La Historia Negra de todo lo que no nos gusta

¿Les comenté que el Oso Panda entró en una secta religiosa? ¿Ah, no?… Bueno, vean lo que anda escribiendo nuestro amiguito…

La compañía Bik Shueisma Animeishion es una de las más exitosas en China, Japón, Korea y parte del Vaticano. Es además la creadora de la mayoría de dibujos animados que se transmiten en el ámbito mun­dial, tales como Los Thundercats, Los caballeros del Zodíaco, Senky, Sailor Moon, ¡Oh, qué vida de perros!, La pequeña Lulú, etc. Dicha firma ha sido gestora del dibujo animado de mayor éxito en relación con sus haberes, pues le ha dado y le sigue dando millonarias ganancias (cuando a nosotros sólo nos atracan cuando vendemos lotes separados para el cielo, qué envidia). Con esta base en mente, hablaremos del famosísimo Dragon Ball. ¿Quién no ha escuchado hablar de este dibujo animado?, que por cierto ha atrapado a miles de niños a nivel mundial, incluso a adolescentes y jóvenes. Pero, ¿por qué está sucediendo esto? ¿Será porque es una serie bonita, entretenida y con gran fondo moral? ¡NO! Lo que pasa es que la compañía en cuestión tiene a Satanás como accionista mayoritario, pues los creado­res de los diferentes animes antes mencionados hacen pacto con el diablo.

Ahí tienen a Moon-Ra, de los Thundercats, que incita a nuestros niños a creer en dioses paganos. Los caba­lle­ros del Zodiaco buscan, por su lado, que los niños crean que existe otro ser tan grande como el Supremo Todopoderoso, y que sólo él es capaz de desafiar a la muerte. Senky nos enseña a cada momen­to el Pentá­gono y la Hui­ja (con la que se llama al cuco). Sailor Moon, unas niñas en fal­das subida­men­te inde­cen­tes, luchan por el amor y la justicia. ¿Lo ven? Luchan por lograr que “hacer el amor” sea algo libre y sin tapujos… ¡Otro Sodoma y Gomorra!, un lugar en el que puedan calmar la ebullición hormonal de sus adoles­centes cuer­pos con el primer enmas­carado con capa que les ofrezca una rosa. Dígan­me, ¿eso es para niños?

Volviendo a Dragon Ball, decíamos que sus creadores van todos los años a una colonia llamada Milk, situada al sur de China, en donde se guasquean hasta las 7 de la mañana (y sin invitar). Ésta se caracte­ri­za por que todos sus habitantes son brujos, hechiceros, espiritistas, huachanos, mentes gemelas, y demás. Es una colonia con el mismo Satanás de alcalde, a la cual sus creadores van para pedir por el éxito de sus dibujos y ofrecen al maligno un sacrificio de cinco pero-perros y 3 gatos tuertos. Aparte, sus vidas le pertenecen al gobierno (o al diablo, que es lo mismo).

Tomando como ejemplo el mencionado, usted sacará sus propias conclusiones luego de informarle el signifi­cado de algunas palabras:

