La Internet y los otakus (segunda parte)

Volviendo a un tema menos serio, decía que una de las formas de usar la Internet –ya no tan educativamente- se da en las cosas no contemplados dentro de las normas de conducta de un buen niño/a de Mamá, como ver al sexo opuesto en la vestimenta más barata que hay, o sea la de pellejo… calatita por si no entendiste, o también calatito (Ellas y ellos no se “salvan”).

Claro para poder ver este tipo de cosas, aparte de plata, no puedes darte el lujo de tener vergüenza. Y si llegaste a poseer ese defecto, no se queda otra que acatar las reglas que Heitai no Kamisama (un pata mío) invento para estos casos. Y son:

1. Trata de que nadie te conozca en el local
2. Escoge siempre la cabina más alejada de los demás (cada lugar tiene por lo menos uno de esos lugares, para gente como tú)
3. Toma unas clases de Internet antes de pedir ayuda
4. Si no pudiste cumplir lo anterior, entonces trata de disimular la cara de perdido que seguramente vas a poner. Eso si NUNCA pero NUNCA estés con las manos bajo la computadora (Da mala impresión, ya que puede llegar a interpretarse de otra manera). Tampoco entres al baño, aguántate.
5. Coloca los parlantes en “MUTE”, por si te cruzas con algún video de ésos en que las actrices son asmáticas.
6. No dejes que nadie ocupe parte del espacio que te corresponde. Siempre el del costado sentirá el morboso deseo de pescarte “in fraganti”.
7. Trata de llevar poca plata, así no tendrás la oportunidad de enviciarte (Porque una vez que agarras viada, eres capaz de dejar hasta tus zapatillas por media hora más).
8. Si el encargado es mujer trata de no hablar con ella.
9. Si te descubren y se ríen a tus espaldas, toma una posición firme y decorosa (No se te ocurra salir corriendo antes de terminar tu tiempo, porque es peor).

Si todos siguieran estas simples reglas, no tendrían problemas como los que le paso a un conocido mío:

Sucede que el pata, al que llamaré Jorge, le pasaron el dato de una dirección de Internet. Aunque en ese tiempo el pata se hacia bolas hasta para usar una calculadora, quiso probar suerte, y buscando encontró un lugar en el que imagino nadie conocido lo vería, el mismo que estaba en la esquina de su casa (regla 1). Al entrar y verlo prácticamente lleno, se desanimo un poco y más aun ver que todos los monitores se veían desde el pasadizo… todos excepto uno, que estaba ubicado en una solitaria esquina (regla 2). Pero para mala suerte estaba ocupada. Así, no tuvo otra que esperar turno. Y fue en ese momento en que empezó a quebrar los mandamientos antes estipulados:
– Disculpe, SEÑORITA (regla 9) ¿A qué hora se va a desocupar la cabina 4?
La encargada lo miro con ojos extrañados.
– Joven, hay varias que están desocupada, si gusta puede ocupar cualquiera (Lo dijo en tono tan firme que varias personas empezaron a notar su presencia).
– ¡No, gracias, prefiero la 4!
– No se preocupe todas las PCs tienen la misma velocidad.
– Si, puede que sean iguales, pero prefiero la 4.
– No entiendo porque insiste en ocupar la 4 (La gente empezaba a murmurar)
– Es que, mire, yo voy a ver cosas que no quiero que los demás vean.
– ¿Qué cosas?
– A estas alturas, Jorge ya maldecía hasta la quinta generación de la maldita.
– Verá son cosas algo personales. Mire voy a ver dibujos que…
– Dibujos, que lindo, justamente la señora de la 9 está viendo con su hijita unos de Disney. Si quiere puede ponerse al lado de ella.
– ¡NO! Es que lo dibujos que yo voy a ver son algo así como… con poca ropa.
– ¡Ya se Tarzán! La otra vez vino un niño preguntando dónde podría buscar algo de la película. Un ratito por acá lo tengo (¡No, maldita de m!)
– Usted no entiende, son… hentai…
Luego de un momento, la señorita puso los ojos como un par de huevos fritos y le respondió en un tono despectivo.
– Ah, hen…
– ¡Eso!… ¡Sí! (Al fin entendió, pero no lo diga tan fuerte)
Con un tono visiblemente empapado en asco, le dijo:
– La que usted quiere se desocupa en una hora ¿Va esperar?
– Si, espero
– Siéntese por allí… enfermo (susurro)
– ¡¿Qué?!
– Nada

