Sólo para tus ojos (cualquiera de los siete)

Cuando era niño, recuerdo cómo las viejas del barrio nos asustaban con eso del fin del mundo cada vez que, por sentido artístico, rompíamos una ventana jugando pelota. Esta anécdota la recuerdo ahora, después de mucho tiempo, cada vez que escucho comentarios de que, según las profecías de Nosfregamus, la Kábala, la Tinka y demás, hay miles que están convencidos de que la humanidad no llega a fin de año. Los mismos hacen hasta lo imposible para borrar todas las cochinadas que han hecho para entrar al cielo. Obviamente, las teorías más “científicas” que el común de la gente llega a creer vienen del tipo de personas como el Huachano o las Mentes Gemelas. Pero lo que más me causó gracia fue cuando me enteré de que algunas personas recontra archi hinchas de Evangelion (de ésos que venden su alma para conseguirse “The Red Book”) esperaron -en vano, obviamente- la venida del Segundo Impacto el 14 de setiembre del año pasado. Ahora no saben cómo explicar el hueco que hicieron en el piso del jardín -porque vendieron los muebles de su casa- ni por qué desaparecieron las revistas de Play Boy del abuelo (junto con la señorita verano 79). Mala suerte para ellos. Cosas como ésas me animaron a rajar de esta serie. Eso sí, la zoología ha demostrado que si bien el Cataclismo Universal a la mayoría nos reducirá a nuestro mínimo elemento, sólo se salvarían las ratas, cucarachas y uno que otro articulista de ésos que hacen cosas tan originales como copiar el trabajo de otros.
Ahora que todo esto ya pasó, los que en todo el mundo y a mandíbula batiente afirmaban que faltaba poco para que el mundo se fuera al diablo y nos decían tontos por no estar en un refugio a 200 metros bajo tierra, han impuesto la moda de salir a la calle con una bolsa de papel en la cabeza. Y claro, como esto de reírse de los anteriores ya se acabó, no tienen otra cosa que hacer que atacar a nuestra pobre serie Ranma, diciendo que es una serie de dobles filos, que es satánica y demás tonterías. No quieren entender que “El que no sabe, mejor no opine”. Además, sólo quienes gustamos de la serie podemos rajar de ella.

Prólogo: Un día en que el señor Anno pensaba qué otra co­sa podría crear que lo siga catalogando como el niño ma­lo del anime, hizo un recuento de sus obras: “Con Otaku no video me reí del fanatismo de los que me dan de comer. Con Gun­buster me burlé de la gente obtusa que cree que velocidad luz es correr con un fósforo encendido. Ahora lo único que me falta es hacer mella en las creencias. ¡Sí!, gol­pearé los dogmas y pi­sotearé su cuestión lógica; para eso debo crear mi propia reli­gión, una en donde todos me adoren y cargen mi imagen en un Mikoshi por generacio­nes. ¡SÍ, JO, JO, JO, JO, JO, JO! ¡Qué malo soy!”.
Y así, conjuró a todos sus generales y esbirros del mal a o­bli­garlos a hacer un casting mental y recrear a los perso­na­jes que encajen en su proyecto, con el único requisito de que tuvie­ran paltas mentales con un familiar. Pasó así el tiem­po con uno que otro problema de dinero y errores de continuidad, pero ter­mi­nó 24 capítulos llenos de psicología pura. Y ya al finalizar los dos últimos episodios, el cerebro no le daba para más. Sin em­bargo, los fanáticos (perdón, Jorge, los aficionados) le exigieron extasiados aclarar las rocas pendientes, y el señor Anno se di­jo: “¡Éstos se la cre­ye­ron más que yo mismo, maldita sea! ¡Ten­gan una vida monstruos, ellos no existen, yo los inventé! ¡Miren, ella es la voz de Rei! ¡La voy a manosear para que vean que es de verdad! (¡Iaah, atrevido!). ¡Qué, ¿aún no me creen?! ¡Todos Uds. me llegan a mi apellido!”. Y así, a regañadientes y con cin­co venoclisis y veinte enfermeras al lado de su cama, tuvo las fuerzas para complacerlos dejándolos misios con “Death” y sico­seándolos con “Air” y “Magokoro wo kimi ni”, películas que finalizaron esta enigmática serie, aunque a algunos nos dejó más confundidos que al principio.
En mi conciencia queda que todo lo escrito es la verdad, aun­que algunos en su necedad no quieran admitirlo.

Importante: Esta información está clasificada como se­cre­ta; su uso indiscriminado será penalizado por la insti­tución a quien le competa. Por lo tanto, léalo sentado, de a poquitos y bien comido. Luego incinérelo, o úselo en el baño. Queda en su conciencia.