Dragon Ball.- Significa “La bestia está en venida. Casi llega. Está por allí. Ya llegó”.
Aquí sobresale un excelente peleador de artes marciales llamado Kakaroto, que quiere decir: “Ya le perteneces al diablo, compare”. Éste pertenece al mundo de los sayayinos; en algunos lugares orientales, a los endemoniados o poseídos por la nueva ola ( o la chin-chin manía), se les llama sayayines.
Damos algunos significados de los ataques:
Hame Hame Ha.- Ésta es una palabra que los espiri­tistas chinos utilizan cuando entran al baño a echar por la taza de porcelana el asunto que ya te habrás imagi­nado, palabra que los llena de poder para el empuje final.
KayOken: es una poderosa fuerza maligna que el diablo les da a los espiritistas chinos cuando quieren ascender a un nivel más alto (gerente o vicepresidente en la mayo­ría de los casos). Para tal fin, el condenado deberá retirarse por 6 días a un lugar apartado y solitario con su pata el diablo, de modo que ambos puedan estar más sólitos y juntitos y, bueno, pase lo que tenga que pasar (algo tienen que dar por ganar un ascenso, ¿no es verdad?).
Ya se explicó todo el rollo de que en Milk se reúnen y bla, bla, bla, pues ése precisamente es el nombre de la esposa de Goku. Es en este lugar donde los brujos se reúnen los días martes y viernes para realizar sus ritos ocultos (sólo esos días, ya que el resto de la semana el sitio se alquila para polladas bailables). Además, el sue­gro de Goku se llama Oxsatan, el cual posee cuernos y, por asociacion lógica, significa “El Santo Cachón”.
Sus amigos no se salvan de este trabalenguas verbal, que son:
Piccoro: o “Rey maligno de otro mundo”. Esto nos dice que el infierno es un lugar espléndido (pero sólo en invierno, porque en verano hace un calor de la …).
Ten Shinman: Es el nombre de un demonio de los brujos, el cual está presente en todo lugar y los protege día y noche las 24 horas, hasta en Fiestas Patrias, Navidad y fin de año. Por tal razón, tiene tres ojos con los cuales ve todo (ya sabes, ponle doble seguro al baño).
También encontramos algunos nombres de dioses o maestros, los cuales mucho tienen que decir:
KAIOSAMA: MALDAD ETERNA.
KAMISAMA: INFIERNO ETERNO.
ENMASAMA: PECADO ETERNO.
REY YOMMA: TODO LO ANTERIOR JUNTO Y ENCIMA ETERNO.

Se habla del famoso planeta Hame Kusein. Si nos remontamos a su origen etimológico, de cuando Confucio decía que 2 más 2 era 5, esta palabra significaría “lugar tormentoso” (lugar con muchas lluvias y humedad excesiva, no recomendable para pasar vacaciones).

El dragón se llama Shairon, antiguo demonio que se robaba el trago desde la antigüedad.

En fin, estas series son de mucho peligro para aquellas personas que las vean, ya que es Satanás quien se manifiesta cuando las pasan: en este mismo momento, zas, se aparece al lado. ¡¿NO LO VEN?! ¡ESTÁ AHÍ, TENGA CUIDADO!. ¡NO, NO SE VOLTEE, NOOOOOO!.

Disculpen, un lapsus. Decía que estas serie envene­nan a la gente con sus claras connotaciones, inyectando maldad, espíritu de pelea, mentira y cosas negativas para todo aquél que las vea.

Ahora, la gente que va a ver sus películas no se percata (por estar en pleno chape y chape) de que al inicio de ellas sale un flash con una luz potente de la cual la gente ni se da cuenta (pero nosotros nos dimos cuenta, o sea que no somos gente). Este flash es un recurso subliminal ampliamente utilizado por las compa­ñías chinas para que la gente quede impactada con la película y quiera volver a verla una y otra y otra y otra y otra y otra vez; se crea así una adicción en los niños y de paso deja a los padres misios para poner plata en nuestras alcancías, maldita sea. Fin.
Para la próxima edición, “La historia negra de Poké­mon” (y para la siguiente: “La historia negra de lo que venga después”). Cómprela antes de que se agote.

Noticias
Los días 26, 27 y 28 de noviembre se llevará a cabo el congreso de jóvenes titulado “Cómo evitar que te vendan medias con hueco”. Inscribirse con anticipación. Vacantes limitadas. Cualquier consulta con el director (y si lo encuentras pásame la voz, que ya me debe cinco quincenas).

Recital musical
El sábado 30 de febrero se realizará el esperado recital de música criolla combinada con el más puro jazz clásico de la puna. Pasa la voz.

Shoujo Kakumei Utena

Una bella jovencita con uniforme de muchacho, duelos y espadas, extraños castillos que flotan en el aire, una privilegiada escuela, un misterioso príncipe que promete amor eterno. Y rosas, muchas rosas, de todos los colores y sabores, tantos como la variedad de sentimientos que alberga cada uno de nosotros. Tal es el extraño universo en el cual Utena Tenjou deberá realizar, a su manera, su propia “revolución”.

Desde los Gatos Samurai, pasando por Tetsuan Atom y la corta serie de televisión (en donde sobresale la gran actuación de Ricky Martin) Urayasu, el género shoujo ha cambiado bastante. Allá por los años 40, cuando el mangaka (de profesión médico obstetra) Satoshi Urushihara, al plantear la radical idea de hacer un anime en donde una jovencita se enamora de un jovencito con cara de mermelada, no hubiera imaginado que hoy en día se llegaría a la gran variedad que el género tiene.