Así que no tuvo otra y esperó. A los pocos minutos la noticia ya estaba corriendo. Jorge notó como la chica cuchicheaba cosas con sus compañeras, las que luego lo miraban y reían (regla 10), pero él aguanto como buen articulista de esta revis… digo, heroicamente.

Pasaban los minutos y las cabinas se iban desocupando… todas menos la 4, incluso llegó un momento en que sólo esa era la ocupada de las 16 disponibles.

– Maldito ¿piensas vivir ahí? ¿A qué hora vas a quitarte? Menos mal que no hay nadie, así que menos roche.

Cuando al fin la desalojaron, la ocupo de inmediato, casi por magia, las demás también se llenaron, entre una señora con sus hijas, jóvenes universitarias y hasta un cura que “chateaba” con el Vaticano, intercambiando de seguro con un colega los pecados del domingo pasado (regla 7). Toda la sangre se le subió a la cara.

– Bien ahora, ahora como funciona esto… señorita, disculpe, ¿Cómo funciona esto? (regla 3)
– Primero tiene que poner la dirección… ¿tiene la dirección?
– Tengo esta
– Díctemela
– A ver … es “www erec… (Maldita sea, qué dirección me han dado…!)
– ¿Bueno? ¿Cuál es?
Era obvio, quería despachar rápido al condenado.
– Es que… yo…
– Mira, estoy muy ocupada, no tengo tiempo para cosas, a ver dame…
– Y lo leyó en voz alta
– A ver “www erectoland…”

No terminó la frase, obviamente, pero el final se sobrentendía.
Visiblemente avergonzada, lo escribió y se retiro a pasos agigantados. Jorge estaba a puertas del suicidio. Y de la locura, cada vez que se perdía entre tanta ventana (regla 4), presionaba cualquier tecla que lo mandaba a cualquier sitio; lo llevaba a un lado, lo llevaba a otro, lo regresaba al mismo sitio, se metía en una cosa y lo enchufaban a otra. Ni loco volvería a pedir ayuda, manos aun al encontrar en el camino fotos de “señoritas” en posiciones no muy santas (de esas que te dan a conocer lo elástico y moldeable que es el cuerpo humano).

Finalmente, encontró un ícono que decía que decía VideoSex en español
Por fin algo bueno, pensó.

Presiono teclas al tanteo, y después de recibir el aviso que había terminado de cargar, presiono inocentemente START. En medio de la emoción, no había notado que el parlante (regla 6) tenía volumen a 1600 KW, ya que el salvaje que había ocupado la cabina anteriormente había vuelto requesón su cerebro escuchando rock pesado de ultratumba. Así, del parlante salió de golpe, y sin avisar, una voz chillona de los labios de una joven animada (animada porque era dibujo y por el asunto que tú ya sabes), con un inconfundible dijo español. Esta, con gran entusiasmo y deseo de superación grito:

– NO, POR EL C… (Palabra recontra censurada por el Editor)… ¡OH, NO! ¡POR AHÍ NO, NOOO…!

(Obviamente, lo dijo al sentir la yuxtaposición de un objeto contundente dentro de una parte de su anatomía que no voy a entrar a detallar).
Esa fue la última vez que se le volvió a ver por esos lares. Me entere mucho después por boca de una de las encargadas que el local fue exorcizado inmediatamente por el cura allí presente, y que la señora todavía va al psiquiatra dos veces por semana, después de recoger a sus hijas del colegio (a quienes no les choco porque una amiga les había contado algo del asunto). Además, aún están buscando al pata para que cancele las 5 horas (regla 8) que gasto miserablemente en el vicio.