Rei Ayanami II: La primera chica. Kamikaze de expe­rien­cia y masoquista de profesión. Toda orden para ella es ley sin importar lo descabellada o estúpida que sea. Es más, es la pri­mera en levantar la mano para misiones sui­cidas, y si hay po­cas posibilidades de regresar con vida, me­jor aún. Se considera remplazable (como las muñecas inflables después del quinto uso; bueno eso me han dicho). Ejemplo claro de que le “llega” el mundo que le rodea (la popular teoría del “me da igual”) es el episodio en donde, por circunstancias del destino, termina de­ba­jo de nuestro an­ti­héroe, sin inmutarse en lo mas mínimo cuan­do éste le presionaba con su zurda el “membrillo derecho” (por no po­ner una palabra vulgar de ésas que te tachan a la primera de obSeno). ¿Por qué no conozco chicas así?. Hablar con ella es comparable sólo con entablar un exhaustivo monó­logo con tu psicóloco de cabecera o con un muro (que tal aho­rro de seiyuu). Luego se descubriría que las hacían en serie. Si Nerv llegaba alguna vez a necesitar presupuesto para la fabri­cación de Evangeliones, una de sus soluciones iba a ser recur­searse con la venta de éstas por telemerca­do bajo el marke­ting de: “La enamorada ideal”, la que no habla, no protesta y siempre responderá “Sí, cariño”, “Tú siempre tienes la razón”, “No, no me molesta que veas a otras chicas”, etc. (sin baterías incluidas). Todo niño grande debería tener una. Hobby: animar fiestas infantiles junto con despedidas de soltero.

-Rei I: Fue muerta por Naoko Akagi, a consecuencia de que le sobrepuso un adjetivo particular referido a la circuns­tancia de que ya estaba tía.

-Rei III: Ésta no era sumisa como la II y le importaba más su pellejo. Se rebeló ante Gendou justo cuando éste pensaba que ya la tenía ganada (todo por tener las manos frías). Era un modelo desarmable (disponible en su Librería Sugoi. Centro Comercial Arenales, tienda 5-22, etc., etc.).
-REI IV para adelante: Mientras los demás ganaban con es­fuerzo sus frejoles en la serie, éstas nadaban alegremen­te y sin preocupaciones en su Mar Rojo artificial, esperando a que la de guardia se muriera para que les pasaran sus tan divertidos re­cuer­dos. Uno de los secretos más guarda­dos de la serie fue el uso de sus restos, después de que Ritsuko las matara dentro del tanque, como relleno de hamburguesa en la cafetería de Nerv.

Asuka Langley: La segunda chica. Ya ven lo que pasa cuando se malogra el televisor. Esta recatada chica tiene lo me­jor de dos culturas: la nipona y la yankee (de­sa­yuno: café con leche, pan con sushi y una dona). De personalidad dominante y nada austera, esconde detrás de una cara de “Yo soy mejor que tú, lero, lero… Tú eres tercermundista”, un alter ego muy débil. Con un carácter que la hace firme candidata a desves­tir santos, no pierde oportunidad para recordarle al mundo que ella es perfec­ta y el resto una porquería. Cuando era niña vio como su vieja jugaba a la piñata, suceso que no la dejó bien del coco. La versión original del disco láser dice que es uni­versitaria y domina temas tan complejos como ha­cer que seque el esmalte de uñas sin usar la técnica de es­pantar moscas o que no se les corra el maquillaje cuan­do mo­quean en plena boda de su pariente más fea y demás co­sas que las mujeres toman como de vida o muer­te. Termi­na por órdenes de Seele en una escuela llena de retrasados mentales como Shinji y Rei. Fuentes extra­oficia­les de Gainax me confiaron que todo se debió al escándalo produ­cido por las relaciones extracurriculares que sostenía con sus profesores de universidad para poder pasar invicta los cursos (que eran como veinte, así que era harta cham­ba). Posee un físico que enloquecería al más recatado y del cual está orgullosa, por lo que no tiene pro­ble­ma en mostrar diferen­tes partes del mismo sin pudor ni vacilación alguna (insisto ¿por qué no conozco chicas así?). Dicen por allí que, como Nerv se negó a pagarle la colegiatura, contrabandeaba su cuerpo en la escuela (ven­dien­do sus fotos en ropa interior claro, qué pensa­ban). Hobby: coleccionar películas de Chuky el muñeco diabólico.

