel ni con el pensamiento, ni con su hermana (la de él), ni con su vieja (la de ella).

Souji Mikage: Excelente alumno que se da el lujo de hacerle la tarea a los profesores y también castigarlos si se portan mal. Opera en los sótanos del ¨Centro Conmemorativos Nemuro¨. Supuestamente, ahí se dictan los seminarios Mikage, y los alumnos asisten para lograr superar algunos problemas de personalidad, como creerse intelectual por usar unos lentes, alucinarse Súper Saiya, etc. Al ser asesorados psicológicamente por alguien más chiflado que ellos, mismo reformatorio, entran mal y salen peor. Lo curioso es que todos salen con una misma intención: cortar en trocitos a Utena. Trata de encontrar la eternidad para regalársela a su amigazo Mamiya.

Mamiya Chida: Personaje cuya identidad aún causa controversias. Dicen que es Anthy antes de la operación y de la pasada de lejía a lo Michael Jackson. Es el encargado de cultivar las flores negras. Se las vende a buen precio al caballero de Piscis.

Los cien genios: Entidades que no resultaron tan geniales cuando vieron que se estaban quemando; al menos al menos supieron pedir auxilio en varios idiomas. Cachosamente, Nemuro dijo que era la fogata más inteligente que había visto.

A-ko, B-ko, C-ko: Kashira, kashira, me pregunto, me pregunto, por qué será, me pregunto, que les estoy dando más presencia a estas tres ¨ko¨ de la que ya tuvieron. Porque, si no se acuerdan, han tenido la más alta puntuación en apariciones, después de Utena y Anthy durante toda la serie, y todo para enredarnos más de lo que ya estábamos con sus comentarios sin sentido. Son actrices de teatro que, por la baja de presupuesto que propició el alquiler de los elefantes (y la cirugía de reconstrucción con adamantium al esqueleto de Nanami cuando uno la llegó a alcanzar) y consiguiente escasez de plata para vestuario, sólo les quedó aparecer como sombras (con vela para hacer luz porque le foco también salió caro). Al principio, los personajes no le hicieron caso, pero en el último arco les llegaron que estuvieran comentando de su vida y metiéndose donde no las llamaban, así que empezaron a mandarlas al diablo a cada rato.

El corvete rojo: El mecha más impresionantes y revolucionario que se ha hecho en anime alguno, por encima del Gunbuster y todos los modelos de Gundam. Esto no se debe sólo a características como su avanzado diseño aerodinámico futurista, que le permite correr a 640 kilómetros por hora sin sacarse la madre en un bache o curva, ni su fabulosa transmisión, que le permite al conductor dejar el volante a semejante velocidad y hacer mariconadas sobre el capó. ¡No! Lo es por el amplio espacio que ofrece el asiento trasero, suficiente para albergar a cuanto a chabón suba a su interior a… Lo siento, el asco no me deja escribir más.

La Arena de Duelos: Lugar sagrado en donde los rudos guerreros miden sus fuerzas para ser vencedores y merecer el honor de tener a la Novia de la Rosa. Simula el antiguo coliseo romano en donde sólo hace falta una manada de leones y un par de cristianos para entrar en confianza.

Y termina aquí la búsqueda de defectos y cosas graciosas que el Sr. Panda ha hecho de esta serie en particular. La verdad que si sumamos los fans de evangelion a los de Utena, descubriremos que últimamente mucha gente quiere ¨conocer de cerca¨ a nuestro amable Panda. Pero esto no es más que el principio, pues hay muchas más series de las que rajar, ya verán

Revolución Caliente

Battle Angel Pandita

NOTA: el presente artículo trata de reflejar la cuestionable personalidad de los personajes de la serie de Tv y sólo de la serie de Tv, pues tuve la desgracia de ver la película sin previa autorización escrita de mi psiquiatra, o sea, la entendí menos que la serie, por lo cual ni siquiera voy a intentar opinar algo al respecto.

Tres son multitud:

El príncipe: Fusión entre Dios y Akio. Reservado personaje que por las fachas nos inclina a asociarlo con el caballero de brillante armadura por el que moquea toda chica novelera y romanticona cuando, postrada en su cama, sueña con algún día caber en un traje de princesa y ser llevada por su príncipe a un mundo de fantasía. En este mundo alterno, sujetos como él -que allí a son abundantes- se dedican cada día a arriesgar la vida con gran valor y coraje, matando a los injustos, sirviendo de al­muerzo a los dragones y salvando hermosas doncellas en peli­gro por una buena suma, y, como buenos feudales, con derecho de pernada incluida (pernada: Dar el primer disparo antes que el novio, para los puros de corazón que no entendieron).

Pero lo curioso es que, en ese mundillo, su chamba -cuentan los trovadores- fue superabundante, ya que aparentemente las “damiselas” se pasaron la voz de lo bueno que estaba, así que no se esperaron: se raptaban ellas mismas, pedían el rescate y se llevaban solitas a la cueva. Con ello sumían al infeliz dragón de turno en una interminable agonía dentro de su propia mora­da. Como resultado de tal proceder, nuestro héroe cayó enfermo (las mujeres terminaron por secarlo) justo cuando todos los pue­blos de los alrededores se pusieron de acuerdo para reclamar su presencia, y no por que querían que siguiera en su labor de hé­roe, sino para que respondiera por la protuberancia en el bajo vientre que a sus “virginales” hijitas se les manifestara cinco meses después de que el infame las rescatara. Por esto Anthy, para asegurarse que a su amado no le hicieran la tortura china, lo narcotizó con una de esas drogas lo bastante poderosas para hacer a uno proferir el suicida “sí” en la iglesia.

Ya en este mundo, se acercó a Utena porque vio en ella cuali­­da­des innatas para fenómeno de circo, y quiso raptarla para venderla y hacerse rico. Pero luego vio que mejor le serviría para sus propósitos de salvarlo de él mismo, así que en vez de dejar­la jugar a “Quién soporta estar más tiempo en un ataúd, el muerto o yo”, le enseñó a la morena dentro de su cámara de torturas personal. Fue entonces buscado en todos los reinos por aprovechar­se, con el cuentazo del anillo, de pobres e ino­centes jovencitas enseñándoles su “Fin del mundo” (y también por meter al caballo en el asunto).

Dios: Kamisama para los amigos. Es la misteriosa fuerza que Akio desea con tanta pasión y por la cual ven­dería a su madre si ya no la hubiera empe­ñado para comprarse su corvette rojo. Se supone que el fin primor­dial de los duelos es obtener su poder, pero capaz ninguno sabe para qué diablos le vaya a servir. Vive en estado tieso, con el princi­pito valiente como su asistente de modas, empollando una bola que creo que repre­senta el mundo, dentro de un castillo que está de cabeza y dando vueltas encima. Cabe mencionar que la arena de duelos es como su campo de juegos, al que se llega a través de una escalera de caracol (parecida a una que he visto en algún lado, pero no me acuerdo dónde). Cla­ro que, como los del consejo no son misios, se pusieron ascen­sor para evitar la fatiga; la calabacita de Utena recién en los capítulos finales se dio cuenta de que estaba al costado de las escaleras. Al comienzo, participa en la serie sólo para tirarse un clavado sobre Utena (simulando el Salto del Tigre) cada vez que ésta necesita un empujoncito para vencer en la batalla (con vara cualquiera puede).

Cuando todos pensábamos que la batalla final sería épica y victoriosa, propia de una serie fuera de lo común, realizada por los Bii “Tengo treinta y no le hago caso a mi mamá” Papas; enca­­bezada por Kunihiko “Rebelde Viejo” Ikuhara, llena al igual de grandes efectos especiales vanguardistas a lo Spilverto y con estrellas invitadas como Goku, Kenshin o Aburatsubo de Mahou Tsukai Tai! (fue Touga quien le presentó a Takeo, son patazas), en donde Dios ayudaría a Utena a derrotar a Akio -montando como se ve en el opening junto con Anthy en su caballito de bata­lla-, a la amoral deidad en cuestión le llegó ver cómo mil y tantas dagas se incrustaban en el cuerpo de Anthy y que a Utena le dieran como hija ajena, mientras el susodicho tomaba su refresco de cincuenta céntimos con Akio. Por todo esto, yo no precisamente le rezaría antes de dormir.

Akio Ohtori: La parte malvada de Kamisama. Con la razón social de Fin del Mundo, era la entidad oculta que desde el pri­mer capítulo se dedicaba a enviar cartas al Seitokai en las que ordenaba la realización de los duelos para que le ahorren el trabajo de revolucionar al mundo, pues viendo que Fidel no pudo y al Ché se lo bajó la CIA, éste trataría de hacerlo a lo shoujo (además ya tiene quiénes paguen pato). Mujeriego empedernido, colecciona mujeres a montones, las pega en un álbum e inter­cam­bia con Touga las que le vienen repetidas. Mismo pituco, conduce panudamente su corvette rojo haciendo acrobacias que desafían por completo las leyes de gravedad, cinética, acelera­ción, velocidad y reacción y una que dice que es ilegal que un auto corra a 640 km/h en una zona escolar -excepto, claro, si Chibi-usa está cruzando la pista-. En plena carrera se suspende en el capó, mostrando su lampiño y bronceado pecho y arries­gán­dose a que le dé una bronconeumonía fulminante que lo mande a revolucionar al otro mundo más rápido que decir súper califragiluístico espialidoso, aunque decirlo suene enredoso. Algunas preguntas: ¿Cuántos kilómetros tiene esa pista?, ¿Cuán­to gasta en gasolina? ¿Puede dar curvas a esa veloci­dad? ¿La municipalidad de la zona es tan misia que no pone señales de tránsito ni policías? Y si por casualidad un perrito o un director de colegio accidentalmente se cruzan en su camino, ¿le daría el tiempo para frenar? Akio aprovecha su cargo de director del colegio Ohtori para llevar a las alumnas a un educa­tivo recorrido por sus instalaciones. Dicho recorrido termina en su mirador de la torre, en donde, con ayuda de su telescopio personal, les hace ver las estrellas. No le lleves flores si no es con alguien acompañándote, de lo contrario no me hago respon­sable. Acepta que tiene un serio problema de narcisismo, a tal punto que se ha enamorado de él mismo, pero es tan lindo que ni él se hace caso, qué triste (Usted… ¿Nos puede decir cómo hace?