Esta historia es real: le sucedió al amigo de un amigo. Hoy en día, Jorge se dedica a escribir una sección de preguntas y respuestas en una revista nacional de anime. Y ya no usa más la Internet; ahora prefiere escuchar su walkman sentado en una escalera y pensando cochinadas de los socios y socias de cierto club de anime.

Fin… Si, ya se acabo.

(Este documento fue sometido a la censura preventiva del Comité Editorial, porque el miserable Panda le hacía mucha cachita a uno de los Editores)

La Internet y los otakus

Y ahora, don Panda decide comentar la vida y milagros de la gente que usa la red de redes. ¡Vaya, si será hipócrita el “chateador” este!

Supongo que alguno de los asiduos lectores de esta humilde e incomprendida página habrán tenido alguna ocasión de usar una cabina de Internet. Y de seguro se dirán a qué viene esa pregunta. Bueno, sólo aprovecho la oportunidad para hablar precisamente sobre este tema, la Internet. Sin duda recordarán (muchos de uste­des) lo que era poder usar este servicio antes. En ese tiempo (hablo de 4 años atrás, más o menos), encontrar locales que se prestaran para la “novedad” era difícil y, más aún por la falta de competencia, estaban centraliza­dos en lugares privilegiados y con precios como para que no se envicie uno en el caprichito.
Hoy en día, en cambio, puedes encontrarlos en todos lados, y me extrañaría que no hubiera por lo menos cinco en tu barrio. Esta proliferación ha sido tan rápida que no ha dado tregua a la adaptación. Prueba de ello es hallarlos en los sitios más improvisados e inverosí­miles; un día es tu pollería favorita (en donde ya habías enamorado a la mesera para que te de una “pierna” extra) y al siguiente es una base de comunicaciones del tío Bill Gates 98. Y no menosprecies un antiguo local de pompas fúnebres, que también es sitio ideal para una cabina (claro, si no te molestan los Poltergeist mientras navegas). Aunque los más graciosos son los café-net, cuyo su gancho es servirte un buen café caliente, cuando en la calle puede haber tal temperatura que quien se siente en la vereda dolorosa­men­te… pierde.