Shinji Ikari: tercera chica, digo, el tercer chico (discul­pen, costumbre de las dos anteriores). Éste es un ejemplo de algo muy claro: no porque el doctor te diga en la sala de partos que fue varón, tienes toda la seguridad de que lo es. Se trata más bien del hijo de una mujer fusionada con un Eva y un padre de ésos que más los recuerdas en el día de la “madre”. Abandona­do por él desde pequeño por ocupar­se de otras cosas más im­portantes, buscó una figura pater­na en su profesor de crianza y posteriormente en Kaworu (aunque ese punto se tocará más ade­lante). En el fondo quie­re acercarse a la gente para no estar solo como un pe­rro, pero a la vez las multitudes -o sea, alguien aparte de él- lo incomodan (?). Aun estando cerca de su padre, éste ordenó que Misato se convirtiera en tutora del bienamado (aunque más parecía que éste la cuidaba a ella). Para esto, Shinji pagaba el hospedaje de ser su cuasi esclavo, obligado por un democrático juego de regidas a lavar, cocinar, barrer y demás tareas domésticas (cosas que por haber jugado mucho a la cocinita de niño le fue fácil hacer). Dueño de una sorprenden­te sincronización, fue usado como cobayo por su viejo para pilo­tear un Eva que nadie sabía si iba a funcionar; es más, sin nin­gún tipo de entrenamiento y ni siquiera un miserable manual de instrucciones, de ésos que te dicen: “En caso de Berserk llame a nuestro centro de mantenimiento más cercano”. Uno que pasa de los veinte no tiene ni brevete y éste ya está piloteando un arma de destrucción masiva, no vale. Hobby: volar cometa sin viento.

¡Me quedé sin espacio!… Nos vemos el próximo mes (el siguiente también, porque ha escrito bastante el panda), con más de este raje hereje.

La Historia Negra de todo lo que no nos gusta

¿Les comenté que el Oso Panda entró en una secta religiosa? ¿Ah, no?… Bueno, vean lo que anda escribiendo nuestro amiguito…

La compañía Bik Shueisma Animeishion es una de las más exitosas en China, Japón, Korea y parte del Vaticano. Es además la creadora de la mayoría de dibujos animados que se transmiten en el ámbito mun­dial, tales como Los Thundercats, Los caballeros del Zodíaco, Senky, Sailor Moon, ¡Oh, qué vida de perros!, La pequeña Lulú, etc. Dicha firma ha sido gestora del dibujo animado de mayor éxito en relación con sus haberes, pues le ha dado y le sigue dando millonarias ganancias (cuando a nosotros sólo nos atracan cuando vendemos lotes separados para el cielo, qué envidia). Con esta base en mente, hablaremos del famosísimo Dragon Ball. ¿Quién no ha escuchado hablar de este dibujo animado?, que por cierto ha atrapado a miles de niños a nivel mundial, incluso a adolescentes y jóvenes. Pero, ¿por qué está sucediendo esto? ¿Será porque es una serie bonita, entretenida y con gran fondo moral? ¡NO! Lo que pasa es que la compañía en cuestión tiene a Satanás como accionista mayoritario, pues los creado­res de los diferentes animes antes mencionados hacen pacto con el diablo.

Ahí tienen a Moon-Ra, de los Thundercats, que incita a nuestros niños a creer en dioses paganos. Los caba­lle­ros del Zodiaco buscan, por su lado, que los niños crean que existe otro ser tan grande como el Supremo Todopoderoso, y que sólo él es capaz de desafiar a la muerte. Senky nos enseña a cada momen­to el Pentá­gono y la Hui­ja (con la que se llama al cuco). Sailor Moon, unas niñas en fal­das subida­men­te inde­cen­tes, luchan por el amor y la justicia. ¿Lo ven? Luchan por lograr que “hacer el amor” sea algo libre y sin tapujos… ¡Otro Sodoma y Gomorra!, un lugar en el que puedan calmar la ebullición hormonal de sus adoles­centes cuer­pos con el primer enmas­carado con capa que les ofrezca una rosa. Dígan­me, ¿eso es para niños?

Volviendo a Dragon Ball, decíamos que sus creadores van todos los años a una colonia llamada Milk, situada al sur de China, en donde se guasquean hasta las 7 de la mañana (y sin invitar). Ésta se caracte­ri­za por que todos sus habitantes son brujos, hechiceros, espiritistas, huachanos, mentes gemelas, y demás. Es una colonia con el mismo Satanás de alcalde, a la cual sus creadores van para pedir por el éxito de sus dibujos y ofrecen al maligno un sacrificio de cinco pero-perros y 3 gatos tuertos. Aparte, sus vidas le pertenecen al gobierno (o al diablo, que es lo mismo).