Los chicos del pollito (el Seitokai):

Kyouichi Saionji: Primer Novio de la Rosa conocido y prime­ro en ser derrotado humillantemente por una Utena armada con una peligrosísima espada de bambú partida a la mitad, apolillada y de segunda mano. No soportó la idea de ser vencido por al­guien menos femenino que él, así que se sometió a un duro entrenamiento con sesión de manicura y tintado de cabello color verde alfalfa con su estilista el Capitán Planeta (recuerda, el ver­de es vida, aunque éste ya se pasó a la vida loca). Creyéndose listo, se enfrentó por segunda vez a Utena para ser derrotado de nuevo y con más roche todavía. Fiel creyente del amor serra­no (más te pego, más te quiero), no tiene reparos en demostrar­le su amor a Anthy con sonoros impactos en el rostro cada vez que se acuerda de que la ama. Llevaba, hasta antes de que Touga lo quemara, un diario con Anthy en el cual éste le dice cuánto la ama y todo lo que ha hecho durante el día, y ella le cuenta cuánto ama a Utena-sama y qué hizo Utena-sama todo el día (y qué querías, la morena no tiene personalidad). Es el mejor amigo de Touga, con quien desde la infancia ha practicado largas sesiones de kendo en el solitario bosque. No regresaba sino hasta tarde, con diferentes partes adoloridas, moretones por todo el cuerpo (por el entrenamiento), ambas espadas de kendo a medio usar y húmedos por la lluvia. Sin importar que sea vicepresidente del consejo, será tratado de inferior por Touga y Akio (ya que éstos son más bonitos y no les gusta de a tres).

Touga Kiryuu: El primer playboy feminista. Demostrará que no se es presidente sino para aprovecharse de cualquier situa­ción, usando el método cuasi-cientifico más antiguo, del cual el Australo Shonenpitekus se ha valido para ganarse los favores de una mujer desde tiempos inmemoriales. El palabreo, en otras palabras, pudo vencer a Utena, mientras ésta lo miraba con ojos de cordero degollado. Y al respecto, me refiero a frases muy sutiles pero de gran peso contextual, tales como (apunta sino sabes): ¡Hace mucho, un día como hoy, ella me rompió el cora­zón! ¡En realidad soy una persona muy sensible, tengo miedo de que hieras mis sentimientos!. ¡Aún estoy dolido, no sé si pue­da volver a confiar! ¡Mi perrito está con la pata inflamada, nece­sito alguien que me quiera! ¡Estoy ofendido, no puedo creer que pienses que te veo sólo como un pedazo de carne! O la clásica: ¡Eres la chica más bonita e inteligente que he conocido! (¡Más hipócritas!). Se cree que tiene contacto directo con el Fin del Mundo desde hace mucho tiempo (qué tan directo no sé, ya dije que no me compete, aunque eso de tomarse fotos sin polo encima de una cama, manosearse el pecho y andar juntos todo el día se me hace recontra sospechoso). Con un espíritu de morboso mirón de porquería, espiaba los duelos de Utena -de lejos para que no salpicara- con unos binoculares de ópera que le quitara a su mamá.

Nanami Kiryuu: Tan dulce como un bebé y tan peligrosa como un mono borracho con una navaja recién afilada. Esta altiva, egoísta y típica niña mimada fue incapaz de obtener a Touga. Para ella el único hombre que vale la pena es él, por ser el rey, el papá, el más más, el ya no ya, o sea, simplemente su príncipe. Cuando se enteró de que Touga no era su hermano de sangre se entusiasmó aún más, ya que ahora sí era socialmente posible agarrárselo sin remordimientos, aparte de que, si se le escapaba un maratonista a Touga, genéticamente el feto ya no saldría en superdeformed. Tuvo que recorrer casi todo el mundo buscando curry para curar un pequeño cambio de personalidad, y padeció unos ligeros percances en el camino, en especial con unos elefantes surfistas, y todo por tacaña, al no querer comprar­le a Garfield su repelente para elefantes. En un capítulo lució orgullosa un cencerro; de algunas chicas se dice están tan gordas que sólo le falta decir “muuu”, pero esto ya es el colmo. Y siguiendo el lema “Primero muerta antes que no estar a la moda”, usa tacones con zancos del #5 en los duelos, y por este caprichito se arriesga a que se la bajen de una estocada. Y encima puso un huevo; qué chica tan rara.

No, aquí no acaba. El próximo mes continuaré destru… digo rajan… comentando acerca de la vida y milagros de los “raros” personajes de esta peculiar serie.

Y tal como promete, los próximos meses el pernicioso, rajón y malinten­cionado Panda hará un raje pormenori­zado de esta serie, dedicándoles unas “amables líneas” a todos los personajes. Esperamos que al final deje algo en pie de Shoujo Kakumei Utena. Aparte, la dirección de la revista se disculpa por la realmente monstruosa galeria de este mes, la cual es bastante nociva para la salud.

La Internet y los otakus (segunda parte)

Volviendo a un tema menos serio, decía que una de las formas de usar la Internet –ya no tan educativamente- se da en las cosas no contemplados dentro de las normas de conducta de un buen niño/a de Mamá, como ver al sexo opuesto en la vestimenta más barata que hay, o sea la de pellejo… calatita por si no entendiste, o también calatito (Ellas y ellos no se “salvan”).

Claro para poder ver este tipo de cosas, aparte de plata, no puedes darte el lujo de tener vergüenza. Y si llegaste a poseer ese defecto, no se queda otra que acatar las reglas que Heitai no Kamisama (un pata mío) invento para estos casos. Y son:

1. Trata de que nadie te conozca en el local
2. Escoge siempre la cabina más alejada de los demás (cada lugar tiene por lo menos uno de esos lugares, para gente como tú)
3. Toma unas clases de Internet antes de pedir ayuda
4. Si no pudiste cumplir lo anterior, entonces trata de disimular la cara de perdido que seguramente vas a poner. Eso si NUNCA pero NUNCA estés con las manos bajo la computadora (Da mala impresión, ya que puede llegar a interpretarse de otra manera). Tampoco entres al baño, aguántate.
5. Coloca los parlantes en “MUTE”, por si te cruzas con algún video de ésos en que las actrices son asmáticas.
6. No dejes que nadie ocupe parte del espacio que te corresponde. Siempre el del costado sentirá el morboso deseo de pescarte “in fraganti”.
7. Trata de llevar poca plata, así no tendrás la oportunidad de enviciarte (Porque una vez que agarras viada, eres capaz de dejar hasta tus zapatillas por media hora más).
8. Si el encargado es mujer trata de no hablar con ella.
9. Si te descubren y se ríen a tus espaldas, toma una posición firme y decorosa (No se te ocurra salir corriendo antes de terminar tu tiempo, porque es peor).

Si todos siguieran estas simples reglas, no tendrían problemas como los que le paso a un conocido mío:

Sucede que el pata, al que llamaré Jorge, le pasaron el dato de una dirección de Internet. Aunque en ese tiempo el pata se hacia bolas hasta para usar una calculadora, quiso probar suerte, y buscando encontró un lugar en el que imagino nadie conocido lo vería, el mismo que estaba en la esquina de su casa (regla 1). Al entrar y verlo prácticamente lleno, se desanimo un poco y más aun ver que todos los monitores se veían desde el pasadizo… todos excepto uno, que estaba ubicado en una solitaria esquina (regla 2). Pero para mala suerte estaba ocupada. Así, no tuvo otra que esperar turno. Y fue en ese momento en que empezó a quebrar los mandamientos antes estipulados:
– Disculpe, SEÑORITA (regla 9) ¿A qué hora se va a desocupar la cabina 4?
La encargada lo miro con ojos extrañados.
– Joven, hay varias que están desocupada, si gusta puede ocupar cualquiera (Lo dijo en tono tan firme que varias personas empezaron a notar su presencia).
– ¡No, gracias, prefiero la 4!
– No se preocupe todas las PCs tienen la misma velocidad.
– Si, puede que sean iguales, pero prefiero la 4.
– No entiendo porque insiste en ocupar la 4 (La gente empezaba a murmurar)
– Es que, mire, yo voy a ver cosas que no quiero que los demás vean.
– ¿Qué cosas?
– A estas alturas, Jorge ya maldecía hasta la quinta generación de la maldita.
– Verá son cosas algo personales. Mire voy a ver dibujos que…
– Dibujos, que lindo, justamente la señora de la 9 está viendo con su hijita unos de Disney. Si quiere puede ponerse al lado de ella.
– ¡NO! Es que lo dibujos que yo voy a ver son algo así como… con poca ropa.
– ¡Ya se Tarzán! La otra vez vino un niño preguntando dónde podría buscar algo de la película. Un ratito por acá lo tengo (¡No, maldita de m!)
– Usted no entiende, son… hentai…
Luego de un momento, la señorita puso los ojos como un par de huevos fritos y le respondió en un tono despectivo.
– Ah, hen…
– ¡Eso!… ¡Sí! (Al fin entendió, pero no lo diga tan fuerte)
Con un tono visiblemente empapado en asco, le dijo:
– La que usted quiere se desocupa en una hora ¿Va esperar?
– Si, espero
– Siéntese por allí… enfermo (susurro)
– ¡¿Qué?!
– Nada

Así que no tuvo otra y esperó. A los pocos minutos la noticia ya estaba corriendo. Jorge notó como la chica cuchicheaba cosas con sus compañeras, las que luego lo miraban y reían (regla 10), pero él aguanto como buen articulista de esta revis… digo, heroicamente.

Pasaban los minutos y las cabinas se iban desocupando… todas menos la 4, incluso llegó un momento en que sólo esa era la ocupada de las 16 disponibles.

– Maldito ¿piensas vivir ahí? ¿A qué hora vas a quitarte? Menos mal que no hay nadie, así que menos roche.

Cuando al fin la desalojaron, la ocupo de inmediato, casi por magia, las demás también se llenaron, entre una señora con sus hijas, jóvenes universitarias y hasta un cura que “chateaba” con el Vaticano, intercambiando de seguro con un colega los pecados del domingo pasado (regla 7). Toda la sangre se le subió a la cara.