Esta gran red sirve para casi todo: acudes en ayuda de un trabajo, le anun­cias al mundo que existes o simplemente pasas el rato. Este “pasar el rato” involucra varias cosas como el “chate­o” (muy popular hoy en día). Si me lo pregun­tan, es una de las formas de per­der el tiempo más adictivas que hay. Si te pones a pensar un momento, te darías cuenta de lo absurdo que parece. Pien­sa: llegas, te conectas y empiezas a “conversar” con una persona “X” en un sitio posiblemente muy lejano. A esa misma per­so­na te diriges como si fuera un amigo de hace muchos años, contán­dole tus intimidades después de tan sólo unos minutos de charla. Al final, sigue siendo alguien a quien nunca has visto y en la mayoría de los casos nunca verás (porque algunos creen que así se acaba el encanto). Para entrar a los llamados “”rooms”, primero es obliga­torio el uso de un seudónimo o Nick. Aunque no lo creas, ese seudónimo que siempre usas dice mucho de lo que eres o lo que quieres ser, y das la posibilidad de dejar a tu oscura personalidad dar un paseo por el par­que de la irrealidad. Por ejemplo, si visitas la zona Manga y Anime, de seguro vas a poner “SSJ3”, “Bulmgetto”, “Aburatsubo Senpai” o “A.P.M.P (adicto a Pokémon, mátenme por favor)”, etc. Otros escogen “A que no me atrapas” , “El cáncer del amor”, “No tengo Nick” , “Adictas al asunto” y demás. No es secreto que en el chat uno puede hacer lo que quiera y decir lo que le plazca, sin consecuencias más allá de que te respon­dan igualmente, pero con más “ares” al terminar la frase. Por ejemplo, algunos hinchas de Dragón Ball liberan su agresividad en el chat, en donde pelean entre ellos, lanzándose sendos ataques y estruendosas Genki­damas. Uno avisa que está atacando y el otro le respon­de que lo ha podido esquivar “con dificultad” o lacóni­ca­mente le manifiesta: -Me diste maldito, estoy murien­do. Trunks, cuida a tu madre, aaah…-. Y no faltan ese miserable grupillo de energúmenos que, aprovechando que ignoras quiénes son, se dedican a proferir mil y un insultos a quien sea, y te recuerdan por puro gusto hasta a una prima-hermana que hace tiempo no veías. Una de las últimas tendencias del Chat son los noviaz­gos virtuales. Me explico: son parejas que, después de haberse conocido un buen tiempo chateando (entién­dase gastando sus buenos soles en la maquinita) termi­nan una relación de amistad de 300 horas, dos marato­nes y veinte colgadas de red, en noviazgo e incluso, si sus padres, amigos y malvadas hermanas gemelas no se interponen, hasta el matrimonio. Y no es cualquier matrimonio; invitan a todos su amigos que frecuentan la sala con ellos y también a todo el mundo, hasta al que no tiene vela en el entierro. A mí me llegaron varios (literalmente hablando), inclusive de segundos matrimo­nios. Crean para la ceremonia su propio room y el cura, un amigo en común, se encarga de dar la aprobación, mayormente con el título de “Gran Boda de Lorenzo con Pepita”. Me he enterado de que estas uniones terminan cuando tales parejas cometen el error, después de algún tiempo de casados, de querer conocerse. Concretan una cita en un buen lugar y se visten con sus mejores atuen­dos para la especial ocasión… Ocasión que termina irremediablemente en divorcio cuando se llevan la gran sorpresa (por lo menos uno de ellos) de que el otro también se llama Fernando.

Pero si en algún momento llegaras a entablar una conversación inteligente (entiéndase con un tema en común), es definitivo que en el transcurso del tiempo cambies tus propias realidades, con mentirillas a preguntas como qué edad tienes, qué estudias o si trabajas, eres adorador de Satanás, etc. Claro, la otra persona tendrá que aceptarlas como verdaderas, sin preocuparle de que pueden estar viéndole la cara de tonto (ya que él podría hacerte lo mismo). Sin embargo, algunos ya se pasan en la mentiras. El otro jura que es rubio natural, tiene ojos azules y sus antepasados eran alemanes (cuando es más autóctono que la cancha), o también que tiene 17 añitos (cuando su mamá pudo ser el primer amor de Belaunde), que mide metro ochenta (cuando lo confunden a cada rato como niño perdido). Las chicas se expresan como si fueran unas “femme fatale”, todas desinhibidas ellas (cuando en el colegio las eligieron Miss Halloween por contumacia o Betty la Fea del sexto piso, favorita para Miss Moticuco de todo el cole). Otro se cree argentino diciendo que es de la tierra gaucha y sólo come churrasco y bife (cuando el che puede estar chateando en una cabina de San Juan de Lurigancho comiendo su menú de a sol). Algunos se pavonean de que son unos perfectos “latin lovers” (cuando sólo borrachos pueden sacar a bailar a su prima). Incluso, hay quienes dicen ser hombres de mundo (cuando aún le piden permiso a su mamá para una fiesta al frente de su casa). En fin.

Y claro, están “las que dicen que son” y no son. Juro que esto nunca me ha pasado ni me volverá a pasar.