Tomando como ejemplo el mencionado, usted sacará sus propias conclusiones luego de informarle el signifi­cado de algunas palabras:

Dragon Ball.- Significa “La bestia está en venida. Casi llega. Está por allí. Ya llegó”.
Aquí sobresale un excelente peleador de artes marciales llamado Kakaroto, que quiere decir: “Ya le perteneces al diablo, compare”. Éste pertenece al mundo de los sayayinos; en algunos lugares orientales, a los endemoniados o poseídos por la nueva ola ( o la chin-chin manía), se les llama sayayines.
Damos algunos significados de los ataques:
Hame Hame Ha.- Ésta es una palabra que los espiri­tistas chinos utilizan cuando entran al baño a echar por la taza de porcelana el asunto que ya te habrás imagi­nado, palabra que los llena de poder para el empuje final.
KayOken: es una poderosa fuerza maligna que el diablo les da a los espiritistas chinos cuando quieren ascender a un nivel más alto (gerente o vicepresidente en la mayo­ría de los casos). Para tal fin, el condenado deberá retirarse por 6 días a un lugar apartado y solitario con su pata el diablo, de modo que ambos puedan estar más sólitos y juntitos y, bueno, pase lo que tenga que pasar (algo tienen que dar por ganar un ascenso, ¿no es verdad?).
Ya se explicó todo el rollo de que en Milk se reúnen y bla, bla, bla, pues ése precisamente es el nombre de la esposa de Goku. Es en este lugar donde los brujos se reúnen los días martes y viernes para realizar sus ritos ocultos (sólo esos días, ya que el resto de la semana el sitio se alquila para polladas bailables). Además, el sue­gro de Goku se llama Oxsatan, el cual posee cuernos y, por asociacion lógica, significa “El Santo Cachón”.
Sus amigos no se salvan de este trabalenguas verbal, que son:
Piccoro: o “Rey maligno de otro mundo”. Esto nos dice que el infierno es un lugar espléndido (pero sólo en invierno, porque en verano hace un calor de la …).
Ten Shinman: Es el nombre de un demonio de los brujos, el cual está presente en todo lugar y los protege día y noche las 24 horas, hasta en Fiestas Patrias, Navidad y fin de año. Por tal razón, tiene tres ojos con los cuales ve todo (ya sabes, ponle doble seguro al baño).
También encontramos algunos nombres de dioses o maestros, los cuales mucho tienen que decir:
KAIOSAMA: MALDAD ETERNA.
KAMISAMA: INFIERNO ETERNO.
ENMASAMA: PECADO ETERNO.
REY YOMMA: TODO LO ANTERIOR JUNTO Y ENCIMA ETERNO.

Se habla del famoso planeta Hame Kusein. Si nos remontamos a su origen etimológico, de cuando Confucio decía que 2 más 2 era 5, esta palabra significaría “lugar tormentoso” (lugar con muchas lluvias y humedad excesiva, no recomendable para pasar vacaciones).

El dragón se llama Shairon, antiguo demonio que se robaba el trago desde la antigüedad.

En fin, estas series son de mucho peligro para aquellas personas que las vean, ya que es Satanás quien se manifiesta cuando las pasan: en este mismo momento, zas, se aparece al lado. ¡¿NO LO VEN?! ¡ESTÁ AHÍ, TENGA CUIDADO!. ¡NO, NO SE VOLTEE, NOOOOOO!.

Disculpen, un lapsus. Decía que estas serie envene­nan a la gente con sus claras connotaciones, inyectando maldad, espíritu de pelea, mentira y cosas negativas para todo aquél que las vea.

Ahora, la gente que va a ver sus películas no se percata (por estar en pleno chape y chape) de que al inicio de ellas sale un flash con una luz potente de la cual la gente ni se da cuenta (pero nosotros nos dimos cuenta, o sea que no somos gente). Este flash es un recurso subliminal ampliamente utilizado por las compa­ñías chinas para que la gente quede impactada con la película y quiera volver a verla una y otra y otra y otra y otra y otra vez; se crea así una adicción en los niños y de paso deja a los padres misios para poner plata en nuestras alcancías, maldita sea. Fin.
Para la próxima edición, “La historia negra de Poké­mon” (y para la siguiente: “La historia negra de lo que venga después”). Cómprela antes de que se agote.

Noticias
Los días 26, 27 y 28 de noviembre se llevará a cabo el congreso de jóvenes titulado “Cómo evitar que te vendan medias con hueco”. Inscribirse con anticipación. Vacantes limitadas. Cualquier consulta con el director (y si lo encuentras pásame la voz, que ya me debe cinco quincenas).