– Bien ahora, ahora como funciona esto… señorita, disculpe, ¿Cómo funciona esto? (regla 3)
– Primero tiene que poner la dirección… ¿tiene la dirección?
– Tengo esta
– Díctemela
– A ver … es “www erec… (Maldita sea, qué dirección me han dado…!)
– ¿Bueno? ¿Cuál es?
Era obvio, quería despachar rápido al condenado.
– Es que… yo…
– Mira, estoy muy ocupada, no tengo tiempo para cosas, a ver dame…
– Y lo leyó en voz alta
– A ver “www erectoland…”

No terminó la frase, obviamente, pero el final se sobrentendía.
Visiblemente avergonzada, lo escribió y se retiro a pasos agigantados. Jorge estaba a puertas del suicidio. Y de la locura, cada vez que se perdía entre tanta ventana (regla 4), presionaba cualquier tecla que lo mandaba a cualquier sitio; lo llevaba a un lado, lo llevaba a otro, lo regresaba al mismo sitio, se metía en una cosa y lo enchufaban a otra. Ni loco volvería a pedir ayuda, manos aun al encontrar en el camino fotos de “señoritas” en posiciones no muy santas (de esas que te dan a conocer lo elástico y moldeable que es el cuerpo humano).

Finalmente, encontró un ícono que decía que decía VideoSex en español
Por fin algo bueno, pensó.

Presiono teclas al tanteo, y después de recibir el aviso que había terminado de cargar, presiono inocentemente START. En medio de la emoción, no había notado que el parlante (regla 6) tenía volumen a 1600 KW, ya que el salvaje que había ocupado la cabina anteriormente había vuelto requesón su cerebro escuchando rock pesado de ultratumba. Así, del parlante salió de golpe, y sin avisar, una voz chillona de los labios de una joven animada (animada porque era dibujo y por el asunto que tú ya sabes), con un inconfundible dijo español. Esta, con gran entusiasmo y deseo de superación grito:

– NO, POR EL C… (Palabra recontra censurada por el Editor)… ¡OH, NO! ¡POR AHÍ NO, NOOO…!

(Obviamente, lo dijo al sentir la yuxtaposición de un objeto contundente dentro de una parte de su anatomía que no voy a entrar a detallar).
Esa fue la última vez que se le volvió a ver por esos lares. Me entere mucho después por boca de una de las encargadas que el local fue exorcizado inmediatamente por el cura allí presente, y que la señora todavía va al psiquiatra dos veces por semana, después de recoger a sus hijas del colegio (a quienes no les choco porque una amiga les había contado algo del asunto). Además, aún están buscando al pata para que cancele las 5 horas (regla 8) que gasto miserablemente en el vicio.

Esta historia es real: le sucedió al amigo de un amigo. Hoy en día, Jorge se dedica a escribir una sección de preguntas y respuestas en una revista nacional de anime. Y ya no usa más la Internet; ahora prefiere escuchar su walkman sentado en una escalera y pensando cochinadas de los socios y socias de cierto club de anime.

Fin… Si, ya se acabo.

(Este documento fue sometido a la censura preventiva del Comité Editorial, porque el miserable Panda le hacía mucha cachita a uno de los Editores)

La Internet y los otakus

Y ahora, don Panda decide comentar la vida y milagros de la gente que usa la red de redes. ¡Vaya, si será hipócrita el “chateador” este!

Supongo que alguno de los asiduos lectores de esta humilde e incomprendida página habrán tenido alguna ocasión de usar una cabina de Internet. Y de seguro se dirán a qué viene esa pregunta. Bueno, sólo aprovecho la oportunidad para hablar precisamente sobre este tema, la Internet. Sin duda recordarán (muchos de uste­des) lo que era poder usar este servicio antes. En ese tiempo (hablo de 4 años atrás, más o menos), encontrar locales que se prestaran para la “novedad” era difícil y, más aún por la falta de competencia, estaban centraliza­dos en lugares privilegiados y con precios como para que no se envicie uno en el caprichito.
Hoy en día, en cambio, puedes encontrarlos en todos lados, y me extrañaría que no hubiera por lo menos cinco en tu barrio. Esta proliferación ha sido tan rápida que no ha dado tregua a la adaptación. Prueba de ello es hallarlos en los sitios más improvisados e inverosí­miles; un día es tu pollería favorita (en donde ya habías enamorado a la mesera para que te de una “pierna” extra) y al siguiente es una base de comunicaciones del tío Bill Gates 98. Y no menosprecies un antiguo local de pompas fúnebres, que también es sitio ideal para una cabina (claro, si no te molestan los Poltergeist mientras navegas). Aunque los más graciosos son los café-net, cuyo su gancho es servirte un buen café caliente, cuando en la calle puede haber tal temperatura que quien se siente en la vereda dolorosa­men­te… pierde.

Esta gran red sirve para casi todo: acudes en ayuda de un trabajo, le anun­cias al mundo que existes o simplemente pasas el rato. Este “pasar el rato” involucra varias cosas como el “chate­o” (muy popular hoy en día). Si me lo pregun­tan, es una de las formas de per­der el tiempo más adictivas que hay. Si te pones a pensar un momento, te darías cuenta de lo absurdo que parece. Pien­sa: llegas, te conectas y empiezas a “conversar” con una persona “X” en un sitio posiblemente muy lejano. A esa misma per­so­na te diriges como si fuera un amigo de hace muchos años, contán­dole tus intimidades después de tan sólo unos minutos de charla. Al final, sigue siendo alguien a quien nunca has visto y en la mayoría de los casos nunca verás (porque algunos creen que así se acaba el encanto). Para entrar a los llamados “”rooms”, primero es obliga­torio el uso de un seudónimo o Nick. Aunque no lo creas, ese seudónimo que siempre usas dice mucho de lo que eres o lo que quieres ser, y das la posibilidad de dejar a tu oscura personalidad dar un paseo por el par­que de la irrealidad. Por ejemplo, si visitas la zona Manga y Anime, de seguro vas a poner “SSJ3”, “Bulmgetto”, “Aburatsubo Senpai” o “A.P.M.P (adicto a Pokémon, mátenme por favor)”, etc. Otros escogen “A que no me atrapas” , “El cáncer del amor”, “No tengo Nick” , “Adictas al asunto” y demás. No es secreto que en el chat uno puede hacer lo que quiera y decir lo que le plazca, sin consecuencias más allá de que te respon­dan igualmente, pero con más “ares” al terminar la frase. Por ejemplo, algunos hinchas de Dragón Ball liberan su agresividad en el chat, en donde pelean entre ellos, lanzándose sendos ataques y estruendosas Genki­damas. Uno avisa que está atacando y el otro le respon­de que lo ha podido esquivar “con dificultad” o lacóni­ca­mente le manifiesta: -Me diste maldito, estoy murien­do. Trunks, cuida a tu madre, aaah…-. Y no faltan ese miserable grupillo de energúmenos que, aprovechando que ignoras quiénes son, se dedican a proferir mil y un insultos a quien sea, y te recuerdan por puro gusto hasta a una prima-hermana que hace tiempo no veías. Una de las últimas tendencias del Chat son los noviaz­gos virtuales. Me explico: son parejas que, después de haberse conocido un buen tiempo chateando (entién­dase gastando sus buenos soles en la maquinita) termi­nan una relación de amistad de 300 horas, dos marato­nes y veinte colgadas de red, en noviazgo e incluso, si sus padres, amigos y malvadas hermanas gemelas no se interponen, hasta el matrimonio. Y no es cualquier matrimonio; invitan a todos su amigos que frecuentan la sala con ellos y también a todo el mundo, hasta al que no tiene vela en el entierro. A mí me llegaron varios (literalmente hablando), inclusive de segundos matrimo­nios. Crean para la ceremonia su propio room y el cura, un amigo en común, se encarga de dar la aprobación, mayormente con el título de “Gran Boda de Lorenzo con Pepita”. Me he enterado de que estas uniones terminan cuando tales parejas cometen el error, después de algún tiempo de casados, de querer conocerse. Concretan una cita en un buen lugar y se visten con sus mejores atuen­dos para la especial ocasión… Ocasión que termina irremediablemente en divorcio cuando se llevan la gran sorpresa (por lo menos uno de ellos) de que el otro también se llama Fernando.

Pero si en algún momento llegaras a entablar una conversación inteligente (entiéndase con un tema en común), es definitivo que en el transcurso del tiempo cambies tus propias realidades, con mentirillas a preguntas como qué edad tienes, qué estudias o si trabajas, eres adorador de Satanás, etc. Claro, la otra persona tendrá que aceptarlas como verdaderas, sin preocuparle de que pueden estar viéndole la cara de tonto (ya que él podría hacerte lo mismo). Sin embargo, algunos ya se pasan en la mentiras. El otro jura que es rubio natural, tiene ojos azules y sus antepasados eran alemanes (cuando es más autóctono que la cancha), o también que tiene 17 añitos (cuando su mamá pudo ser el primer amor de Belaunde), que mide metro ochenta (cuando lo confunden a cada rato como niño perdido). Las chicas se expresan como si fueran unas “femme fatale”, todas desinhibidas ellas (cuando en el colegio las eligieron Miss Halloween por contumacia o Betty la Fea del sexto piso, favorita para Miss Moticuco de todo el cole). Otro se cree argentino diciendo que es de la tierra gaucha y sólo come churrasco y bife (cuando el che puede estar chateando en una cabina de San Juan de Lurigancho comiendo su menú de a sol). Algunos se pavonean de que son unos perfectos “latin lovers” (cuando sólo borrachos pueden sacar a bailar a su prima). Incluso, hay quienes dicen ser hombres de mundo (cuando aún le piden permiso a su mamá para una fiesta al frente de su casa). En fin.

Y claro, están “las que dicen que son” y no son. Juro que esto nunca me ha pasado ni me volverá a pasar.