Claro, todo esto se cumple si encuentras a alguien -a quien no se le ocurrió otra forma de dilapidar su dinero- que se digne a responderte. Antes de esto (la primera hora por lo menos) tienes que soportar por un tiempo barbaridad y media. Entras todo bacán y anuncias tu llegada con un “Hola”, y todos en mancha te responden “Adiós”, “Muérete”, “Ya llegó otro tarado”, entre otras cosas aun peores. Pero un día, tuviste suerte; entras a una sala con 30 personas y ninguna te responde mal; es más, no te dicen nada y así se quedan durante varias horas. Pero como todo tiene su límite, después de esperar un tiempo razonable (hora u hora y media), tratas de romper el hielo: -Hola, ¿hay alguien ahí? Responda quien sea, quiero chatear con alguien. No hablen en secreto… ¡Dios mío, no me ignoren por favor, ahahah!-. En resumen, el chat es popular porque puedes ser y hacer lo que quieras… Y ahí está el chiste .
Por el momento dejamos aquí este recuento de mis aventur… de las aventuras de alguien más, que no conozco (y que no es el editor de esta revista). El próximo mes terminaré de contarles todas las cosas que me han pasad… que me han contado. ¡Sayonara! (¿o era sandalia?)

Pd. Al Panda le gustó mucho la película de Utena y por eso este mes lo tenemos disfrazado de Anthy. Sólo esperamos que ahora no le dé por andar “ligero de ropa”, en patineta y por toda la Av. Javier Prado. Se puede resfriar…

El Panda que raja de Eva en el centro del mundo (Sólo para tus ojos, final)

Kaworu Nagisa: Quinto Chico (aunque el género usado provoca hasta hoy algunas controversias). Es “Kabroru”, digo Kaworu, más conocido como el decimo­séptimo ángel “Kabris”, perdón, Tabris. Fue enviado direc­tamente por Seele para acelerar, a la mala, la evo­lu­ción del hombre. Le bastó las orillas de una playa en medio de un atardecer y tararear una suave melodía para convertirse en el mejor amigo de Shinji, aunque desde el primer momento ya se veía que no iba a ser una amistad del todo normal. Logra ingresar a Dogma Central y se deja descabezar por el anterior ya que traicionó sus sentimientos y le prometió muchas cosas (prometió, prometió, hasta que lo…), con lo cual dio la elección al hombre de destruirse solo y no culpar a otros por sus problemas. Aunque su paso por la serie fue algo fortuito, dejó una huella indeleble en el corazón de to­dos, en especial el de Shinji. Tuvo escenas compromete­do­ras con el mencionado en muchas ocasiones, y dejó mucho qué pensar cuando le clavó un contundente “Te amo”. No le dijo: “Eres mi único amigo” o “Eres mi mejor amigo”, NO. Se lo ganó con esas dos palabras: “TE AMO”. Ya en las duchas de Nerv, hubo una parte -sabi­da por muy pocos- que, según mis fuentes de Gainax, fue censurada. En ella, luego de ese “imprevisto” apa­gón de luces (las ventajas de ser un án­gel) y mientras ambos se ayu­da­ban en la limpieza corpo­ral, Kaworu dijo con voz tierna y ama­ble: “Uy, Shinji-kun, se me cayó el jabón. Podrías levan­tar­lo, kudasai”. Respon­dién­dole con un to­no de compli­ci­dad: “Claro, Kaworu-kun, con inocencia lo hago”. Tanto las escenas posteriores co­mo los sonidos proferidos por ambos prota­go­nistas justo en el momento de levantar el saponificado abarrote en cuestión, fue­ron igualmente censurados. Algunos afir­man que, por encima de la crudeza de las escenas, fue porque, como duraba sus 30 minutos, no iba a cuadrar en una serie tan corta. Quizá la decisión más difícil de Shinji fue la de matar a su amigo. Y cuando lo hizo, debió dolerle bastante “ahí”… En el corazón, obviamente.

Touji Suzuhara: Es, como todos en su escuela, carne que espera ser usada por el Proyecto Marduk. Odia a los ángeles y a los Evas por lo de su hermana. Cumplió con los deseos masoquistas de Shinji al rom­per­le el alma al inicio de la serie (y todavía pidió repeti­ción), pero tuvo la mala suerte de que su Eva fuera infectado por Bardiel. Hobby: jugar a “Arma a tu mejor amigo”.