Recital musical
El sábado 30 de febrero se realizará el esperado recital de música criolla combinada con el más puro jazz clásico de la puna. Pasa la voz.

Shoujo Kakumei Utena

Una bella jovencita con uniforme de muchacho, duelos y espadas, extraños castillos que flotan en el aire, una privilegiada escuela, un misterioso príncipe que promete amor eterno. Y rosas, muchas rosas, de todos los colores y sabores, tantos como la variedad de sentimientos que alberga cada uno de nosotros. Tal es el extraño universo en el cual Utena Tenjou deberá realizar, a su manera, su propia “revolución”.

Desde los Gatos Samurai, pasando por Tetsuan Atom y la corta serie de televisión (en donde sobresale la gran actuación de Ricky Martin) Urayasu, el género shoujo ha cambiado bastante. Allá por los años 40, cuando el mangaka (de profesión médico obstetra) Satoshi Urushihara, al plantear la radical idea de hacer un anime en donde una jovencita se enamora de un jovencito con cara de mermelada, no hubiera imaginado que hoy en día se llegaría a la gran variedad que el género tiene.

El origen de la obra anteriormente mencionada es toda una anécdota, ya que el mismo día se le ocurrió que fuera humillantemente choteado por una conocida suya, la cual (inteligentemente) sólo lo quería “como un amigo”, pues estaba templada de un luchador de sumo de 300 kilos, cuando él pesaba unos miserables 50. Esta situación bochornosa no lo ayudaría a superar su complejo de inferioridad, pero lo ayudó a enfocar sus esfuerzos en lo único importante que le quedaba de su patética vida: un trabajo que encontró como articulista (con seudónimo) de una revista de información de aquella época, de la cual no sobresalió más que como un nombre en los créditos de la primera página.

Hablando un poco de la serie, esta proviene del género Shoujo. Este shoujo, “Shoujo Kakumei Utena”, quiere decir traducido: “Utena, la joven agitadora”. Contrariamente a lo que dice una conocida revista de información del medio, no se divide en arcos de historia, sino en sagas (créanme, yo soy más inteligente). Esta serie, como es obvio, guarda relación con una más antigua del mismo género, para el cual sirve de continuación, al ser su protagonista principal una de las nietas de la conocida Oscar François de Jarjayes o “Lady Oscar”.

Historia
La historia gira alrededor de una chica común y corriente, a la que le gusta vestirse de mujer, llamada Utena Tenjou, la que en sus años de infancia sufre la irreparable pérdida de sus padres en un accidente. Lo paradójico es que esta desdicha le permite conocer a la persona más importante de su corta vida, quien la deja marcada emocionalmente para siempre. Tras esta simple presentación se inicia esta historia, que el espectador podría confundir con un shoujo simplón común y corriente, algo que se descartará en episodios posteriores. Efectivamente, una promesa de amor, chicos bonitos y ese estilo delicado haría pensar ello. Una característica saltante es la aparición de objetos en ciertos momentos de la historia que en un principio no concuerdan con el momento, como también la presentación de objetos claves que portarán los diferentes protagonistas.

Ahora bien, cuando de púber Utena pierde a sus padres, recibe el consuelo de este misterioso personaje, quien después de darle un beso (el cual creo que fue con todo y lengua) le entrega un anillo con una rosa repujada y le da la esperanza de que algún día se volverían a encontrar. Años después, ella ingresará al colegio Ohtori (de apariencia seudoaristocrática y algo afrancesada), el cual es manejado prácticamente por un grupo de estudiantes que forman el llamado Seitokai. Estos se batirán en combates brutales llenos de sangre y violencia sin sentido en donde, gracias a los más grandiosos mechas imaginados por el ser humano, apostarán, aparte de dinero, a una chica llamada “Angi” para poder revolucionar al mundo. Una razón personal, aunque no confirmada por mí mismo, es que ella puede conocer una fórmula matemática súper secreta, creada por su padre, la que como un virus informático es capaz de borrar la memoria de cualquier computadora del mundo, y al eliminar todos sus datos, cual bolsa de valores de New York, aprovechar el caos y así tener una oportunidad para… ¡tratar de conquistar al mundo! (narf).

Al ser humillada su mejor amiga por uno del Seitokai, Utena no dudará en pelear por el honor de Wakaba. Saionji, confundiéndola con un nuevo miembro del Seitokai, aceptará su reto por la novia. En un combate desigual, ella le ganará, sólo gracias a la espada de filo contrario que fuera de su abuela la que, por coincidencias de la vida, compró de un ambulante al frente del colegio. Al ganar, Saionji dejó de ser “la rosa” de la novia, titulo que le caía a pelo. Según las reglas del Seitokai, quien gane el duelo tendrá a la Novia de la Rosa (con todos sus accesorios), como de su “propiedad”.