Claro, todo esto se cumple si encuentras a alguien -a quien no se le ocurrió otra forma de dilapidar su dinero- que se digne a responderte. Antes de esto (la primera hora por lo menos) tienes que soportar por un tiempo barbaridad y media. Entras todo bacán y anuncias tu llegada con un “Hola”, y todos en mancha te responden “Adiós”, “Muérete”, “Ya llegó otro tarado”, entre otras cosas aun peores. Pero un día, tuviste suerte; entras a una sala con 30 personas y ninguna te responde mal; es más, no te dicen nada y así se quedan durante varias horas. Pero como todo tiene su límite, después de esperar un tiempo razonable (hora u hora y media), tratas de romper el hielo: -Hola, ¿hay alguien ahí? Responda quien sea, quiero chatear con alguien. No hablen en secreto… ¡Dios mío, no me ignoren por favor, ahahah!-. En resumen, el chat es popular porque puedes ser y hacer lo que quieras… Y ahí está el chiste .
Por el momento dejamos aquí este recuento de mis aventur… de las aventuras de alguien más, que no conozco (y que no es el editor de esta revista). El próximo mes terminaré de contarles todas las cosas que me han pasad… que me han contado. ¡Sayonara! (¿o era sandalia?)

Pd. Al Panda le gustó mucho la película de Utena y por eso este mes lo tenemos disfrazado de Anthy. Sólo esperamos que ahora no le dé por andar “ligero de ropa”, en patineta y por toda la Av. Javier Prado. Se puede resfriar…

El Panda que raja de Eva en el centro del mundo (Sólo para tus ojos, final)

Kaworu Nagisa: Quinto Chico (aunque el género usado provoca hasta hoy algunas controversias). Es “Kabroru”, digo Kaworu, más conocido como el decimo­séptimo ángel “Kabris”, perdón, Tabris. Fue enviado direc­tamente por Seele para acelerar, a la mala, la evo­lu­ción del hombre. Le bastó las orillas de una playa en medio de un atardecer y tararear una suave melodía para convertirse en el mejor amigo de Shinji, aunque desde el primer momento ya se veía que no iba a ser una amistad del todo normal. Logra ingresar a Dogma Central y se deja descabezar por el anterior ya que traicionó sus sentimientos y le prometió muchas cosas (prometió, prometió, hasta que lo…), con lo cual dio la elección al hombre de destruirse solo y no culpar a otros por sus problemas. Aunque su paso por la serie fue algo fortuito, dejó una huella indeleble en el corazón de to­dos, en especial el de Shinji. Tuvo escenas compromete­do­ras con el mencionado en muchas ocasiones, y dejó mucho qué pensar cuando le clavó un contundente “Te amo”. No le dijo: “Eres mi único amigo” o “Eres mi mejor amigo”, NO. Se lo ganó con esas dos palabras: “TE AMO”. Ya en las duchas de Nerv, hubo una parte -sabi­da por muy pocos- que, según mis fuentes de Gainax, fue censurada. En ella, luego de ese “imprevisto” apa­gón de luces (las ventajas de ser un án­gel) y mientras ambos se ayu­da­ban en la limpieza corpo­ral, Kaworu dijo con voz tierna y ama­ble: “Uy, Shinji-kun, se me cayó el jabón. Podrías levan­tar­lo, kudasai”. Respon­dién­dole con un to­no de compli­ci­dad: “Claro, Kaworu-kun, con inocencia lo hago”. Tanto las escenas posteriores co­mo los sonidos proferidos por ambos prota­go­nistas justo en el momento de levantar el saponificado abarrote en cuestión, fue­ron igualmente censurados. Algunos afir­man que, por encima de la crudeza de las escenas, fue porque, como duraba sus 30 minutos, no iba a cuadrar en una serie tan corta. Quizá la decisión más difícil de Shinji fue la de matar a su amigo. Y cuando lo hizo, debió dolerle bastante “ahí”… En el corazón, obviamente.

Touji Suzuhara: Es, como todos en su escuela, carne que espera ser usada por el Proyecto Marduk. Odia a los ángeles y a los Evas por lo de su hermana. Cumplió con los deseos masoquistas de Shinji al rom­per­le el alma al inicio de la serie (y todavía pidió repeti­ción), pero tuvo la mala suerte de que su Eva fuera infectado por Bardiel. Hobby: jugar a “Arma a tu mejor amigo”.

Kensuke Aida: Viene de una generación de ésas que se ríen de la inocencia y pureza de las cosas y no se contentan si en una proyección no ven un muerto cada 20 segundos. Hobby: salir al campo a realizar prácticas de supervivencia militar. En ellas, ya que las hace solo, se captura él mismo y se tortura hasta hacerse hablar.

Hikari Horaki: A no ser por su amistad con la joyita de Asuka y su enamoramiento por ese mirón de ropa interior de Touji, es una chica común y corriente. Hobby: cocinar. Y lo hace muy bien para una chica de anime de su edad. (¿escuché Akane Tendou?)

Shigeru Aoba y Maya Ibuki: Operador de comunicaciones de Nerv que se enamora de Maya, pero como ésta sólo tiene ojos para su computadora y su senpai Ritsuko, enfocó sus deseos en otra con más curvas, que suena cada vez que la toca y no se molesta si la deja olvidada mosqueándose una semana. Sí, su guitarra.

Makoto Hyuga: Oficial de apoyo táctico. Se siente atraído por Misato y ésta aprovecha la situación para usarlo de espía sin importarle que lo capturen, pues tiene como cancha de repuesto. Hobby: imitar a Gohan de Dragon Ball Gt.

Pen pen: Si olvidamos que lee el periódico, mira la Tv, sobrevivió a la comida de Misato, parece entender a los demás y es un pingüino de aguas calientes que vive en una refrigeradora con una dueña alcohólica y un chico que es prácticamente un afeminado confeso, es el personaje más normal de la serie.

Lorenz Keel: El supuesto judío errante. Un personaje con aires de Matusalén. Pero para mí que es el verdadero padre de Cíclope, de los X-Men, que buscó chamba en otros lares.

Comité de Asistencia Humana: Clásicos representantes del mundo que sólo piensan en cómo salvar su pellejo primero. Los preside Lorenz Keel (o sea, quien tiene el privilegio de escaparse primero).

La familia crece:
Modelo 00 (la coqueta): Un Eva que trató siempre de estar a la moda; cambiaba de color con cada Berserk. Eva encargado de clavárselo a Lilith (entiéndelo como quieras).
Modelo 01 (el rebelde sin causa): Expulsado de Maranguita High School por mala conducta. Tiene serios problemas de actitud. Cuidado que muerde.
Modelo 02 (la pariente cool): De ésos que regresan de EEUU hablando italiano, huachafo, encima.
Modelo 03 (el tío loco): Tiene dos personalidades: la que sólo quiere matarte y la otra que quiere cortarte en pedacitos.
Modelo 04 (el primo terrorista): Es el malvado hermano gemelo del Eva 03.
Modelo 05-13 (los primitos chinchosos): Son las ovejas negras de la familia. Les encantan las cenas familiares (en especial cuando un pariente es el plato fuerte). Aunque son los más educados, pues siempre saben dónde dejar los tenedores

Ángeles del 1 al 16, desde Ariel hasta Juan Gabriel (me da pereza mencionarlos todos):
Enviados por Dios para sacarle la madre al hombre y evitar, con todo amor, su paso hacia un nivel de sanguchito entre el cielo y la Tierra en donde todo sea paz y felicidad y no se necesite nada, ni siquiera creer en un Dios todo poderoso. Se presentaron en forma de:
Luz: Adán
A lo anticucho ´e corazón: Lilith
A lo suicida: Zaquiel
A lo sadomasoquista: Shamshel
En forma de octaedro: Ramiel
Buceando: Gagiel
En pareja: Israfel
De un huevo: Sandalfón
De arañita martina: Matariel
De a poquitos: Sahaquiel
Por la compu: Iruel
A lo Viniball: Leliel
Tirando dedo: Bardiel
A lo macho: Zeruel
A lo “Mi marciano favorito”: Arael
A lo “cadena de amor de Venus”: Armisael
Y finalmente, como asiduo visitante de Marruecos: Tabris (para mayores detalles, episodios 3 y 8 de “Burn Up Excess”).

La gente que chambea en NERV (Sólo para tus ojos – segunda parte)

Misato Katsuragi: “Acá tomamos sake, acá tomamos sake, y nunca nos van a cambiar”. La expre­sión “Kanpai” (salud en ponjanés) se me viene a la mente cuando pienso en la oficial de tácticas de Nerv. Aunque no lo crean es políglota, o sea, conoce varias lenguas (la de Kaji, la de Shinji, la de Makoto, las de todo el servicio de limpieza de Nerv, ¿quieres que si­ga?). Ya hablando más seriamente de sus habilida­des como vocero de Nerv, se diría que posee gran capaci­dad lingüística; sabe decir, por ejemplo: “Mosai­co, un par de chelas bien al polo”, en diez idiomas. Di­cen los entendidos respecto de esa escena donde al fin ella iba a concretar con Shinji sus más bajas pasio­nes pedofílicas -luego de que el firme se le murió- que el boludo simplemente la choteó con asco, así que se la descombró con el suertudo, digo, con el pobre de Pen Pen. Luego de tan traumante y extenuante experien­cia, sucedió un milagro: el pingüino aprendió a sumar (“más, más, más”). Unica superviviente del Segundo Impacto (cuando su viejo se dio cuenta de que ya no entraban los dos, le faltaron fuerzas para sacarla). Que­dó traumatizada y sin habla por casi dos años. Todo un récord para una mujer, porque lo que es yo solo conocí a una que dejó de hablar por unos 20 segun­dos por voluntad propia (aunque el que se estuviera ahogando con una pepa de mango influyó alguito).
Entabló una cercana rela­ción con Kaji desde la univer­sidad hasta Nerv y con él tuvo marcados encuentros extra­maritales, que si bien no mostraron esce­nas, el sonido estéreo estuvo buenazo (creo que ya están vendiendo en CD la banda sonora, aprove­cha). Hobby: Hacer de “La titular” en comer­ciales de cerveza (le pagan con muestras).