Kensuke Aida: Viene de una generación de ésas que se ríen de la inocencia y pureza de las cosas y no se contentan si en una proyección no ven un muerto cada 20 segundos. Hobby: salir al campo a realizar prácticas de supervivencia militar. En ellas, ya que las hace solo, se captura él mismo y se tortura hasta hacerse hablar.

Hikari Horaki: A no ser por su amistad con la joyita de Asuka y su enamoramiento por ese mirón de ropa interior de Touji, es una chica común y corriente. Hobby: cocinar. Y lo hace muy bien para una chica de anime de su edad. (¿escuché Akane Tendou?)

Shigeru Aoba y Maya Ibuki: Operador de comunicaciones de Nerv que se enamora de Maya, pero como ésta sólo tiene ojos para su computadora y su senpai Ritsuko, enfocó sus deseos en otra con más curvas, que suena cada vez que la toca y no se molesta si la deja olvidada mosqueándose una semana. Sí, su guitarra.

Makoto Hyuga: Oficial de apoyo táctico. Se siente atraído por Misato y ésta aprovecha la situación para usarlo de espía sin importarle que lo capturen, pues tiene como cancha de repuesto. Hobby: imitar a Gohan de Dragon Ball Gt.

Pen pen: Si olvidamos que lee el periódico, mira la Tv, sobrevivió a la comida de Misato, parece entender a los demás y es un pingüino de aguas calientes que vive en una refrigeradora con una dueña alcohólica y un chico que es prácticamente un afeminado confeso, es el personaje más normal de la serie.

Lorenz Keel: El supuesto judío errante. Un personaje con aires de Matusalén. Pero para mí que es el verdadero padre de Cíclope, de los X-Men, que buscó chamba en otros lares.

Comité de Asistencia Humana: Clásicos representantes del mundo que sólo piensan en cómo salvar su pellejo primero. Los preside Lorenz Keel (o sea, quien tiene el privilegio de escaparse primero).

La familia crece:
Modelo 00 (la coqueta): Un Eva que trató siempre de estar a la moda; cambiaba de color con cada Berserk. Eva encargado de clavárselo a Lilith (entiéndelo como quieras).
Modelo 01 (el rebelde sin causa): Expulsado de Maranguita High School por mala conducta. Tiene serios problemas de actitud. Cuidado que muerde.
Modelo 02 (la pariente cool): De ésos que regresan de EEUU hablando italiano, huachafo, encima.
Modelo 03 (el tío loco): Tiene dos personalidades: la que sólo quiere matarte y la otra que quiere cortarte en pedacitos.
Modelo 04 (el primo terrorista): Es el malvado hermano gemelo del Eva 03.
Modelo 05-13 (los primitos chinchosos): Son las ovejas negras de la familia. Les encantan las cenas familiares (en especial cuando un pariente es el plato fuerte). Aunque son los más educados, pues siempre saben dónde dejar los tenedores

Ángeles del 1 al 16, desde Ariel hasta Juan Gabriel (me da pereza mencionarlos todos):
Enviados por Dios para sacarle la madre al hombre y evitar, con todo amor, su paso hacia un nivel de sanguchito entre el cielo y la Tierra en donde todo sea paz y felicidad y no se necesite nada, ni siquiera creer en un Dios todo poderoso. Se presentaron en forma de:
Luz: Adán
A lo anticucho ´e corazón: Lilith
A lo suicida: Zaquiel
A lo sadomasoquista: Shamshel
En forma de octaedro: Ramiel
Buceando: Gagiel
En pareja: Israfel
De un huevo: Sandalfón
De arañita martina: Matariel
De a poquitos: Sahaquiel
Por la compu: Iruel
A lo Viniball: Leliel
Tirando dedo: Bardiel
A lo macho: Zeruel
A lo “Mi marciano favorito”: Arael
A lo “cadena de amor de Venus”: Armisael
Y finalmente, como asiduo visitante de Marruecos: Tabris (para mayores detalles, episodios 3 y 8 de “Burn Up Excess”).