Luego se irán conociendo a los demás personajes, que desde los más altivos a los más sumisos, esconderán cada uno una meta distinta de la de los demás. Huelga decir que, a lo largo y ancho de la serie, Utena tratará de responder las preguntas que más aquejan a una joven adolescente: “¿Quién soy?”, “¿Dónde estoy?”, “¿Habré contado bien los días?” y, por supuesto, “¿Cuánto me van a pagar por hacer esta serie?”.

Exagerado simbolismo
Tratar de explicar la trama en sí es sencillo, tanto que se podría decir que posee una iconografía similar a las series del más alto vuelo. Es indiscutible que Shoujo Kakumei Utena guarda semejanza con un anime muy parecido a él, el cual no posee las características fundamentales que lo definirían como una serie adelantada a su tiempo. Por ejemplo, la autora de Lady Oscar se basó en la Revolución Francesa de 1789 como escenario de su obra, tomando como personajes a individuos que en realidad existieron, como Enrique VIII o María Antonieta de las Nieves. En cambio, la de Utena, tratando de que la trama sea más fluida, se esmeró en llevar las relaciones de los personajes a un ámbito ultracultural y sulfuroso, y a la vez envolverlas con cada episodio en un aura de cada vez más desaliento y desilusión, para alterar de esta forma el final adelantado. Por obvias razones, se veía venir desde el instante en que uno nota la gran influencia histriónica del opening de la serie, el cual hace que uno quiera ir al baño antes de que la hamburguesa que comió en el almuerzo quiera salir en forma etérea del local antes que el espectador mismo.

Siguiendo con la explicación y ateniéndome por las observaciones hechas por el común espectador, el cual al ver y comparar el mismo con los demás sin lugar a dudas llegará a la conclusión de que al final la cosa no era como él esperaba, sino que es, en un sentido de la palabra, diferente, o sea provocará en él una interrelación de términos allegados a la coyuntura general de su apreciación, todo esto al notar que la trama contada hasta ahora no encaja con la versión que le explicaran con más detalles en la revista Sugoi #10, antes de empezar a leer este articulo de porquería.

En fin. Viendo la serie desde el punto de vista teológico, se podría decir que es una de las producciones más coherentes que se han hecho y con uno de los finales más alentadores hacia la gracia e introspección del ser humano, al resaltar los valores que cada día pierde la humanidad mientras avanza hacia un milenio distante, pero cercano, el cual le prepara nuevas metas y decisiones. Como seguir leyendo este artículo o buscar un baño donde poder vomitar todo lo leído con anterioridad.

Bueno, yo me despido. Espero que este artículo haya despejado todas sus dudas y comentarios acerca de este sensacional juego de OVAs. Ahora bien, yo me voy a cobrar un jugoso cheque por mi trabajo, el que hice con tanto esfuerzo.

Con la seguridad de que ustedes han sido bien instruidos en el mundo de Akira Toriyama y con la conciencia de que nada de lo escrito es plagio de ningún tipo, me retiro, no sin antes dejarles las direcciones de las cuales he sacado la información para que ustedes mismos se percaten, por si el folklore periodístico llegara a afirmar lo contrario:

www.ta*queinocentes.com
www.quevivoquesoi.com
www.pagina-vacia.com
www.quetal_com.cha./me~mando.sincom
www.tengo/unpata/en/TVmás.com

Y estas son sólo unas de las miles que he usado, así que chaufa.
(Investigación: Martín Javiérez, amigo del Panda).

Me parece que he leído esto antes… En fin, si el Oso Panda dice que lo escribió él solo, debemos creerle (yo no le creo). ¡Cómo cunde el mal ejemplo! (El editor)

Los socios del Club (2)

Y aquí termina el recuento de socios de Club Sugoi. A partir del próximo mes, esta será la página de publicidad. Je, je, je… (el editor).