Gendou Ikari: Arribista consumado. Se enredó con Yui para subir socialmente y dejar la vida de pirañita viejo que llevaba antes de conocerla. Tomando a Hitler como inspiración, desempeñará muy bien el cargo de comandante en jefe de Nerv y del proyecto Marduk que le otorgara Seele. Con una postura toda mostra -digna de los más altos gobernantes militares- controla todo el Geo Front desde su asiento adaptado exclusivamente para mantener acondicionada esa zona en particular mientras toma las fáciles decisiones de quién vive o muere. Le gustó eso de usar a las mujeres para lograr sus objetivos, así que después de Yui la siguió con Naoko Akagi -a quien premió por la creación de Magi- y luego se desquitó con su hija Ritsuko. No satisfecho de haber usado a estas tres, buscó luego en Rei las cosas que el mismo Fujutsuki, por más que trató, no pudo darle. Es frío, cruel y calculador, malvado perverso y desalmado, en resumen, ideal para rajón de animes. Todos son carne de cañón para él, y demostró haberle vendido a Seele la poca alma que le quedaba. Tuvo un hijo que no se ve como él ni no se porta como él; es más, pongo en tela de juicio su paternidad basándome en cómo pudo salirle un producto con tantos defectos de fábrica. No diría “por favor” así la total existencia del mundo dependiera de ello. Hobby: jugar a las manitas calientes.

Ritsuko Akagi: Jefe del área 51, perdón, del área científica de Nerv (caramba con los errores. ¡Patrón azul!. ¡Patrón azul!. ¡AT-field detectado!. ¡Virus en proceso!. ¡Es Iruel!. ¡NOOOOOo!). Lapsus. Sabe tanto de los secretos de Nerv como el mismo Ikari. Heredó, a la muerte de su madre, el trabajo de ésta y aparte el ser el juguete sexual de Gendou. Tomó ambos cargos después del pequeño incidente en que su madre se envolvió con Rei I. En él, la tía (Naoko Akagi), aprieta sin querer el cuello de Rei hasta que la enana pasa a mejor vida (ejemplo de por qué nunca hay que decirle bruja a una tía aunque lo parezca). Se pintó el cabello para no parecerse a su madre, para disimular las canas que ya le estaban apareciendo y porque, según dicen, las rubias se divierten más. Tiene una fascinación algo morbosa con los gatos. Se especula que el esbirro que mató a Kaji fue ella. Al final se dará cuenta de que Gendou es una basura y se rebelará tanto ante él como ante sus amigos; algo tarde, ya que debió sospechar que Gendou no la quería cada vez que al estar en la intimidad se tenía que poner una máscara de Yui.

Fuyutsuki: Antiguo profesor de universidad de Yui. Intentó poner a la luz los planes de Seele en relación con el destino de la humanidad, pero fue convencido por fuertes motivos (dinero) de que el trabajo que hacían era por el bien de todos. A la larga, se convirtió en la mano derecha de Gendou, aunque luego tuvo que pasarse a la izquierda porque Adán ocupó ese sitio. Éste (Fuyutsuki, no Adán) lo cubría en el puesto cada vez que el anterior se daba sus escapadas cuando la cosa se ponía fea. Parece que amaba a Yui en secreto.

Kaji: Triple agente de Nerv, Seele y del mismo gobierno central. Antiguo marinovio de Misato. Logra descubrir algunos de los secretos de Nerv y sembraba sandias en un mini huerto; lo más cerca que se le vio del líquido elemento fue cuando las regaba. Es la obsesión de Asuka, pero éste demostró su temple al no hacerle caso a la chata (aprende, Darien).
YUI: Madre de Shinji. Tuvo la mala idea de morirse antes de enseñarle a su vástago que no era bueno jugar con Barbies porque después se pegan unas manías y una forma de caminar algo preocupantes para un chico de su edad. Solamente dos seres le hicieron perder a Gendou la cabeza: ella y el Eva 01. Prestó su vida en aras de la ciencia al ser absorbida durante una prueba por el Eva y después al ser usada para la creación de las series de Rei (no le pagaron regalías por usar su cara).

Naoko Akagi: Creadora de la supercomputadora MAGI, la cual no sólo tiene el control del Geo Front, sino también del Gobierno de Tokio 3. La dotó de las diferentes partes de su personalidad: la de mujer, la de científica y la de madre (eso de que una mujer tenga el control de un gobierno da miedo). Las tres están en una constante pelea de comadres por el control de toda la unidad. Monólogo de MAGI: MADRE: “Qué linda es mi hijita, tan inocente”. MUJER: “Sí, tarada, no te das cuenta de que se le está echando a Gendou. Se fregó porque no quise explotar, Ji, Ji, Ji”. MADRE: “Y yo que le iba a leer su libro favorito”. CIENTÍFICA: “Masaka. Si en este momento no tuviera un exceso de plomo en el cuerpo, estaría fuera de las instalaciones en un local de mala muerte, bailando encima de una mesa con 400 ml de alcohol en el cuerpo y se entregaría al primero que le dijera hola. En conclusión, creo que salió a nosotras la condenada”. Fue amante de Gendou incluso antes de la muerte de Yui; algunos pasajes: Naoko: “Gendou, estuviste maravilloso. ¿Qué te pareció? Y Gendou siempre tan romántico: “¿Ya acabaste? Tengo algo que hacer a las tres”.

A pedido personal del Panda, co­lo­camos es­te mes uno de sus dis­fra­ces favo­ritos, y el que más suspiros ha arran­cado de sus admiradores (sin comentarios…). Y el mes que viene, no te pierdas el final de este raje.

Sólo para tus ojos (cualquiera de los siete)

Cuando era niño, recuerdo cómo las viejas del barrio nos asustaban con eso del fin del mundo cada vez que, por sentido artístico, rompíamos una ventana jugando pelota. Esta anécdota la recuerdo ahora, después de mucho tiempo, cada vez que escucho comentarios de que, según las profecías de Nosfregamus, la Kábala, la Tinka y demás, hay miles que están convencidos de que la humanidad no llega a fin de año. Los mismos hacen hasta lo imposible para borrar todas las cochinadas que han hecho para entrar al cielo. Obviamente, las teorías más “científicas” que el común de la gente llega a creer vienen del tipo de personas como el Huachano o las Mentes Gemelas. Pero lo que más me causó gracia fue cuando me enteré de que algunas personas recontra archi hinchas de Evangelion (de ésos que venden su alma para conseguirse “The Red Book”) esperaron -en vano, obviamente- la venida del Segundo Impacto el 14 de setiembre del año pasado. Ahora no saben cómo explicar el hueco que hicieron en el piso del jardín -porque vendieron los muebles de su casa- ni por qué desaparecieron las revistas de Play Boy del abuelo (junto con la señorita verano 79). Mala suerte para ellos. Cosas como ésas me animaron a rajar de esta serie. Eso sí, la zoología ha demostrado que si bien el Cataclismo Universal a la mayoría nos reducirá a nuestro mínimo elemento, sólo se salvarían las ratas, cucarachas y uno que otro articulista de ésos que hacen cosas tan originales como copiar el trabajo de otros.
Ahora que todo esto ya pasó, los que en todo el mundo y a mandíbula batiente afirmaban que faltaba poco para que el mundo se fuera al diablo y nos decían tontos por no estar en un refugio a 200 metros bajo tierra, han impuesto la moda de salir a la calle con una bolsa de papel en la cabeza. Y claro, como esto de reírse de los anteriores ya se acabó, no tienen otra cosa que hacer que atacar a nuestra pobre serie Ranma, diciendo que es una serie de dobles filos, que es satánica y demás tonterías. No quieren entender que “El que no sabe, mejor no opine”. Además, sólo quienes gustamos de la serie podemos rajar de ella.

Prólogo: Un día en que el señor Anno pensaba qué otra co­sa podría crear que lo siga catalogando como el niño ma­lo del anime, hizo un recuento de sus obras: “Con Otaku no video me reí del fanatismo de los que me dan de comer. Con Gun­buster me burlé de la gente obtusa que cree que velocidad luz es correr con un fósforo encendido. Ahora lo único que me falta es hacer mella en las creencias. ¡Sí!, gol­pearé los dogmas y pi­sotearé su cuestión lógica; para eso debo crear mi propia reli­gión, una en donde todos me adoren y cargen mi imagen en un Mikoshi por generacio­nes. ¡SÍ, JO, JO, JO, JO, JO, JO! ¡Qué malo soy!”.
Y así, conjuró a todos sus generales y esbirros del mal a o­bli­garlos a hacer un casting mental y recrear a los perso­na­jes que encajen en su proyecto, con el único requisito de que tuvie­ran paltas mentales con un familiar. Pasó así el tiem­po con uno que otro problema de dinero y errores de continuidad, pero ter­mi­nó 24 capítulos llenos de psicología pura. Y ya al finalizar los dos últimos episodios, el cerebro no le daba para más. Sin em­bargo, los fanáticos (perdón, Jorge, los aficionados) le exigieron extasiados aclarar las rocas pendientes, y el señor Anno se di­jo: “¡Éstos se la cre­ye­ron más que yo mismo, maldita sea! ¡Ten­gan una vida monstruos, ellos no existen, yo los inventé! ¡Miren, ella es la voz de Rei! ¡La voy a manosear para que vean que es de verdad! (¡Iaah, atrevido!). ¡Qué, ¿aún no me creen?! ¡Todos Uds. me llegan a mi apellido!”. Y así, a regañadientes y con cin­co venoclisis y veinte enfermeras al lado de su cama, tuvo las fuerzas para complacerlos dejándolos misios con “Death” y sico­seándolos con “Air” y “Magokoro wo kimi ni”, películas que finalizaron esta enigmática serie, aunque a algunos nos dejó más confundidos que al principio.
En mi conciencia queda que todo lo escrito es la verdad, aun­que algunos en su necedad no quieran admitirlo.

Importante: Esta información está clasificada como se­cre­ta; su uso indiscriminado será penalizado por la insti­tución a quien le competa. Por lo tanto, léalo sentado, de a poquitos y bien comido. Luego incinérelo, o úselo en el baño. Queda en su conciencia.