La gente que chambea en NERV (Sólo para tus ojos – segunda parte)

Misato Katsuragi: “Acá tomamos sake, acá tomamos sake, y nunca nos van a cambiar”. La expre­sión “Kanpai” (salud en ponjanés) se me viene a la mente cuando pienso en la oficial de tácticas de Nerv. Aunque no lo crean es políglota, o sea, conoce varias lenguas (la de Kaji, la de Shinji, la de Makoto, las de todo el servicio de limpieza de Nerv, ¿quieres que si­ga?). Ya hablando más seriamente de sus habilida­des como vocero de Nerv, se diría que posee gran capaci­dad lingüística; sabe decir, por ejemplo: “Mosai­co, un par de chelas bien al polo”, en diez idiomas. Di­cen los entendidos respecto de esa escena donde al fin ella iba a concretar con Shinji sus más bajas pasio­nes pedofílicas -luego de que el firme se le murió- que el boludo simplemente la choteó con asco, así que se la descombró con el suertudo, digo, con el pobre de Pen Pen. Luego de tan traumante y extenuante experien­cia, sucedió un milagro: el pingüino aprendió a sumar (“más, más, más”). Unica superviviente del Segundo Impacto (cuando su viejo se dio cuenta de que ya no entraban los dos, le faltaron fuerzas para sacarla). Que­dó traumatizada y sin habla por casi dos años. Todo un récord para una mujer, porque lo que es yo solo conocí a una que dejó de hablar por unos 20 segun­dos por voluntad propia (aunque el que se estuviera ahogando con una pepa de mango influyó alguito).
Entabló una cercana rela­ción con Kaji desde la univer­sidad hasta Nerv y con él tuvo marcados encuentros extra­maritales, que si bien no mostraron esce­nas, el sonido estéreo estuvo buenazo (creo que ya están vendiendo en CD la banda sonora, aprove­cha). Hobby: Hacer de “La titular” en comer­ciales de cerveza (le pagan con muestras).

Gendou Ikari: Arribista consumado. Se enredó con Yui para subir socialmente y dejar la vida de pirañita viejo que llevaba antes de conocerla. Tomando a Hitler como inspiración, desempeñará muy bien el cargo de comandante en jefe de Nerv y del proyecto Marduk que le otorgara Seele. Con una postura toda mostra -digna de los más altos gobernantes militares- controla todo el Geo Front desde su asiento adaptado exclusivamente para mantener acondicionada esa zona en particular mientras toma las fáciles decisiones de quién vive o muere. Le gustó eso de usar a las mujeres para lograr sus objetivos, así que después de Yui la siguió con Naoko Akagi -a quien premió por la creación de Magi- y luego se desquitó con su hija Ritsuko. No satisfecho de haber usado a estas tres, buscó luego en Rei las cosas que el mismo Fujutsuki, por más que trató, no pudo darle. Es frío, cruel y calculador, malvado perverso y desalmado, en resumen, ideal para rajón de animes. Todos son carne de cañón para él, y demostró haberle vendido a Seele la poca alma que le quedaba. Tuvo un hijo que no se ve como él ni no se porta como él; es más, pongo en tela de juicio su paternidad basándome en cómo pudo salirle un producto con tantos defectos de fábrica. No diría “por favor” así la total existencia del mundo dependiera de ello. Hobby: jugar a las manitas calientes.