Los encuestafóbicos: son seres guturales que se hacen bolas por tan sólo entregar un simple papel con algunos miserables datos cuando han tenido 30 minutos para hacerlo en paz y tranquilos. Al final de la reunión, en la salida, se les pide dejarla y estos pasan de largo haciéndose los tercios, como si no la hubieran recibido o no hubieran visto a los patas que la recogen. Es casi imposible no ver a estos quebrándose la garganta al grito de “encuesta, encuesta, por favor su encuesta”. Son inmisericordes con los pobres muchachos, con esas abnegadas personas a las cuales no sólo se les debe dar la encuesta, sino también una propina por su ardua labor. Unos les dicen: “Ya entregué”, y se ríen todavía, confirmando que no lo han hecho (y que ni tenían pensado hacerlo), mientras los más avezados la vuelven bolitas de papel y las lanzan contra los susodichos para ver si aciertan, los muy malvados. O también la entregan doblada en tantas partes que cuesta mucho desdoblar, para que al final sólo sean un papel en blanco, con datos incoherentes o con dibujitos al reverso (¿tanto se aburren en la reunión?). Yo me pregunto: si se entregan las encuestas a la totalidad de los socios, pero sólo pocos la devuelven, ¿qué es lo que hacen con las encuestas no devueltas? Mmmm, ya me dio cosa. Lo que consuela es que el papel es muy duro para algunas cosas y muy delgado para otras (aparte que la tinta se corre). Y por favor, a esos que les gusta sacar a relucir su nivel de inteligencia al escribir tonterías como: “qué te importa”, “no tengo”, “fan art #500”, “proyecten Mi pequeño pony”, etc., desistan de su actitud. O inventen algo mejor. Ya aburren.

Los futbolistas: malvados entes deportivos que se dedican a machetear y golear a “portentosas” escuadras, conformadas por unos pobres e inocentes dibujantes, productores, editores, columnistas y demás. Sólo se aprovechan de su juventud y la gran fortaleza física que dios les dio y de que los “portentosos” no hacen más deporte que incli­nar el codo (¡salud!), acercar la silla a la mesa, presionar el botón del microondas, abrir la puerta, etc. Son los mismos que consideran tender la cama como deporte de alto riesgo. Se sabe que los deportistas se reúnen en grupos y les gusta sacar a pasear su copa de campeonato, pero no porque quieran dar a conocer su superioridad futbolística ni vanagloriarse con el aplastante triunfo obtenido, NO. Lo hacen simplemente porque la copa también se debe aburrir en casa. Así que, mayormente, si no la están llevando al club, la sacan a pasear al parque para que se reúna y juegue con otras copas de campeonato, que también se deben aburrir en casa. Ahora los futbolistas están en busca de auspiciadores para posteriores campeonatos, auspiciadores como Nintendo, Casa Matushita, Los hijos ilegítimos del Dalai Lama, etc.

Los que hacen lío: son gente con aires de shoot-fighters que buscan el pretexto más insignificante para armar la gorda. Que yo sepa, no porque alguien te esté dando un servicio se le tiene que exigir sumisión. Casos como: “Ya me he cambiado de grupo, ¿por qué tanto problema con el carnet?”, “- Pero, señorita, la foto del carnet es de un hombre“, “- Ah, es que así era yo antes de regresar de Marruecos”. Y si no son ellos, es gente ajena al club: “- Un ratito, entro y ya regreso, voy a dejar a mi hija”, “- Claro, vaya”. Total, hasta ahora estamos esperando que salga el infeliz (aunque este entra también en la clasificación de conchudo clínico). Otro: “- Que mi hijito está adentro y me lo tengo que llevar urgente a la fiesta de los Moncada Vivanco y Ferreira en la Molina Alta. Rápido, llámenlo”, “- Pero, señora, estamos en plena función, no podemos…”, “- Enciendan las luces, entonces. Hijito, hijiitoooo, aquí está tu mami”, “- Señora, no podemos encender la luz, entienda, espere un poco y tal vez….”, “- ¡Ah, no! Yo me voy a quejar a la más alta de las autoridades”. Y se quejó a la más alta de las autoridades, lo malo es que hasta ahora no baja de Cerro de Pasco.