El origen de la obra anteriormente mencionada es toda una anécdota, ya que el mismo día se le ocurrió que fuera humillantemente choteado por una conocida suya, la cual (inteligentemente) sólo lo quería “como un amigo”, pues estaba templada de un luchador de sumo de 300 kilos, cuando él pesaba unos miserables 50. Esta situación bochornosa no lo ayudaría a superar su complejo de inferioridad, pero lo ayudó a enfocar sus esfuerzos en lo único importante que le quedaba de su patética vida: un trabajo que encontró como articulista (con seudónimo) de una revista de información de aquella época, de la cual no sobresalió más que como un nombre en los créditos de la primera página.

Hablando un poco de la serie, esta proviene del género Shoujo. Este shoujo, “Shoujo Kakumei Utena”, quiere decir traducido: “Utena, la joven agitadora”. Contrariamente a lo que dice una conocida revista de información del medio, no se divide en arcos de historia, sino en sagas (créanme, yo soy más inteligente). Esta serie, como es obvio, guarda relación con una más antigua del mismo género, para el cual sirve de continuación, al ser su protagonista principal una de las nietas de la conocida Oscar François de Jarjayes o “Lady Oscar”.

Historia
La historia gira alrededor de una chica común y corriente, a la que le gusta vestirse de mujer, llamada Utena Tenjou, la que en sus años de infancia sufre la irreparable pérdida de sus padres en un accidente. Lo paradójico es que esta desdicha le permite conocer a la persona más importante de su corta vida, quien la deja marcada emocionalmente para siempre. Tras esta simple presentación se inicia esta historia, que el espectador podría confundir con un shoujo simplón común y corriente, algo que se descartará en episodios posteriores. Efectivamente, una promesa de amor, chicos bonitos y ese estilo delicado haría pensar ello. Una característica saltante es la aparición de objetos en ciertos momentos de la historia que en un principio no concuerdan con el momento, como también la presentación de objetos claves que portarán los diferentes protagonistas.

Ahora bien, cuando de púber Utena pierde a sus padres, recibe el consuelo de este misterioso personaje, quien después de darle un beso (el cual creo que fue con todo y lengua) le entrega un anillo con una rosa repujada y le da la esperanza de que algún día se volverían a encontrar. Años después, ella ingresará al colegio Ohtori (de apariencia seudoaristocrática y algo afrancesada), el cual es manejado prácticamente por un grupo de estudiantes que forman el llamado Seitokai. Estos se batirán en combates brutales llenos de sangre y violencia sin sentido en donde, gracias a los más grandiosos mechas imaginados por el ser humano, apostarán, aparte de dinero, a una chica llamada “Angi” para poder revolucionar al mundo. Una razón personal, aunque no confirmada por mí mismo, es que ella puede conocer una fórmula matemática súper secreta, creada por su padre, la que como un virus informático es capaz de borrar la memoria de cualquier computadora del mundo, y al eliminar todos sus datos, cual bolsa de valores de New York, aprovechar el caos y así tener una oportunidad para… ¡tratar de conquistar al mundo! (narf).

Al ser humillada su mejor amiga por uno del Seitokai, Utena no dudará en pelear por el honor de Wakaba. Saionji, confundiéndola con un nuevo miembro del Seitokai, aceptará su reto por la novia. En un combate desigual, ella le ganará, sólo gracias a la espada de filo contrario que fuera de su abuela la que, por coincidencias de la vida, compró de un ambulante al frente del colegio. Al ganar, Saionji dejó de ser “la rosa” de la novia, titulo que le caía a pelo. Según las reglas del Seitokai, quien gane el duelo tendrá a la Novia de la Rosa (con todos sus accesorios), como de su “propiedad”.

Luego se irán conociendo a los demás personajes, que desde los más altivos a los más sumisos, esconderán cada uno una meta distinta de la de los demás. Huelga decir que, a lo largo y ancho de la serie, Utena tratará de responder las preguntas que más aquejan a una joven adolescente: “¿Quién soy?”, “¿Dónde estoy?”, “¿Habré contado bien los días?” y, por supuesto, “¿Cuánto me van a pagar por hacer esta serie?”.