Rei Ayanami II: La primera chica. Kamikaze de expe­rien­cia y masoquista de profesión. Toda orden para ella es ley sin importar lo descabellada o estúpida que sea. Es más, es la pri­mera en levantar la mano para misiones sui­cidas, y si hay po­cas posibilidades de regresar con vida, me­jor aún. Se considera remplazable (como las muñecas inflables después del quinto uso; bueno eso me han dicho). Ejemplo claro de que le “llega” el mundo que le rodea (la popular teoría del “me da igual”) es el episodio en donde, por circunstancias del destino, termina de­ba­jo de nuestro an­ti­héroe, sin inmutarse en lo mas mínimo cuan­do éste le presionaba con su zurda el “membrillo derecho” (por no po­ner una palabra vulgar de ésas que te tachan a la primera de obSeno). ¿Por qué no conozco chicas así?. Hablar con ella es comparable sólo con entablar un exhaustivo monó­logo con tu psicóloco de cabecera o con un muro (que tal aho­rro de seiyuu). Luego se descubriría que las hacían en serie. Si Nerv llegaba alguna vez a necesitar presupuesto para la fabri­cación de Evangeliones, una de sus soluciones iba a ser recur­searse con la venta de éstas por telemerca­do bajo el marke­ting de: “La enamorada ideal”, la que no habla, no protesta y siempre responderá “Sí, cariño”, “Tú siempre tienes la razón”, “No, no me molesta que veas a otras chicas”, etc. (sin baterías incluidas). Todo niño grande debería tener una. Hobby: animar fiestas infantiles junto con despedidas de soltero.

-Rei I: Fue muerta por Naoko Akagi, a consecuencia de que le sobrepuso un adjetivo particular referido a la circuns­tancia de que ya estaba tía.

-Rei III: Ésta no era sumisa como la II y le importaba más su pellejo. Se rebeló ante Gendou justo cuando éste pensaba que ya la tenía ganada (todo por tener las manos frías). Era un modelo desarmable (disponible en su Librería Sugoi. Centro Comercial Arenales, tienda 5-22, etc., etc.).
-REI IV para adelante: Mientras los demás ganaban con es­fuerzo sus frejoles en la serie, éstas nadaban alegremen­te y sin preocupaciones en su Mar Rojo artificial, esperando a que la de guardia se muriera para que les pasaran sus tan divertidos re­cuer­dos. Uno de los secretos más guarda­dos de la serie fue el uso de sus restos, después de que Ritsuko las matara dentro del tanque, como relleno de hamburguesa en la cafetería de Nerv.

Asuka Langley: La segunda chica. Ya ven lo que pasa cuando se malogra el televisor. Esta recatada chica tiene lo me­jor de dos culturas: la nipona y la yankee (de­sa­yuno: café con leche, pan con sushi y una dona). De personalidad dominante y nada austera, esconde detrás de una cara de “Yo soy mejor que tú, lero, lero… Tú eres tercermundista”, un alter ego muy débil. Con un carácter que la hace firme candidata a desves­tir santos, no pierde oportunidad para recordarle al mundo que ella es perfec­ta y el resto una porquería. Cuando era niña vio como su vieja jugaba a la piñata, suceso que no la dejó bien del coco. La versión original del disco láser dice que es uni­versitaria y domina temas tan complejos como ha­cer que seque el esmalte de uñas sin usar la técnica de es­pantar moscas o que no se les corra el maquillaje cuan­do mo­quean en plena boda de su pariente más fea y demás co­sas que las mujeres toman como de vida o muer­te. Termi­na por órdenes de Seele en una escuela llena de retrasados mentales como Shinji y Rei. Fuentes extra­oficia­les de Gainax me confiaron que todo se debió al escándalo produ­cido por las relaciones extracurriculares que sostenía con sus profesores de universidad para poder pasar invicta los cursos (que eran como veinte, así que era harta cham­ba). Posee un físico que enloquecería al más recatado y del cual está orgullosa, por lo que no tiene pro­ble­ma en mostrar diferen­tes partes del mismo sin pudor ni vacilación alguna (insisto ¿por qué no conozco chicas así?). Dicen por allí que, como Nerv se negó a pagarle la colegiatura, contrabandeaba su cuerpo en la escuela (ven­dien­do sus fotos en ropa interior claro, qué pensa­ban). Hobby: coleccionar películas de Chuky el muñeco diabólico.

Shinji Ikari: tercera chica, digo, el tercer chico (discul­pen, costumbre de las dos anteriores). Éste es un ejemplo de algo muy claro: no porque el doctor te diga en la sala de partos que fue varón, tienes toda la seguridad de que lo es. Se trata más bien del hijo de una mujer fusionada con un Eva y un padre de ésos que más los recuerdas en el día de la “madre”. Abandona­do por él desde pequeño por ocupar­se de otras cosas más im­portantes, buscó una figura pater­na en su profesor de crianza y posteriormente en Kaworu (aunque ese punto se tocará más ade­lante). En el fondo quie­re acercarse a la gente para no estar solo como un pe­rro, pero a la vez las multitudes -o sea, alguien aparte de él- lo incomodan (?). Aun estando cerca de su padre, éste ordenó que Misato se convirtiera en tutora del bienamado (aunque más parecía que éste la cuidaba a ella). Para esto, Shinji pagaba el hospedaje de ser su cuasi esclavo, obligado por un democrático juego de regidas a lavar, cocinar, barrer y demás tareas domésticas (cosas que por haber jugado mucho a la cocinita de niño le fue fácil hacer). Dueño de una sorprenden­te sincronización, fue usado como cobayo por su viejo para pilo­tear un Eva que nadie sabía si iba a funcionar; es más, sin nin­gún tipo de entrenamiento y ni siquiera un miserable manual de instrucciones, de ésos que te dicen: “En caso de Berserk llame a nuestro centro de mantenimiento más cercano”. Uno que pasa de los veinte no tiene ni brevete y éste ya está piloteando un arma de destrucción masiva, no vale. Hobby: volar cometa sin viento.

¡Me quedé sin espacio!… Nos vemos el próximo mes (el siguiente también, porque ha escrito bastante el panda), con más de este raje hereje.

La Historia Negra de todo lo que no nos gusta

¿Les comenté que el Oso Panda entró en una secta religiosa? ¿Ah, no?… Bueno, vean lo que anda escribiendo nuestro amiguito…

La compañía Bik Shueisma Animeishion es una de las más exitosas en China, Japón, Korea y parte del Vaticano. Es además la creadora de la mayoría de dibujos animados que se transmiten en el ámbito mun­dial, tales como Los Thundercats, Los caballeros del Zodíaco, Senky, Sailor Moon, ¡Oh, qué vida de perros!, La pequeña Lulú, etc. Dicha firma ha sido gestora del dibujo animado de mayor éxito en relación con sus haberes, pues le ha dado y le sigue dando millonarias ganancias (cuando a nosotros sólo nos atracan cuando vendemos lotes separados para el cielo, qué envidia). Con esta base en mente, hablaremos del famosísimo Dragon Ball. ¿Quién no ha escuchado hablar de este dibujo animado?, que por cierto ha atrapado a miles de niños a nivel mundial, incluso a adolescentes y jóvenes. Pero, ¿por qué está sucediendo esto? ¿Será porque es una serie bonita, entretenida y con gran fondo moral? ¡NO! Lo que pasa es que la compañía en cuestión tiene a Satanás como accionista mayoritario, pues los creado­res de los diferentes animes antes mencionados hacen pacto con el diablo.

Ahí tienen a Moon-Ra, de los Thundercats, que incita a nuestros niños a creer en dioses paganos. Los caba­lle­ros del Zodiaco buscan, por su lado, que los niños crean que existe otro ser tan grande como el Supremo Todopoderoso, y que sólo él es capaz de desafiar a la muerte. Senky nos enseña a cada momen­to el Pentá­gono y la Hui­ja (con la que se llama al cuco). Sailor Moon, unas niñas en fal­das subida­men­te inde­cen­tes, luchan por el amor y la justicia. ¿Lo ven? Luchan por lograr que “hacer el amor” sea algo libre y sin tapujos… ¡Otro Sodoma y Gomorra!, un lugar en el que puedan calmar la ebullición hormonal de sus adoles­centes cuer­pos con el primer enmas­carado con capa que les ofrezca una rosa. Dígan­me, ¿eso es para niños?

Volviendo a Dragon Ball, decíamos que sus creadores van todos los años a una colonia llamada Milk, situada al sur de China, en donde se guasquean hasta las 7 de la mañana (y sin invitar). Ésta se caracte­ri­za por que todos sus habitantes son brujos, hechiceros, espiritistas, huachanos, mentes gemelas, y demás. Es una colonia con el mismo Satanás de alcalde, a la cual sus creadores van para pedir por el éxito de sus dibujos y ofrecen al maligno un sacrificio de cinco pero-perros y 3 gatos tuertos. Aparte, sus vidas le pertenecen al gobierno (o al diablo, que es lo mismo).

Tomando como ejemplo el mencionado, usted sacará sus propias conclusiones luego de informarle el signifi­cado de algunas palabras:

Dragon Ball.- Significa “La bestia está en venida. Casi llega. Está por allí. Ya llegó”.
Aquí sobresale un excelente peleador de artes marciales llamado Kakaroto, que quiere decir: “Ya le perteneces al diablo, compare”. Éste pertenece al mundo de los sayayinos; en algunos lugares orientales, a los endemoniados o poseídos por la nueva ola ( o la chin-chin manía), se les llama sayayines.
Damos algunos significados de los ataques:
Hame Hame Ha.- Ésta es una palabra que los espiri­tistas chinos utilizan cuando entran al baño a echar por la taza de porcelana el asunto que ya te habrás imagi­nado, palabra que los llena de poder para el empuje final.
KayOken: es una poderosa fuerza maligna que el diablo les da a los espiritistas chinos cuando quieren ascender a un nivel más alto (gerente o vicepresidente en la mayo­ría de los casos). Para tal fin, el condenado deberá retirarse por 6 días a un lugar apartado y solitario con su pata el diablo, de modo que ambos puedan estar más sólitos y juntitos y, bueno, pase lo que tenga que pasar (algo tienen que dar por ganar un ascenso, ¿no es verdad?).
Ya se explicó todo el rollo de que en Milk se reúnen y bla, bla, bla, pues ése precisamente es el nombre de la esposa de Goku. Es en este lugar donde los brujos se reúnen los días martes y viernes para realizar sus ritos ocultos (sólo esos días, ya que el resto de la semana el sitio se alquila para polladas bailables). Además, el sue­gro de Goku se llama Oxsatan, el cual posee cuernos y, por asociacion lógica, significa “El Santo Cachón”.
Sus amigos no se salvan de este trabalenguas verbal, que son:
Piccoro: o “Rey maligno de otro mundo”. Esto nos dice que el infierno es un lugar espléndido (pero sólo en invierno, porque en verano hace un calor de la …).
Ten Shinman: Es el nombre de un demonio de los brujos, el cual está presente en todo lugar y los protege día y noche las 24 horas, hasta en Fiestas Patrias, Navidad y fin de año. Por tal razón, tiene tres ojos con los cuales ve todo (ya sabes, ponle doble seguro al baño).
También encontramos algunos nombres de dioses o maestros, los cuales mucho tienen que decir:
KAIOSAMA: MALDAD ETERNA.
KAMISAMA: INFIERNO ETERNO.
ENMASAMA: PECADO ETERNO.
REY YOMMA: TODO LO ANTERIOR JUNTO Y ENCIMA ETERNO.