Los que piden Karaoke: ya antes he hablado sobre este peligroso mal, el cual fue causado por un letal virus que provino del Japón y todo el rollo que me mandé la vez anterior. Si no leen el periódico mural, piña.
a) Los “Karaoke Nodo Jiman” Childrens: son una variante de la anterior. Sólo que estos ya no piden karaoke. Lo conforman aquellos que se quemaron al ver en este concurso una oportunidad de lanzarse como estrellas del pop, cuando en realidad la finalidad de este programa -que aparenta ser un concurso de canto- no es encontrar talentos y promocionarlos (como Trampolín a la Fama), sino apreciar las regiones que visitan, sus paisajes y tradiciones, y recolectar las raras especies del lugar para el National Geographic, ponerlos frente a un micrófono y dejarlos hacer el ridículo frente a millones y millones de compatriotas y el resto del mundo vía cable. Y por si no lo sabían, estuvieron en el Perú haciendo lo mismo, sólo que aquí fue más divertido, ya que convocaron a un grupo de autóctonos para que traten de articular el milenario idioma japonés (cuando tienen problemas para articular el que les impuso Pizarro). Así que quienes se hicieron ilusiones, tal como lo hizo una conocida mía que dijo a viva voz cuando la escogieron en la preselección: “Sí, esta es mi oportunidad, oportunidad para salir de ese miserable colegio y dejar este trabajo de medio tiempo lavando aviones. Ya nunca más tendré que coquetearle al profesor de matemáticas para que me haga pasar el examen. Al fin dejaré esa choza que llamo casa y a esos huanacos que llamo amigos. Van a descubrir mi ecualizada voz y me conocerán internacionalmente. Pronto haré dúo con Ricky Martin y estaré protagonizando estúpidas novelas, en donde la empleada siempre se enamora del hijo del dueño. Chúpense esa”. Piénsenlo dos veces.

Los Dragonboleros: ¿les gustan acaso “Los Panchos” o “La hora del bolero”? ¡CLARO QUE NO! Son sólo los amantes de Dragon Ball, Dragon Ball Z y todas sus sucursales. Son aquellos que se saben desde el primer lugar donde orinó Goku fuera de casa hasta qué calzoncillo usó Vejita cuando tuvo la buena idea de morirse (sí, esta ya salió). Para reconocer a un dragonbolero en la calle, en una reunión o en tu propio lugar de estudios, sólo empieza a silbar la tonadita de: “Vamos a buscar… las esferas del Dragón…”, y vas a ver cómo no uno, sino más de veinte, se animarán a seguirte por instinto natural en un coro de “Do” de pecho (pronto saldrá un test para que despejes tus dudas de si realmente eres un dragonbolero o sólo pura finta. Espéralo).

Los que esparcen rumores: son del tipo de los que les gusta meter la duda y la incertidumbre en el fanático. Son los que especulan, creen, alucinan y se regocijan al aumentarle trama a las series. Lo malo es que hay gente que les cree y a su vez también colaboran con su granito de arena en la desinformación. Si Pancho le contó algo a José, esto no será lo mismo que María le diga a Raquel, porque si Pancho vio una foto de Goku en Super Saiya 3, a Raquel el chisme llegará como que Gainax ha hecho un anime cuyo personaje principal es Gendou Ikari, quien luchará por el amor y la justicia al batirse en duelo por la Novia de la Rosa. Y que este no la tendrá tan fácil, pues se enterará de que su madre lo abandonó en el hogar de Pony para ir a buscar trabajo y la tendrá aún peor cuando le digan que si no encuentra las siete esferas del dragon en menos de un año, no podra subirse al Escaflowne y así correr las quinientas millas de Indianápolis en el Mach 5 y encontrar al príncipe que un día le dio un anillo y le dijo que nunca perdiera la nobleza de su corazón. Fin. Claro, y no conformes con ello, rumorean con una convicción tal que es dificil no creerles, que Gainax ha dicho que el primer beso de Arima y Yukino es el que provocó el Tercer Impacto, o que Shinji es primo de Arima, o que el colegio de Yukino era el antiguo colegio de Shinji, que Lain ya la están pasando en televisión en otros países y que Sugoi es malo porque no quiere proyectarlo. O que el Oso Panda es Waldo y demás. Estos buscan darle sentido a todo lo que ven e inventan lugares, personas y situaciones que nada tienen que ver con lo tratado, y al final ellos son los que menos creen en lo que dicen. La evolución final de este tipo de otaku llegará a un punto tal en que la fantasía los controlará y se confundirá la realidad con la ficción. Entonces dirán que se están pareciendo cada vez más a Kenshin.

Bueno, suficiente esto de analizar a los socios. Agradezco a todos los que se sintieron identificados con mis personajes, en especial a la socia del primer grupo que me inspiró a continuar con el mencionado artículo.

La razón principal es que ya deben haberse aburrido, porque el editor ya se aburrió y yo ya me aburrí. Hasta al guachimán creo que ya le caigo repetitivo. Así que el mes siguiente será un acercamiento, nada psicológico, a una serie llena de lapiceros, personajes ambiguos, patas que lanzan rosas y que quieren revolucionar al mundo. Bueno, ya se imaginarán de qué se trata…. Sí, es Evangelion… Claro, por supuesto.
Y como él mismo dice, ha llegado el momento de cambiar de tema. Por lo pronto, a la salida de tu reunión, cuando lo veas pidiendo encuestas, sonríele al Panda. O puede rajar de ti.