Exagerado simbolismo
Tratar de explicar la trama en sí es sencillo, tanto que se podría decir que posee una iconografía similar a las series del más alto vuelo. Es indiscutible que Shoujo Kakumei Utena guarda semejanza con un anime muy parecido a él, el cual no posee las características fundamentales que lo definirían como una serie adelantada a su tiempo. Por ejemplo, la autora de Lady Oscar se basó en la Revolución Francesa de 1789 como escenario de su obra, tomando como personajes a individuos que en realidad existieron, como Enrique VIII o María Antonieta de las Nieves. En cambio, la de Utena, tratando de que la trama sea más fluida, se esmeró en llevar las relaciones de los personajes a un ámbito ultracultural y sulfuroso, y a la vez envolverlas con cada episodio en un aura de cada vez más desaliento y desilusión, para alterar de esta forma el final adelantado. Por obvias razones, se veía venir desde el instante en que uno nota la gran influencia histriónica del opening de la serie, el cual hace que uno quiera ir al baño antes de que la hamburguesa que comió en el almuerzo quiera salir en forma etérea del local antes que el espectador mismo.

Siguiendo con la explicación y ateniéndome por las observaciones hechas por el común espectador, el cual al ver y comparar el mismo con los demás sin lugar a dudas llegará a la conclusión de que al final la cosa no era como él esperaba, sino que es, en un sentido de la palabra, diferente, o sea provocará en él una interrelación de términos allegados a la coyuntura general de su apreciación, todo esto al notar que la trama contada hasta ahora no encaja con la versión que le explicaran con más detalles en la revista Sugoi #10, antes de empezar a leer este articulo de porquería.

En fin. Viendo la serie desde el punto de vista teológico, se podría decir que es una de las producciones más coherentes que se han hecho y con uno de los finales más alentadores hacia la gracia e introspección del ser humano, al resaltar los valores que cada día pierde la humanidad mientras avanza hacia un milenio distante, pero cercano, el cual le prepara nuevas metas y decisiones. Como seguir leyendo este artículo o buscar un baño donde poder vomitar todo lo leído con anterioridad.

Bueno, yo me despido. Espero que este artículo haya despejado todas sus dudas y comentarios acerca de este sensacional juego de OVAs. Ahora bien, yo me voy a cobrar un jugoso cheque por mi trabajo, el que hice con tanto esfuerzo.

Con la seguridad de que ustedes han sido bien instruidos en el mundo de Akira Toriyama y con la conciencia de que nada de lo escrito es plagio de ningún tipo, me retiro, no sin antes dejarles las direcciones de las cuales he sacado la información para que ustedes mismos se percaten, por si el folklore periodístico llegara a afirmar lo contrario:

www.ta*queinocentes.com
www.quevivoquesoi.com
www.pagina-vacia.com
www.quetal_com.cha./me~mando.sincom
www.tengo/unpata/en/TVmás.com

Y estas son sólo unas de las miles que he usado, así que chaufa.
(Investigación: Martín Javiérez, amigo del Panda).

Me parece que he leído esto antes… En fin, si el Oso Panda dice que lo escribió él solo, debemos creerle (yo no le creo). ¡Cómo cunde el mal ejemplo! (El editor)

Los socios del Club (2)

Y aquí termina el recuento de socios de Club Sugoi. A partir del próximo mes, esta será la página de publicidad. Je, je, je… (el editor).

Los encuestafóbicos: son seres guturales que se hacen bolas por tan sólo entregar un simple papel con algunos miserables datos cuando han tenido 30 minutos para hacerlo en paz y tranquilos. Al final de la reunión, en la salida, se les pide dejarla y estos pasan de largo haciéndose los tercios, como si no la hubieran recibido o no hubieran visto a los patas que la recogen. Es casi imposible no ver a estos quebrándose la garganta al grito de “encuesta, encuesta, por favor su encuesta”. Son inmisericordes con los pobres muchachos, con esas abnegadas personas a las cuales no sólo se les debe dar la encuesta, sino también una propina por su ardua labor. Unos les dicen: “Ya entregué”, y se ríen todavía, confirmando que no lo han hecho (y que ni tenían pensado hacerlo), mientras los más avezados la vuelven bolitas de papel y las lanzan contra los susodichos para ver si aciertan, los muy malvados. O también la entregan doblada en tantas partes que cuesta mucho desdoblar, para que al final sólo sean un papel en blanco, con datos incoherentes o con dibujitos al reverso (¿tanto se aburren en la reunión?). Yo me pregunto: si se entregan las encuestas a la totalidad de los socios, pero sólo pocos la devuelven, ¿qué es lo que hacen con las encuestas no devueltas? Mmmm, ya me dio cosa. Lo que consuela es que el papel es muy duro para algunas cosas y muy delgado para otras (aparte que la tinta se corre). Y por favor, a esos que les gusta sacar a relucir su nivel de inteligencia al escribir tonterías como: “qué te importa”, “no tengo”, “fan art #500”, “proyecten Mi pequeño pony”, etc., desistan de su actitud. O inventen algo mejor. Ya aburren.