Se habla del famoso planeta Hame Kusein. Si nos remontamos a su origen etimológico, de cuando Confucio decía que 2 más 2 era 5, esta palabra significaría “lugar tormentoso” (lugar con muchas lluvias y humedad excesiva, no recomendable para pasar vacaciones).

El dragón se llama Shairon, antiguo demonio que se robaba el trago desde la antigüedad.

En fin, estas series son de mucho peligro para aquellas personas que las vean, ya que es Satanás quien se manifiesta cuando las pasan: en este mismo momento, zas, se aparece al lado. ¡¿NO LO VEN?! ¡ESTÁ AHÍ, TENGA CUIDADO!. ¡NO, NO SE VOLTEE, NOOOOOO!.

Disculpen, un lapsus. Decía que estas serie envene­nan a la gente con sus claras connotaciones, inyectando maldad, espíritu de pelea, mentira y cosas negativas para todo aquél que las vea.

Ahora, la gente que va a ver sus películas no se percata (por estar en pleno chape y chape) de que al inicio de ellas sale un flash con una luz potente de la cual la gente ni se da cuenta (pero nosotros nos dimos cuenta, o sea que no somos gente). Este flash es un recurso subliminal ampliamente utilizado por las compa­ñías chinas para que la gente quede impactada con la película y quiera volver a verla una y otra y otra y otra y otra y otra vez; se crea así una adicción en los niños y de paso deja a los padres misios para poner plata en nuestras alcancías, maldita sea. Fin.
Para la próxima edición, “La historia negra de Poké­mon” (y para la siguiente: “La historia negra de lo que venga después”). Cómprela antes de que se agote.

Noticias
Los días 26, 27 y 28 de noviembre se llevará a cabo el congreso de jóvenes titulado “Cómo evitar que te vendan medias con hueco”. Inscribirse con anticipación. Vacantes limitadas. Cualquier consulta con el director (y si lo encuentras pásame la voz, que ya me debe cinco quincenas).

Recital musical
El sábado 30 de febrero se realizará el esperado recital de música criolla combinada con el más puro jazz clásico de la puna. Pasa la voz.

Shoujo Kakumei Utena

Una bella jovencita con uniforme de muchacho, duelos y espadas, extraños castillos que flotan en el aire, una privilegiada escuela, un misterioso príncipe que promete amor eterno. Y rosas, muchas rosas, de todos los colores y sabores, tantos como la variedad de sentimientos que alberga cada uno de nosotros. Tal es el extraño universo en el cual Utena Tenjou deberá realizar, a su manera, su propia “revolución”.

Desde los Gatos Samurai, pasando por Tetsuan Atom y la corta serie de televisión (en donde sobresale la gran actuación de Ricky Martin) Urayasu, el género shoujo ha cambiado bastante. Allá por los años 40, cuando el mangaka (de profesión médico obstetra) Satoshi Urushihara, al plantear la radical idea de hacer un anime en donde una jovencita se enamora de un jovencito con cara de mermelada, no hubiera imaginado que hoy en día se llegaría a la gran variedad que el género tiene.

El origen de la obra anteriormente mencionada es toda una anécdota, ya que el mismo día se le ocurrió que fuera humillantemente choteado por una conocida suya, la cual (inteligentemente) sólo lo quería “como un amigo”, pues estaba templada de un luchador de sumo de 300 kilos, cuando él pesaba unos miserables 50. Esta situación bochornosa no lo ayudaría a superar su complejo de inferioridad, pero lo ayudó a enfocar sus esfuerzos en lo único importante que le quedaba de su patética vida: un trabajo que encontró como articulista (con seudónimo) de una revista de información de aquella época, de la cual no sobresalió más que como un nombre en los créditos de la primera página.

Hablando un poco de la serie, esta proviene del género Shoujo. Este shoujo, “Shoujo Kakumei Utena”, quiere decir traducido: “Utena, la joven agitadora”. Contrariamente a lo que dice una conocida revista de información del medio, no se divide en arcos de historia, sino en sagas (créanme, yo soy más inteligente). Esta serie, como es obvio, guarda relación con una más antigua del mismo género, para el cual sirve de continuación, al ser su protagonista principal una de las nietas de la conocida Oscar François de Jarjayes o “Lady Oscar”.

Historia
La historia gira alrededor de una chica común y corriente, a la que le gusta vestirse de mujer, llamada Utena Tenjou, la que en sus años de infancia sufre la irreparable pérdida de sus padres en un accidente. Lo paradójico es que esta desdicha le permite conocer a la persona más importante de su corta vida, quien la deja marcada emocionalmente para siempre. Tras esta simple presentación se inicia esta historia, que el espectador podría confundir con un shoujo simplón común y corriente, algo que se descartará en episodios posteriores. Efectivamente, una promesa de amor, chicos bonitos y ese estilo delicado haría pensar ello. Una característica saltante es la aparición de objetos en ciertos momentos de la historia que en un principio no concuerdan con el momento, como también la presentación de objetos claves que portarán los diferentes protagonistas.

Ahora bien, cuando de púber Utena pierde a sus padres, recibe el consuelo de este misterioso personaje, quien después de darle un beso (el cual creo que fue con todo y lengua) le entrega un anillo con una rosa repujada y le da la esperanza de que algún día se volverían a encontrar. Años después, ella ingresará al colegio Ohtori (de apariencia seudoaristocrática y algo afrancesada), el cual es manejado prácticamente por un grupo de estudiantes que forman el llamado Seitokai. Estos se batirán en combates brutales llenos de sangre y violencia sin sentido en donde, gracias a los más grandiosos mechas imaginados por el ser humano, apostarán, aparte de dinero, a una chica llamada “Angi” para poder revolucionar al mundo. Una razón personal, aunque no confirmada por mí mismo, es que ella puede conocer una fórmula matemática súper secreta, creada por su padre, la que como un virus informático es capaz de borrar la memoria de cualquier computadora del mundo, y al eliminar todos sus datos, cual bolsa de valores de New York, aprovechar el caos y así tener una oportunidad para… ¡tratar de conquistar al mundo! (narf).

Al ser humillada su mejor amiga por uno del Seitokai, Utena no dudará en pelear por el honor de Wakaba. Saionji, confundiéndola con un nuevo miembro del Seitokai, aceptará su reto por la novia. En un combate desigual, ella le ganará, sólo gracias a la espada de filo contrario que fuera de su abuela la que, por coincidencias de la vida, compró de un ambulante al frente del colegio. Al ganar, Saionji dejó de ser “la rosa” de la novia, titulo que le caía a pelo. Según las reglas del Seitokai, quien gane el duelo tendrá a la Novia de la Rosa (con todos sus accesorios), como de su “propiedad”.

Luego se irán conociendo a los demás personajes, que desde los más altivos a los más sumisos, esconderán cada uno una meta distinta de la de los demás. Huelga decir que, a lo largo y ancho de la serie, Utena tratará de responder las preguntas que más aquejan a una joven adolescente: “¿Quién soy?”, “¿Dónde estoy?”, “¿Habré contado bien los días?” y, por supuesto, “¿Cuánto me van a pagar por hacer esta serie?”.

Exagerado simbolismo
Tratar de explicar la trama en sí es sencillo, tanto que se podría decir que posee una iconografía similar a las series del más alto vuelo. Es indiscutible que Shoujo Kakumei Utena guarda semejanza con un anime muy parecido a él, el cual no posee las características fundamentales que lo definirían como una serie adelantada a su tiempo. Por ejemplo, la autora de Lady Oscar se basó en la Revolución Francesa de 1789 como escenario de su obra, tomando como personajes a individuos que en realidad existieron, como Enrique VIII o María Antonieta de las Nieves. En cambio, la de Utena, tratando de que la trama sea más fluida, se esmeró en llevar las relaciones de los personajes a un ámbito ultracultural y sulfuroso, y a la vez envolverlas con cada episodio en un aura de cada vez más desaliento y desilusión, para alterar de esta forma el final adelantado. Por obvias razones, se veía venir desde el instante en que uno nota la gran influencia histriónica del opening de la serie, el cual hace que uno quiera ir al baño antes de que la hamburguesa que comió en el almuerzo quiera salir en forma etérea del local antes que el espectador mismo.

Siguiendo con la explicación y ateniéndome por las observaciones hechas por el común espectador, el cual al ver y comparar el mismo con los demás sin lugar a dudas llegará a la conclusión de que al final la cosa no era como él esperaba, sino que es, en un sentido de la palabra, diferente, o sea provocará en él una interrelación de términos allegados a la coyuntura general de su apreciación, todo esto al notar que la trama contada hasta ahora no encaja con la versión que le explicaran con más detalles en la revista Sugoi #10, antes de empezar a leer este articulo de porquería.

En fin. Viendo la serie desde el punto de vista teológico, se podría decir que es una de las producciones más coherentes que se han hecho y con uno de los finales más alentadores hacia la gracia e introspección del ser humano, al resaltar los valores que cada día pierde la humanidad mientras avanza hacia un milenio distante, pero cercano, el cual le prepara nuevas metas y decisiones. Como seguir leyendo este artículo o buscar un baño donde poder vomitar todo lo leído con anterioridad.

Bueno, yo me despido. Espero que este artículo haya despejado todas sus dudas y comentarios acerca de este sensacional juego de OVAs. Ahora bien, yo me voy a cobrar un jugoso cheque por mi trabajo, el que hice con tanto esfuerzo.