Ritsuko Akagi: Jefe del área 51, perdón, del área científica de Nerv (caramba con los errores. ¡Patrón azul!. ¡Patrón azul!. ¡AT-field detectado!. ¡Virus en proceso!. ¡Es Iruel!. ¡NOOOOOo!). Lapsus. Sabe tanto de los secretos de Nerv como el mismo Ikari. Heredó, a la muerte de su madre, el trabajo de ésta y aparte el ser el juguete sexual de Gendou. Tomó ambos cargos después del pequeño incidente en que su madre se envolvió con Rei I. En él, la tía (Naoko Akagi), aprieta sin querer el cuello de Rei hasta que la enana pasa a mejor vida (ejemplo de por qué nunca hay que decirle bruja a una tía aunque lo parezca). Se pintó el cabello para no parecerse a su madre, para disimular las canas que ya le estaban apareciendo y porque, según dicen, las rubias se divierten más. Tiene una fascinación algo morbosa con los gatos. Se especula que el esbirro que mató a Kaji fue ella. Al final se dará cuenta de que Gendou es una basura y se rebelará tanto ante él como ante sus amigos; algo tarde, ya que debió sospechar que Gendou no la quería cada vez que al estar en la intimidad se tenía que poner una máscara de Yui.

Fuyutsuki: Antiguo profesor de universidad de Yui. Intentó poner a la luz los planes de Seele en relación con el destino de la humanidad, pero fue convencido por fuertes motivos (dinero) de que el trabajo que hacían era por el bien de todos. A la larga, se convirtió en la mano derecha de Gendou, aunque luego tuvo que pasarse a la izquierda porque Adán ocupó ese sitio. Éste (Fuyutsuki, no Adán) lo cubría en el puesto cada vez que el anterior se daba sus escapadas cuando la cosa se ponía fea. Parece que amaba a Yui en secreto.

Kaji: Triple agente de Nerv, Seele y del mismo gobierno central. Antiguo marinovio de Misato. Logra descubrir algunos de los secretos de Nerv y sembraba sandias en un mini huerto; lo más cerca que se le vio del líquido elemento fue cuando las regaba. Es la obsesión de Asuka, pero éste demostró su temple al no hacerle caso a la chata (aprende, Darien).
YUI: Madre de Shinji. Tuvo la mala idea de morirse antes de enseñarle a su vástago que no era bueno jugar con Barbies porque después se pegan unas manías y una forma de caminar algo preocupantes para un chico de su edad. Solamente dos seres le hicieron perder a Gendou la cabeza: ella y el Eva 01. Prestó su vida en aras de la ciencia al ser absorbida durante una prueba por el Eva y después al ser usada para la creación de las series de Rei (no le pagaron regalías por usar su cara).

Naoko Akagi: Creadora de la supercomputadora MAGI, la cual no sólo tiene el control del Geo Front, sino también del Gobierno de Tokio 3. La dotó de las diferentes partes de su personalidad: la de mujer, la de científica y la de madre (eso de que una mujer tenga el control de un gobierno da miedo). Las tres están en una constante pelea de comadres por el control de toda la unidad. Monólogo de MAGI: MADRE: “Qué linda es mi hijita, tan inocente”. MUJER: “Sí, tarada, no te das cuenta de que se le está echando a Gendou. Se fregó porque no quise explotar, Ji, Ji, Ji”. MADRE: “Y yo que le iba a leer su libro favorito”. CIENTÍFICA: “Masaka. Si en este momento no tuviera un exceso de plomo en el cuerpo, estaría fuera de las instalaciones en un local de mala muerte, bailando encima de una mesa con 400 ml de alcohol en el cuerpo y se entregaría al primero que le dijera hola. En conclusión, creo que salió a nosotras la condenada”. Fue amante de Gendou incluso antes de la muerte de Yui; algunos pasajes: Naoko: “Gendou, estuviste maravilloso. ¿Qué te pareció? Y Gendou siempre tan romántico: “¿Ya acabaste? Tengo algo que hacer a las tres”.

A pedido personal del Panda, co­lo­camos es­te mes uno de sus dis­fra­ces favo­ritos, y el que más suspiros ha arran­cado de sus admiradores (sin comentarios…). Y el mes que viene, no te pierdas el final de este raje.