Los futbolistas: malvados entes deportivos que se dedican a machetear y golear a “portentosas” escuadras, conformadas por unos pobres e inocentes dibujantes, productores, editores, columnistas y demás. Sólo se aprovechan de su juventud y la gran fortaleza física que dios les dio y de que los “portentosos” no hacen más deporte que incli­nar el codo (¡salud!), acercar la silla a la mesa, presionar el botón del microondas, abrir la puerta, etc. Son los mismos que consideran tender la cama como deporte de alto riesgo. Se sabe que los deportistas se reúnen en grupos y les gusta sacar a pasear su copa de campeonato, pero no porque quieran dar a conocer su superioridad futbolística ni vanagloriarse con el aplastante triunfo obtenido, NO. Lo hacen simplemente porque la copa también se debe aburrir en casa. Así que, mayormente, si no la están llevando al club, la sacan a pasear al parque para que se reúna y juegue con otras copas de campeonato, que también se deben aburrir en casa. Ahora los futbolistas están en busca de auspiciadores para posteriores campeonatos, auspiciadores como Nintendo, Casa Matushita, Los hijos ilegítimos del Dalai Lama, etc.

Los que hacen lío: son gente con aires de shoot-fighters que buscan el pretexto más insignificante para armar la gorda. Que yo sepa, no porque alguien te esté dando un servicio se le tiene que exigir sumisión. Casos como: “Ya me he cambiado de grupo, ¿por qué tanto problema con el carnet?”, “- Pero, señorita, la foto del carnet es de un hombre“, “- Ah, es que así era yo antes de regresar de Marruecos”. Y si no son ellos, es gente ajena al club: “- Un ratito, entro y ya regreso, voy a dejar a mi hija”, “- Claro, vaya”. Total, hasta ahora estamos esperando que salga el infeliz (aunque este entra también en la clasificación de conchudo clínico). Otro: “- Que mi hijito está adentro y me lo tengo que llevar urgente a la fiesta de los Moncada Vivanco y Ferreira en la Molina Alta. Rápido, llámenlo”, “- Pero, señora, estamos en plena función, no podemos…”, “- Enciendan las luces, entonces. Hijito, hijiitoooo, aquí está tu mami”, “- Señora, no podemos encender la luz, entienda, espere un poco y tal vez….”, “- ¡Ah, no! Yo me voy a quejar a la más alta de las autoridades”. Y se quejó a la más alta de las autoridades, lo malo es que hasta ahora no baja de Cerro de Pasco.

Los que piden Karaoke: ya antes he hablado sobre este peligroso mal, el cual fue causado por un letal virus que provino del Japón y todo el rollo que me mandé la vez anterior. Si no leen el periódico mural, piña.
a) Los “Karaoke Nodo Jiman” Childrens: son una variante de la anterior. Sólo que estos ya no piden karaoke. Lo conforman aquellos que se quemaron al ver en este concurso una oportunidad de lanzarse como estrellas del pop, cuando en realidad la finalidad de este programa -que aparenta ser un concurso de canto- no es encontrar talentos y promocionarlos (como Trampolín a la Fama), sino apreciar las regiones que visitan, sus paisajes y tradiciones, y recolectar las raras especies del lugar para el National Geographic, ponerlos frente a un micrófono y dejarlos hacer el ridículo frente a millones y millones de compatriotas y el resto del mundo vía cable. Y por si no lo sabían, estuvieron en el Perú haciendo lo mismo, sólo que aquí fue más divertido, ya que convocaron a un grupo de autóctonos para que traten de articular el milenario idioma japonés (cuando tienen problemas para articular el que les impuso Pizarro). Así que quienes se hicieron ilusiones, tal como lo hizo una conocida mía que dijo a viva voz cuando la escogieron en la preselección: “Sí, esta es mi oportunidad, oportunidad para salir de ese miserable colegio y dejar este trabajo de medio tiempo lavando aviones. Ya nunca más tendré que coquetearle al profesor de matemáticas para que me haga pasar el examen. Al fin dejaré esa choza que llamo casa y a esos huanacos que llamo amigos. Van a descubrir mi ecualizada voz y me conocerán internacionalmente. Pronto haré dúo con Ricky Martin y estaré protagonizando estúpidas novelas, en donde la empleada siempre se enamora del hijo del dueño. Chúpense esa”. Piénsenlo dos veces.