Con la seguridad de que ustedes han sido bien instruidos en el mundo de Akira Toriyama y con la conciencia de que nada de lo escrito es plagio de ningún tipo, me retiro, no sin antes dejarles las direcciones de las cuales he sacado la información para que ustedes mismos se percaten, por si el folklore periodístico llegara a afirmar lo contrario:

www.ta*queinocentes.com
www.quevivoquesoi.com
www.pagina-vacia.com
www.quetal_com.cha./me~mando.sincom
www.tengo/unpata/en/TVmás.com

Y estas son sólo unas de las miles que he usado, así que chaufa.
(Investigación: Martín Javiérez, amigo del Panda).

Me parece que he leído esto antes… En fin, si el Oso Panda dice que lo escribió él solo, debemos creerle (yo no le creo). ¡Cómo cunde el mal ejemplo! (El editor)

Los socios del Club (2)

Y aquí termina el recuento de socios de Club Sugoi. A partir del próximo mes, esta será la página de publicidad. Je, je, je… (el editor).

Los encuestafóbicos: son seres guturales que se hacen bolas por tan sólo entregar un simple papel con algunos miserables datos cuando han tenido 30 minutos para hacerlo en paz y tranquilos. Al final de la reunión, en la salida, se les pide dejarla y estos pasan de largo haciéndose los tercios, como si no la hubieran recibido o no hubieran visto a los patas que la recogen. Es casi imposible no ver a estos quebrándose la garganta al grito de “encuesta, encuesta, por favor su encuesta”. Son inmisericordes con los pobres muchachos, con esas abnegadas personas a las cuales no sólo se les debe dar la encuesta, sino también una propina por su ardua labor. Unos les dicen: “Ya entregué”, y se ríen todavía, confirmando que no lo han hecho (y que ni tenían pensado hacerlo), mientras los más avezados la vuelven bolitas de papel y las lanzan contra los susodichos para ver si aciertan, los muy malvados. O también la entregan doblada en tantas partes que cuesta mucho desdoblar, para que al final sólo sean un papel en blanco, con datos incoherentes o con dibujitos al reverso (¿tanto se aburren en la reunión?). Yo me pregunto: si se entregan las encuestas a la totalidad de los socios, pero sólo pocos la devuelven, ¿qué es lo que hacen con las encuestas no devueltas? Mmmm, ya me dio cosa. Lo que consuela es que el papel es muy duro para algunas cosas y muy delgado para otras (aparte que la tinta se corre). Y por favor, a esos que les gusta sacar a relucir su nivel de inteligencia al escribir tonterías como: “qué te importa”, “no tengo”, “fan art #500”, “proyecten Mi pequeño pony”, etc., desistan de su actitud. O inventen algo mejor. Ya aburren.

Los futbolistas: malvados entes deportivos que se dedican a machetear y golear a “portentosas” escuadras, conformadas por unos pobres e inocentes dibujantes, productores, editores, columnistas y demás. Sólo se aprovechan de su juventud y la gran fortaleza física que dios les dio y de que los “portentosos” no hacen más deporte que incli­nar el codo (¡salud!), acercar la silla a la mesa, presionar el botón del microondas, abrir la puerta, etc. Son los mismos que consideran tender la cama como deporte de alto riesgo. Se sabe que los deportistas se reúnen en grupos y les gusta sacar a pasear su copa de campeonato, pero no porque quieran dar a conocer su superioridad futbolística ni vanagloriarse con el aplastante triunfo obtenido, NO. Lo hacen simplemente porque la copa también se debe aburrir en casa. Así que, mayormente, si no la están llevando al club, la sacan a pasear al parque para que se reúna y juegue con otras copas de campeonato, que también se deben aburrir en casa. Ahora los futbolistas están en busca de auspiciadores para posteriores campeonatos, auspiciadores como Nintendo, Casa Matushita, Los hijos ilegítimos del Dalai Lama, etc.

Los que hacen lío: son gente con aires de shoot-fighters que buscan el pretexto más insignificante para armar la gorda. Que yo sepa, no porque alguien te esté dando un servicio se le tiene que exigir sumisión. Casos como: “Ya me he cambiado de grupo, ¿por qué tanto problema con el carnet?”, “- Pero, señorita, la foto del carnet es de un hombre“, “- Ah, es que así era yo antes de regresar de Marruecos”. Y si no son ellos, es gente ajena al club: “- Un ratito, entro y ya regreso, voy a dejar a mi hija”, “- Claro, vaya”. Total, hasta ahora estamos esperando que salga el infeliz (aunque este entra también en la clasificación de conchudo clínico). Otro: “- Que mi hijito está adentro y me lo tengo que llevar urgente a la fiesta de los Moncada Vivanco y Ferreira en la Molina Alta. Rápido, llámenlo”, “- Pero, señora, estamos en plena función, no podemos…”, “- Enciendan las luces, entonces. Hijito, hijiitoooo, aquí está tu mami”, “- Señora, no podemos encender la luz, entienda, espere un poco y tal vez….”, “- ¡Ah, no! Yo me voy a quejar a la más alta de las autoridades”. Y se quejó a la más alta de las autoridades, lo malo es que hasta ahora no baja de Cerro de Pasco.

Los que piden Karaoke: ya antes he hablado sobre este peligroso mal, el cual fue causado por un letal virus que provino del Japón y todo el rollo que me mandé la vez anterior. Si no leen el periódico mural, piña.
a) Los “Karaoke Nodo Jiman” Childrens: son una variante de la anterior. Sólo que estos ya no piden karaoke. Lo conforman aquellos que se quemaron al ver en este concurso una oportunidad de lanzarse como estrellas del pop, cuando en realidad la finalidad de este programa -que aparenta ser un concurso de canto- no es encontrar talentos y promocionarlos (como Trampolín a la Fama), sino apreciar las regiones que visitan, sus paisajes y tradiciones, y recolectar las raras especies del lugar para el National Geographic, ponerlos frente a un micrófono y dejarlos hacer el ridículo frente a millones y millones de compatriotas y el resto del mundo vía cable. Y por si no lo sabían, estuvieron en el Perú haciendo lo mismo, sólo que aquí fue más divertido, ya que convocaron a un grupo de autóctonos para que traten de articular el milenario idioma japonés (cuando tienen problemas para articular el que les impuso Pizarro). Así que quienes se hicieron ilusiones, tal como lo hizo una conocida mía que dijo a viva voz cuando la escogieron en la preselección: “Sí, esta es mi oportunidad, oportunidad para salir de ese miserable colegio y dejar este trabajo de medio tiempo lavando aviones. Ya nunca más tendré que coquetearle al profesor de matemáticas para que me haga pasar el examen. Al fin dejaré esa choza que llamo casa y a esos huanacos que llamo amigos. Van a descubrir mi ecualizada voz y me conocerán internacionalmente. Pronto haré dúo con Ricky Martin y estaré protagonizando estúpidas novelas, en donde la empleada siempre se enamora del hijo del dueño. Chúpense esa”. Piénsenlo dos veces.

Los Dragonboleros: ¿les gustan acaso “Los Panchos” o “La hora del bolero”? ¡CLARO QUE NO! Son sólo los amantes de Dragon Ball, Dragon Ball Z y todas sus sucursales. Son aquellos que se saben desde el primer lugar donde orinó Goku fuera de casa hasta qué calzoncillo usó Vejita cuando tuvo la buena idea de morirse (sí, esta ya salió). Para reconocer a un dragonbolero en la calle, en una reunión o en tu propio lugar de estudios, sólo empieza a silbar la tonadita de: “Vamos a buscar… las esferas del Dragón…”, y vas a ver cómo no uno, sino más de veinte, se animarán a seguirte por instinto natural en un coro de “Do” de pecho (pronto saldrá un test para que despejes tus dudas de si realmente eres un dragonbolero o sólo pura finta. Espéralo).

Los que esparcen rumores: son del tipo de los que les gusta meter la duda y la incertidumbre en el fanático. Son los que especulan, creen, alucinan y se regocijan al aumentarle trama a las series. Lo malo es que hay gente que les cree y a su vez también colaboran con su granito de arena en la desinformación. Si Pancho le contó algo a José, esto no será lo mismo que María le diga a Raquel, porque si Pancho vio una foto de Goku en Super Saiya 3, a Raquel el chisme llegará como que Gainax ha hecho un anime cuyo personaje principal es Gendou Ikari, quien luchará por el amor y la justicia al batirse en duelo por la Novia de la Rosa. Y que este no la tendrá tan fácil, pues se enterará de que su madre lo abandonó en el hogar de Pony para ir a buscar trabajo y la tendrá aún peor cuando le digan que si no encuentra las siete esferas del dragon en menos de un año, no podra subirse al Escaflowne y así correr las quinientas millas de Indianápolis en el Mach 5 y encontrar al príncipe que un día le dio un anillo y le dijo que nunca perdiera la nobleza de su corazón. Fin. Claro, y no conformes con ello, rumorean con una convicción tal que es dificil no creerles, que Gainax ha dicho que el primer beso de Arima y Yukino es el que provocó el Tercer Impacto, o que Shinji es primo de Arima, o que el colegio de Yukino era el antiguo colegio de Shinji, que Lain ya la están pasando en televisión en otros países y que Sugoi es malo porque no quiere proyectarlo. O que el Oso Panda es Waldo y demás. Estos buscan darle sentido a todo lo que ven e inventan lugares, personas y situaciones que nada tienen que ver con lo tratado, y al final ellos son los que menos creen en lo que dicen. La evolución final de este tipo de otaku llegará a un punto tal en que la fantasía los controlará y se confundirá la realidad con la ficción. Entonces dirán que se están pareciendo cada vez más a Kenshin.

Bueno, suficiente esto de analizar a los socios. Agradezco a todos los que se sintieron identificados con mis personajes, en especial a la socia del primer grupo que me inspiró a continuar con el mencionado artículo.

La razón principal es que ya deben haberse aburrido, porque el editor ya se aburrió y yo ya me aburrí. Hasta al guachimán creo que ya le caigo repetitivo. Así que el mes siguiente será un acercamiento, nada psicológico, a una serie llena de lapiceros, personajes ambiguos, patas que lanzan rosas y que quieren revolucionar al mundo. Bueno, ya se imaginarán de qué se trata…. Sí, es Evangelion… Claro, por supuesto.
Y como él mismo dice, ha llegado el momento de cambiar de tema. Por lo pronto, a la salida de tu reunión, cuando lo veas pidiendo encuestas, sonríele al Panda. O puede rajar de ti.