Los Dragonboleros: ¿les gustan acaso “Los Panchos” o “La hora del bolero”? ¡CLARO QUE NO! Son sólo los amantes de Dragon Ball, Dragon Ball Z y todas sus sucursales. Son aquellos que se saben desde el primer lugar donde orinó Goku fuera de casa hasta qué calzoncillo usó Vejita cuando tuvo la buena idea de morirse (sí, esta ya salió). Para reconocer a un dragonbolero en la calle, en una reunión o en tu propio lugar de estudios, sólo empieza a silbar la tonadita de: “Vamos a buscar… las esferas del Dragón…”, y vas a ver cómo no uno, sino más de veinte, se animarán a seguirte por instinto natural en un coro de “Do” de pecho (pronto saldrá un test para que despejes tus dudas de si realmente eres un dragonbolero o sólo pura finta. Espéralo).

Los que esparcen rumores: son del tipo de los que les gusta meter la duda y la incertidumbre en el fanático. Son los que especulan, creen, alucinan y se regocijan al aumentarle trama a las series. Lo malo es que hay gente que les cree y a su vez también colaboran con su granito de arena en la desinformación. Si Pancho le contó algo a José, esto no será lo mismo que María le diga a Raquel, porque si Pancho vio una foto de Goku en Super Saiya 3, a Raquel el chisme llegará como que Gainax ha hecho un anime cuyo personaje principal es Gendou Ikari, quien luchará por el amor y la justicia al batirse en duelo por la Novia de la Rosa. Y que este no la tendrá tan fácil, pues se enterará de que su madre lo abandonó en el hogar de Pony para ir a buscar trabajo y la tendrá aún peor cuando le digan que si no encuentra las siete esferas del dragon en menos de un año, no podra subirse al Escaflowne y así correr las quinientas millas de Indianápolis en el Mach 5 y encontrar al príncipe que un día le dio un anillo y le dijo que nunca perdiera la nobleza de su corazón. Fin. Claro, y no conformes con ello, rumorean con una convicción tal que es dificil no creerles, que Gainax ha dicho que el primer beso de Arima y Yukino es el que provocó el Tercer Impacto, o que Shinji es primo de Arima, o que el colegio de Yukino era el antiguo colegio de Shinji, que Lain ya la están pasando en televisión en otros países y que Sugoi es malo porque no quiere proyectarlo. O que el Oso Panda es Waldo y demás. Estos buscan darle sentido a todo lo que ven e inventan lugares, personas y situaciones que nada tienen que ver con lo tratado, y al final ellos son los que menos creen en lo que dicen. La evolución final de este tipo de otaku llegará a un punto tal en que la fantasía los controlará y se confundirá la realidad con la ficción. Entonces dirán que se están pareciendo cada vez más a Kenshin.

Bueno, suficiente esto de analizar a los socios. Agradezco a todos los que se sintieron identificados con mis personajes, en especial a la socia del primer grupo que me inspiró a continuar con el mencionado artículo.

La razón principal es que ya deben haberse aburrido, porque el editor ya se aburrió y yo ya me aburrí. Hasta al guachimán creo que ya le caigo repetitivo. Así que el mes siguiente será un acercamiento, nada psicológico, a una serie llena de lapiceros, personajes ambiguos, patas que lanzan rosas y que quieren revolucionar al mundo. Bueno, ya se imaginarán de qué se trata…. Sí, es Evangelion… Claro, por supuesto.
Y como él mismo dice, ha llegado el momento de cambiar de tema. Por lo pronto, a la salida de tu reunión, cuando lo veas pidiendo encuestas, sonríele al Panda. O puede rajar de ti.